Las nuevas directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la prevención de la demencia llaman a combatir el edadismo. Nos recuerdan que proteger la salud cognitiva no depende únicamente de controlar factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes o el tabaquismo. También exige construir una sociedad que valore a las personas mayores, promueva su participación y combata la discriminación por edad.
Si Panamá aspira a convertirse en una sociedad más desarrollada, deberá aprender a valorar a las personas por lo que pueden aportar, no por la fecha que aparece en su documento de identidad. Porque una sociedad que respeta todas las edades es, también, una sociedad que cuida mejor de todos.