Pasada esta primera semana de nuestro Mes de la Patria los invito a reflexionar sobre lo que podemos hacer para construir el Panamá que queremos.
Las efemérides patrias deben ofrecernos mucho más que una oportunidad para celebrar nuestra historia, honrar a quienes lucharon por nuestra independencia y reafirmar el orgullo de ser panameños. Son, ante todo, una invitación a reflexionar sobre el país que hemos construido, reconocer los desafíos que todavía enfrentamos y renovar nuestro compromiso con un Panamá más justo, próspero, democrático y solidario. En un contexto marcado por las exigencias sociales, las desigualdades persistentes, los desafíos económicos y ambientales y la necesidad de recuperar la confianza ciudadana en las instituciones, necesitamos una visión compartida de futuro y un esfuerzo conjunto de todos los sectores de la sociedad.
Basado en mi columna de opinión en Destino Panamá comparto algunas reflexiones sobre las condiciones, los valores y los principios que considero indispensables para avanzar en esa dirección.