Panameños con discapacidad: ¡hagamos que cuenten!

Panameños con discapacidad: hagamos que cuentenComparto con ustedes los elementos centrales del artículo publicado en la Prensa bajo el título “No dejemos a nadie atrás” en el cual denuncio que este gobierno no ha demostrado voluntad política de atender las necesidades de más de medio millón de panameños con discapacidad, limitándose a dejarlos atrás, incumpliendo sus compromisos con nuestros compatriotas y sus familias. Baso mi denuncia en la afirmación de personeros de la administración quienes han manifestado públicamente no tener dinero para realizar la encuesta de discapacidad, haciendo por tanto invisibles a las personas que padecen alguna discapacidad. ¿Será que no son prioridad para este gobierno esos panameños? Es difícil decir que si lo son, pues se necesitan 2.5 millones de balboas para la encuesta, y esa, si hay voluntad política, es una suma accesible en un país que se precia de tener una economía robusta, donde además coexiste la corrupción e impunidad que propicia, como es conocido, la malversación de sumas enormes de dinero, estimadas entre el 3-4% de nuestro PIB todos los años. Pero vayamos al contenido del artículo, complementado al final con recomendaciones importantes para el Ejecutivo. Sigue leyendo

Publicado en Cobertura Universal de Salud, Desarrollo humano con equidad, Determinantes Sociales de la Salud | Etiquetado | Deja un comentario

Educación para alcanzar la libertad

Educación para la libertadReflexionemos sobre la necesidad de fortalecer nuestro sistema educativo como requisito indispensable para desarrollar la Educación que nos permita alcanzar la libertad plena, medida en términos de nuestra capacidad para disminuir las desigualdades erradicar las injusticias y las barreras que nos impiden llevar una vida digna.  Propongo que tomemos como referente la campaña lanzada por NNUU para celebrar  el que será el 70 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos el próximo año. La campaña nos pide  reflexionar durante los 365 días sobre la importancia permanente de todos y cada uno de los 30 artículos que componen este extraordinario documento, haciendo un llamado especial a defender la equidad, la justicia y la dignidad de las persona. Las dos primeras las he abordado en publicaciones previas y, como sabemos constituyen la esencia de nuestros males, pues nuestra situación nacional se caracteriza por una gran desigualdad que impide el bienestar y desarrollo pleno de todos los panameños y una justicia que además de ciega es selectiva, dependiendo sus acciones de los intereses del mandatario de turno y el partido político en el poder.

En ese contexto, tomando como referencia el artículo que sobre el tema publiqué recientemente en La Prensa, me referiré a continuación al estado de la educación en nuestro país, pues el hombre y la mujer educados integralmente, libres de la ignorancia, tienen la capacidad para hacerle frente de forma inteligente a los desmanes de los políticos que nos han gobernado en los últimos lustros. De lo contrario está condenado a ser útil solamente para llevar a cabo las tareas concretas que le asigne la clase dominante a cambio de un salario que solo le servirá para vivir la ilusión del bienestar cada quincena. La Educación es un derecho fundamental para la dignidad y buena vida de las personas, especialmente de las poblaciones en situaciones de mayor vulnerabilidad (como son jóvenes, ancianos, indígenas, afrodescendientes y mujeres). Constituye por tanto la mejor vacuna contra la desigualdad, las injusticias, la corrupción. Si este derecho no está garantizado de forma efectiva, jamás seremos libres para alcanzar la vida y el país que queremos. Sigue leyendo

Publicado en Desarrollo humano con equidad | Etiquetado | 2 comentarios

Propósitos de Año Nuevo para salvar nuestras vidas

El primero de nuestros propósitos de año nuevo debe ser cambiar estilos de vidaNuestros propósitos de año nuevo comienzan por unirnos y participar para adecentar el país y salvarlo de la corrupción y la impunidad que impide nuestro desarrollo pleno y destruye nuestro prestigio internacional. No menos importante es la necesidad de recuperar nuestros valores y principios morales y éticos, sin lo cual no podremos avanzar en lo anterior ni en lo que propongo más adelante. Y no nos olvidemos de alimentar el alma y la psiquis con actividades recreativas que nos llenen de alegría, como por ejemplo: leer, visitar amigos y familia, visitar playas y montañas, viajar, etc. Esto ayuda a que veamos el vaso medio lleno y no medio vacío. Y no olvidemos que solo mediante una educación integral podremos cumplir nuestros propósitos.

Dicho eso comparto con ustedes información necesaria para ayudarnos a formular nuestros propósitos de año nuevo, cuidar y salvar nuestras vidas durante el año, manteniéndonos saludables para nuestras familias y el país que nos necesita. Para tal efecto me basaré en la información disponible más reciente que nos ofrece sobre causas de defunciones el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INEC, a partir de lo cual formularé algunas recomendaciones que espero compartan y difundan convertidas en propósitos. Vayamos sin más demora… Sigue leyendo

Publicado en Determinantes Sociales de la Salud, La Salud en Todas las Políticas | Etiquetado , | Deja un comentario

El futuro de Panamá depende de la unidad nacional

Todos juntos por la unidad nacionalEl Secretario General de NNUU Antonio Guterres lanzó ayer 31 de diciembre una “alerta roja” que constituye en mi opinión un llamamiento a la unidad nacional e internacional para el Año Nuevo. De acuerdo a Guterres el mundo ha retrocedido en aspectos fundamentales”, refiriéndose a los graves conflictos y las violaciones de derechos humanos, además de los peligros que representan las armas nucleares y el cambio climático para la seguridad del planeta. Además subrayó que las desigualdades crecen, y el nacionalismo y la xenofobia van en aumento.

Afirmo Guterres: “en este comienzo del año 2018, quisiera apelar a la unidad de la comunidad internacional. Nuestro futuro depende de ello”, y continuó haciendo un llamado a la unidad: “…podemos resolver conflictos, vencer el odio y defender valores comunes. Pero solo podemos hacerlo juntos“. Luego urgió a los líderes “de todo el mundo a hacer su propósito de Año Nuevo: estrechar las brechas. Superar las divisiones. Reconstruir la confianza reuniendo a las personas alrededor de objetivos comunes“. Al final remató con la frase que inspira este mi primer artículo de 2018: “La unidad es el camino. Nuestro futuro depende de ella“. En nuestro caso para alcanzar esa unidad nacional los panameños tenemos que superar por lo menos dos grandes obstáculos. Veamos…

Obstáculos para alcanzar la unidad nacional

El primero es el injusto y cruel tema de la desigualdad, la cual impide el desarrollo pleno de todos los panameños. Aunque nuestro crecimiento económico se mantiene robusto, somos uno de los países con mayor desigualdad en la distribución de la riqueza. Esta perjudica principalmente a los más pobres y marginados de nuestro país, afectando negativamente su capacidad de acceder a oportunidades de mejores ingresos, poder e influencia, lo que genera profundas diferencias en el bienestar de distintos grupos sociales y, por ende, la exclusión y la inequitativa distribución del poder político y económico, limitando el ejercicio de derechos y el desarrollo de capacidades para todos. Al final se mantiene y crece la desigualdad social, la cual es mayor, más profunda y más estable que la que arroja la medición solo del ingreso (CEPAL, 2016).

En ese contexto la “unidad nacional” es todavía un gran desafío. Hacen falta, como señala la ONU, que se establezcan y ejecuten eficazmente políticas redistributivas progresivas que ayuden a revertir las brechas de desigualdad e inequidad existentes y focalizar las políticas sociales y laborales en las poblaciones en situaciones de mayor vulnerabilidad. Para ello es necesario fortalecer los mecanismos para medir y actuar integralmente sobre la pobreza como un proceso multidimensional que impide tener una vida saludable, productiva, creativa y digna. Algo de eso ya comenzamos a hacerlo en el país, pero no es suficiente. Basta con darse unas vueltas por nuestros barrios marginales y poblaciones indígenas y comprobar como nos recuerda el PNUD: “En Panamá, la pobreza y pobreza extrema se concentran en las áreas rurales y particularmente, en las áreas indígenas, donde el 90% de su población es afectada por esta última condición. No obstante, la pobreza urbana en cifras absolutas alcanza niveles preocupantes y mayores a los de las áreas rurales e indígenas. La diferencia radica en que mientras la pobreza urbana es básicamente pobreza de ingreso, la pobreza rural e indígena presenta carencias que comprometen la supervivencia humana…”

El otro gran reto para soñar con la unidad nacional y la recuperación de la confianza es alcanzar la Justicia, lo cual será una tarea titánica pues en nuestro país lo legal ha estado expuesto a errores e inequidades, careciendo muchos de nuestros funcionarios de las virtudes cardinales necesarias para hacer Justicia. Han abundado las denuncias sobre corrupción, llegándose a afirmar que ésta, la Justicia, además de ciega, es altamente selectiva, dependiendo sus acciones de los intereses del mandatario de turno y el partido político en el poder; lo que ha dado origen a intervenciones apuradas y erráticas, así como acoso y abusos por parte de fiscales, jueces y magistrados, que son objeto de variopintos argumentos a favor y en contra, siempre fundamentados en los principios del Derecho, pasando por alto los defensores y detractores que la raíz de la crisis de nuestro sistema judicial está en la carencia de principios y valores éticos y morales de muchos de los funcionarios públicos tristemente notorios en este torbellino del cual no salimos y nos hunde en el desprestigio internacional. Obviamente este panorama tampoco favorece la “unidad nacional” pues fomenta el resentimiento entre diferentes sectores de la población, los cuales se sienten traicionados casi que a diario.

¿Qué podemos hacer?

Para ayudarnos a superar estos descomunales obstáculos los panameños contamos con el “Plan Estratégico Nacional con Visión de Estado Panamá 2030”, el cual tiene su fundamento en los “Acuerdos de la Concertación Nacional para el Desarrollo”, muchos de los cuales, dicho sea de paso, fueron archivados y olvidados.

El Plan Estratégico Nacional, en su Eje Estratégico: Crecer más y mejor, reconoce que el modelo de crecimiento de Panamá ha generado un país desigual y heterogéneo, que distribuye oportunidades de empleo e infraestructuras de servicios en las áreas rurales, indígenas y urbano-marginales de manera poco efectiva y eficiente. Se propone la “Reducción de la desigualdad” impulsando políticas, estrategias y acciones que contribuyan al desarrollo de capacidades para la inclusión productiva sostenible.

El tema de la Justicia es abordado en el “Eje Estratégico Democracia, institucionalidad y gobernanza”. Tomando como referencia los acuerdos del Pacto de Estado por la Justicia, subraya los cambios más sustantivos que se plantearon sobre el sistema de justicia en el “Pacto de Estado” y propone la estrategia “Acceso a la justicia para todos”, la cual tiene como objetivo “Fortalecer la justicia expedita, transparente y acorde con la realización democrática y equitativa de los derechos ciudadanos de la población asegurando la convivencia social” y postula para la transformación del sector Justicia “la construcción de consensos y sinergias para estructurar una reforma del sector justicia en el país, mediante la consolidación de la Agenda concertada en el marco del Pacto de Estado por la Justicia”.

Pero el Plan Estratégico no se va a ejecutar solo. Los panameños tenemos que estar vigilantes y activos pues el cumplimiento pleno de las estrategias formuladas con grandes esperanzas, afectará los intereses de la oligarquía gobernante y sus aliados, por lo que es de suponer, ojalá y me equivoque, que corra la misma suerte de los Acuerdos de la Concertación. Comencemos por recuperar nuestros valores, vencer la apatía que nos caracteriza y participemos en la consolidación de la unidad nacional para el rescate de nuestro país.

Publicado en Desarrollo humano con equidad, Determinantes Sociales de la Salud | Etiquetado | Deja un comentario

Las doce publicaciones más leídas durante 2017

Imagen que simboliza las doce publicaciones más leídas durante 2017Este año el blog superó los 100 artículos y recibí cerca de 12,000 visitas a las publicaciones disponibles, lo cual agradezco de todo corazón y es mi mayor recompensa. En ese contexto cierro el año compartiendo con ustedes un brevísimo resumen de las doce publicaciones más leídas durante 2017, las cuales dicho sea de paso, son de contenido esencial, y los invito a hacer “clic” en cada una para acceder a la totalidad de la mismas; donde abordo temas de relevancia política, económica y social que afectan nuestra vida cotidiana, así como la búsqueda y propuesta de algunas soluciones factibles y viables desde mi punto de vista; asuntos relacionados con la transformación de nuestro sistema de salud mediante opciones viables y factibles que nos ayuden a alcanzar la Cobertura Universal de Salud; y temas de salud y enfermedad, individual y colectiva, y sus determinantes. Espero que sea de vuestro agrado y beneficio y nos ayude a generar en el 2018 opciones viables y factibles sobre los dos asuntos que considero tenemos que abordar como país: la Cobertura Universal de Salud y los Determinantes Sociales de la Salud, absolutamente interdependientes para alcanzar la Equidad en salud y el Bienestar integral.

Las doce publicaciones más leídas durante 2017 

  1. Los Determinantes Sociales de la Salud
  2. El Director que necesitamos en la Caja de Seguro Social
  3. El Director que no queremos en nuestra CSS
  4. Evitemos que aumente la cifra de adolescentes embarazadas
  5. Nuestro compromiso con el ODS sobre Salud: ¿Podremos cumplirlo?
  6. Hablemos de la Depresión
  7. Protejamos nuestra Salud
  8. Seguridad Vial: ¡No hacemos lo suficiente!
  9. ¿Está enferma nuestra ciudad?
  10. El asesino silencioso
  11. Agonía y Deber: ¡Adecentar el País!
  12. ¡Despierta Panamá!

Los Determinantes Sociales de la Salud, fue una de las tres publicaciones más leídas, lo cual es muy estimulante, pues están en la raíz de todos nuestro problemas. Allí invito a la lectura del magnífico informe de la Comisión de Determinantes de la OMS: “Subsanar las desigualdades en una generación”. Recomiendo además complementar con la lectura de Impacto de los Determinantes Sociales en la Salud y Los Determinantes Sociales en la Agenda de Salud Sostenible para las Américas.

Las dos artículos sobre el Director de la CSS fueron escritos cuando estaba en el tapete la selección y nombramiento del Director de la Caja de Seguro Social. Su importancia es evidente y entre las dos constituyen las publicaciones más leídas durante el período. Luego de un año es evidente que las dificultades de nuestra CSS no se han superado, siguen las quejas y la desilusión. No ha sido por falta de dinero, y no existe justificación alguna para las falencias, salvo la ineficiencia y probablemente el uso indebido de nuestros fondos. Esperemos que al final la gestión haya llenado las expectativas de la población y no cometa los errores de su antecesor.

Sobre el tema del embarazo en adolescentes he escrito varios artículos y recomiendo la lectura de todos, desde Educación sexual: ¡se necesita con urgencia!, hasta ¡Busquemos el consenso necesario!. Lamentablemente las cifras de embrazo en adolescentes aumentan y con ello la mortalidad materna y las enfermedades asociadas a las relaciones sexuales en forma no planificada y desprotegida ¡No estamos haciendo lo suficiente!

En la publicación sobre el ODS de Salud analizo nuestra situación para cumplir el compromiso de Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades, propongo para cada meta “el camino a seguir” según la propuesta de la OPS; y los “mandatos activos” de la OPS/OMS sobre el tema. Espero que el ejercicio estimule a los equipos técnicos y a los tomadores de decisiones a desarrollar el análisis y proponer intervenciones para alcanzar todas metas y cumplir con nuestro compromiso.

Cuatro publicaciones están directamente relacionadas con la necesidad de proteger nuestra salud. Las enfermedades crónicas, entre ellas el cáncer, la diabetes, hipertensión, trastornos mentales; así como la seguridad vial, para lo cual no hacemos lo suficiente; constituyen fuente de riesgos, enfermedad y muerte en las familias de muchos panameños. Los artículos llaman a la necesaria acción inmediata y forman parte del impacto de los Determinantes Sociales en la Salud arriba señalado. Recomiendo la lectura complementaria de: Recordatorio por la Salud y la Vida y de Sigue la anarquía al volante.

A la pregunta ¿está enferma nuestra ciudad?, mi respuesta es sí lo está y necesita que todos nos juntemos para ayudarla a sanar, convirtiéndola en un territorio idóneo de calidad de vida, bienestar, seguridad que queremos. Y con el propósito de contribuir he publicado: Nueva Agenda Urbana: retos para Panamá, insistí en Agenda Urbana de Panamá y Basura cero: ¿qué hacemos para colaborar?.

Finalmente están “Agonía y Deber: ¡Adecentar el País!” y ¡Despierta Panamá!, dedicados a la lucha contra la corrupción, el clientelismo, la impunidad y la necesidad de adecentar el país y salvar nuestra democracia. A estos temas le he dedicado al menos diez artículos. Son denunciados por nuestros mejores hombres y mujeres todos los días en nuestros principales medios informativos nacionales y en algunos casos, para mayor vergüenza Patria, internacionales. Pero tristemente aquí la justicia sigue siendo ciega y selectiva y no sucede lo que esperamos los panameños para avanzar en la recuperación de nuestros valores y nuestro país. En todo caso recomiendo la lectura complementaria de: La ilusión se desvanece…, Institucionalidad para el desarrollo: ¡avancemos sin demoras! y ¿Alcanzaremos la Justicia en Panamá?

El artículo Día Internacional contra la Corrupción: ¡llamado a la acción!, no está entre las doce publicaciones más leídas durante el 2017 porque solo tiene 20 días de haber salido a la luz, pero es de suma importancia que el asunto de la lucha contra la corrupción lo pongamos como nuestra principal prioridad, por lo que me tomo la licencia de incluirlo en esta bitácora. Recomiendo su lectura y solo subrayo aquí que nuestro PIB en los últimos diez años fue de 287,400 millones de balboas. Pero de acuerdo a estimaciones globales del PNUD, el 5% pudo haberse quedado en los bolsillos de los políticos corruptos. Esa cifra equivale 14,400 millones balboas en los últimos diez años. Imaginemos el impacto negativo que la corrupción tiene en la un impacto en la educación, la sanidad, la justicia, la democracia, la prosperidad y el desarrollo…

Finalmente me permito otra licencia y hago una breve mención a mi artículo publicado el 23 de diciembre “Pacto por la Salud: ¡Ahora por favor!”. Como es lógico tampoco aparece entre las 12 publicaciones más leídas durante el año, pues solo tiene cinco días merodeando por el ciberespacio. Allí señalo que para lograr un Pacto por la Salud y avanzar hacia la Cobertura Universal de Salud, que es el fin último de la propuesta de la Comisión y el anhelo de todos los panameños, es preciso que avancemos en el fortalecimiento de nuestro sistema público de Salud. Por eso le reitero respetuosamente a nuestro Presidente que cumpla con su promesa, que le brinde todo el efectivo apoyo político, estratégico, técnico y financiero a la Propuesta de la Mesa del Diálogo por la Salud “Mejora y fortalecimiento del sistema de salud integral en el marco de una política de estado”. Que apoye el fortalecimiento de la capacidad del MINSA para el ejercicio de su Función Rectora y que promueva el mejoramiento de la capacidad de Gestión Pública, eliminando de raíz la injerencia de los intereses políticos y económicos y gremiales; favoreciendo una gestión en salud, “tecno-política” pero estratégica, efectiva, transparente y enfocada en la equidad.

Y esas fueron las doce publicaciones más leídas durante el año. ¡Les deseo mucha salud, trabajo, armonía, entusiasmo, y una renovada capacidad de lucha optimista y esperanzada que nos traiga felicidad y bendiciones en el 2018!

Publicado en Cobertura Universal de Salud, Determinantes Sociales de la Salud | Etiquetado , | Deja un comentario

Pacto por la Salud: ¡Ahora por favor!

Pacto por la SaludComparto con ustedes resumen del artículo que publique ayer en La Prensa en el cual me refiero a las recientes declaraciones de la Comisión de Alto Nivel conformada para mejorar el sistema público de salud, durante la presentación de sus logros y metas. Aunque reconozco el esfuerzo y la capacidad de los miembros de la Comisión, las declaraciones me parecieron muy preocupantes y merecen al menos las siguientes preguntas y reflexiones sobre la propuesta de esperar hasta el 2019 para un Pacto por la Salud. Veamos…

¿Esperamos hasta el 2019 para un Pacto por la Salud?

La Comisión de Alto Nivel, nos informa durante la presentación de un informe de “logros y retos” desde su creación, que hay algunos avances, que enfrentan varios desafíos, que les preocupa muchísimo como garantizar el cumplimiento en el largo plazo de las metas en esa mesa de diálogo una vez concluya este gobierno, y evalúan la posibilidad de que los candidatos presidenciales para las elecciones de 2019 firmen un pacto, en el que se “comprometan a dar continuidad al proceso de transformación del sistema”. Sin negar la necesidad del pacto señalado; parece que perdieron las esperanzas de avanzar con este gobierno al que le quedan dos años de trabajo y en ese período. Si hay el compromiso y apoyo necesario, se puede avanzar en la implementación de las estrategias que han formulado.

Preguntas y reflexiones

La primera es cuando afirmamos que entre la CSS y el Minsa atienden al 85% de la población, tenemos que preguntarnos: ¿cuál es la equidad, efectividad, calidad y calidez de ese 85% de cobertura?, ¿quién atiende al 15% restante? Son más de 600,000 panameños que tienen que buscar atención en una clínica privada, gastarse sus ahorros y empobrecerse aún más. Aunque ahora con las “externalizaciones” de cirugías y procedimientos, pudiera no ser una preocupación cerrar esa brecha desde lo público. En todo caso hay una buena cantidad de personas de escasos recursos que sencillamente no tienen acceso a ninguna clase de servicio de salud.

Es igualmente válido preguntarse cuáles son los avances a los que se refieren los distinguidos comisionados. Considero exagerado presentar como resultado “el fortalecimiento de la Coordinación efectiva entre el MINSA y la CSS”. Por otro lado no basta con la identificación de los nudos críticos, impostergables y la formulación de una propuesta. Recordemos que esa información ya la proporcionó la Mesa de Diálogo y está en poder del Ejecutivo desde hace más de dos años, lo que hace sospechar al más ingenuo, que el compromiso y el respaldo político ha sido insuficiente y han prevalecido otros intereses. Sabemos que persiste la falta de acceso a servicios de salud con calidad y equidad; que son frecuentes las crisis por falta de medicamentos e insumos; que son insuficientes los recursos humanos; que muchas infraestructuras están en mal estado; que se construyen obras sin recursos humanos ni equipos y en ocasiones dónde no son necesarias, etc…

¿Qué hacer para avanzar hacia la Cobertura Universal de Salud?

Para alcanzar un Pacto por la Salud y avanzar hacia la Cobertura Universal de Salud, que el fin último de la propuesta de la Comisión y el anhelo de todos los panameños, es preciso que avancemos en el fortalecimiento de nuestro sistema público de Salud. Reconozco que resolver nuestro problema no es un asunto sencillo, y que la simple fusión de dos instituciones en malas condiciones, no puede llevar a nada bueno. Antes debemos comenzar con el fortalecimiento institucional integral de la CSS y el MINSA, pues su situación no es la mejor y en nuestros servicios de salud, son frecuentes los reclamos por construcciones en mal estado, o paralizadas, así como las carencias de todo tipo, en especial de medicamentos. Todo lo cual es inconcebible si consideramos la cantidad de dinero que maneja el MINSA y la CSS.

En ese contexto le reitero respetuosamente a nuestro Presidente que cumpla con su promesa, que le brinde todo el efectivo apoyo político, estratégico, técnico y financiero a la Propuesta de la Mesa del Diálogo por la Salud “Mejora y fortalecimiento del sistema de salud integral en el marco de una política de estado”. Que apoye el fortalecimiento de la capacidad del MINSA para el ejercicio de su Función Rectora y que promueva el mejoramiento de la capacidad de Gestión Pública, eliminando de raíz la injerencia de los intereses políticos y económicos y gremiales; favoreciendo una gestión en salud, “tecno-política” pero estratégica, efectiva, transparente y enfocada en la equidad.

No tenemos que esperar hasta el 2019, ¡el Pacto por la Salud debe ser ya mismo!

Publicado en Cobertura Universal de Salud | Etiquetado | Deja un comentario

Basura cero: ¿qué hacemos para colaborar?

Basura cero en el corregimiento de BethaniaPor la importancia del tema comparto con ustedes artículo que publiqué recientemente en La Prensa sobre el tema. Allí manifestaba y reitero ahora que los panameños queremos un Gobierno Municipal que nos garantice, como promete su Plan de Acción, la provisión y acceso de servicios públicos de calidad. En especial, que ejecute con eficiencia y éxito el Programa Basura Cero, que tiene como objetivo reducir la disposición de residuos sólidos a través de la implementación de las llamadas tres erres (reducir, reutilizar y reciclar) a través de programas de sensibilización, infraestructura, normatividad, economía de mercado y seguimiento y evaluación. Y en el mejor de los casos, ansiamos que la misma Alcaldía desarrolle un plan de gestión integral de residuos sólidos para la ciudad, el cual deberá basarse en un diagnóstico de los sistemas de recolección, transporte y disposición final de residuos sólidos urbanos a nivel del área metropolitana. Y aprovecho para felicitar el esfuerzo de nuestra Alcaldía ilustrando este artículo con una intervención del programa en el corregimiento de Bethania.

Queremos vivir en una ciudad que sea una “tacita de oro”; con una Autoridad de Aseo que brinde, como reza su Misión, “servicios de recolección y disposición final de residuos sólidos de forma eficiente, con miras a proteger la salud pública, velar por la conservación del ambiente y el aprovechamiento de los desechos; utilizando estrategias y recursos tecnológicos y humanos para satisfacer las necesidades y superar la expectativas de nuestros usuarios”

Pero… ¿qué hacemos para colaborar?

No me cabe duda que nuestros deseos son justificados, pues le corresponde a las instituciones del Estado llevar acabo las funciones arriba señaladas y la población debe velar por el cumplimiento cabal de estas responsabilidades. Pero… ¿y nosotros que hacemos para colaborar con “Basura Cero”? En honor a la verdad debo reconocer que hacemos poco o nada, veamos: botamos, sin ocuparnos de separarla y empaquetarla adecuadamente, cualquier clase de basura en las aceras, veredas, zaguanes, calles: restos de comida, latas, botellas, plásticos, colchones, televisores y refrigeradoras viejas, etc…, y después esperamos que vengan los de la Autoridad de Aseo y recojan todas las porquerías que arrojamos. Y como eso no ocurre con la frecuencia debida, sobre todo en los barrios menos favorecidos, la basura se acumula convirtiéndose en criadero de alimañas y fuente de enfermedades. Y sumemos a esta inmundicia las inundaciones al llegar las lluvias por el acumulo de desperdicios en los cauces de nuestros ríos. Admitamos entonces que los panameños no tenemos suficientes costumbres y valores para el manejo efectivo de la disposición final de los residuos.

Aquí no hay "basura cero"Lo nuestro no es “basura cero”, lo nuestro es consumir y desechar basura, como lo ratifica la información disponible en la página Web de la Alcaldía: “además de la gestión deficiente de los residuos, el consumo por habitante en Panamá es uno de los más altos de la región por la gran cantidad de materiales desechados. Las cifras son contundentes: cada panameño genera alrededor de 1.2Kg de residuos diariamente. En el único relleno existente en el país, el de Cerro Patacón son dispuestas 2,000 ton/día de residuos, de los cuales 1,000 toneladas son de residuos sólidos domésticos provenientes del distrito de Panamá, 150 toneladas son de limpieza de calles, parques y jardines, operativos de limpieza, residuos voluminosos, y otros residuos también del Distrito de Panamá…”

¿Qué podemos hacer para apoyar el programa Basura Cero?

Pero esto no tiene por qué ser así, debe y puede mejorar con una adecuada y efectiva participación de la comunidad (incluidas las ONGs) en el manejo integral de los residuos sólidos, incluyendo, claro está, la vigilancia del buen funcionamiento de los programas del gobierno, en especial “basura cero”, y una prestación de servicios más eficiente. En este sentido existe consenso sobre la necesidad de desarrollar una educación ambiental dirigida a crear en la población las competencias necesarias para participar en la gestión de tres procesos fundamentales: (i) un consumo responsable que tenga en cuenta, además del precio y la calidad, las características sociales y laborales de su producción y las consecuencias ambientales posteriores; (ii)  por otro lado las familias pueden minimizar los residuos cambiando sus hábitos de consumo rechazando aquellos envases que les resultan inútiles, recuperando o reutilizando materiales y ayudando al reciclaje de otros; (iii) finalmente los integrantes de la comunidad deben separar una o varias de las distintas fracciones de residuos que generan en el mismo lugar de producción (domicilios, escuelas, negocios, industrias, entre otros), evitando de esta manera que se conviertan en basura.

Con estas acciones de la población colaborando por el programa “Basura Cero” se puede reducir y recuperar una enorme cantidad de materiales desechados de una manera simple y económica. Claro está, que el Municipio por su parte debe garantizar la existencia de los sitios adecuados para la disposición, reciclaje y recuperación de los residuos, y la Autoridad de Aseo debe cumplir de forma eficiente y oportuna sus funciones de recolección y disposición final de residuos sólidos.

Publicado en Determinantes Sociales de la Salud | Etiquetado | Deja un comentario