La propuesta de reducir de dos años a uno el internado médico en Panamá vuelve a colocar sobre la mesa una discusión que no puede resolverse simplemente contando meses. La pregunta fundamental no es si el internado debe durar uno o dos años. La pregunta es qué debe aprender y qué competencias debe demostrar un médico antes de comenzar su ejercicio profesional.
El Colegio Médico de Panamá ha señalado que la reducción a un año puede ser viable, siempre que esos doce meses correspondan a una verdadera práctica clínica supervisada, con tutores capacitados, evaluación por competencias y un programa nacional de internado. También ha advertido sobre el riesgo de que la reforma se limite a reducir el tiempo por razones presupuestarias, sin transformar la calidad de la formación.
Esa advertencia merece toda nuestra atención. Veamos algunos argumentos necesarios de considerar.