El fortalecimiento institucional del ministerio de salud consiste fundamentalmente en la mejora de la eficiencia y la eficacia para cumplir con las competencias institucionales que requiere su Función Rectora. Se trata de una condición absolutamente necesaria para aprovechar los recursos humanos, físicos y financieros que tenemos disponibles, y desarrollar el sistema público de salud que merecemos los panameños. Pero eso no será posible mientras no venzamos el nefasto clientelismo político que ha estado presente en la administración pública de los últimos tiempos, propiciando la corrupción impune, de la cual sobran evidencias, como lo destacan nuestros principales medios de comunicación y el último informe de la organización Transparencia internacional.
A pesar de las declaraciones triunfalistas de nuestras autoridades, nuestro ministerio de salud necesita fortalecerse pues no ejerce la rectoría del sector como debería hacerlo. De eso abundan las evidencias, desde la limitada capacidad para el ejercicio de las llamadas funciones esenciales de salud pública, evidenciada objetivamente en las dos evaluaciones disponibles; hasta la percepción cotidiana de cualquier panameño que necesite una atención de calidad, oportuna, eficiente y gratuita si no tiene seguro social ni recursos financieros para pagársela, o requiera de un trámite expedito.
Aunque me he referido antes a este tema, consideré oportuno traerlo a colación, compartiendo (entre comillas más adelante) algunas conceptos sobre la Función Rectora, extraídos de publicaciones de la OPS, complementado con mi punto de vista sobre las competencias necesarias para ser ministro de salud, sin clientelismo político alguno, pues la capacidad de dicho funcionario para ejercer tamaña responsabilidad, es fundamental para el fortalecimiento institucional necesario para aprovechar adecuadamente las fortalezas del sector salud y las oportunidades que se nos presentan.
Hago votos para que los candidatos a presidente y diputados tengan presente que, solo seleccionando autoridades de salud con las competencias apropiadas, comprometidas y de reconocida probidad, podremos avanzar en el desarrollo del sistema de salud. Debe ser una prioridad del presidente que elijamos el próximo mes de mayo.
Leer más