Con el informe a la nación presentado el 1 de julio ante la Asamblea Nacional, el país entra simbólicamente en una nueva etapa del actual gobierno. El presidente hizo un balance de los avances alcanzados, defendió las reformas emprendidas y delineó las prioridades para los próximos años.
En ese sentido, comparto las ideas centrales de mi columna de opinión en La Estrella de Panamá, en la cual subrayo de entrada que: más allá de la valoración que cada ciudadano haga de ese balance, el informe invita a una reflexión de mayor alcance: ¿qué legado debería dejar una administración al concluir su mandato?