En seguimiento a mi artículo previo le dedico este a reflexionar sobre la importancia de los “bienes comunes de la salud”, presentados por la OMS como los “Common Goods for Health”, principalmente como un marco para orientar la inversión pública y fortalecer los sistemas de salud.
Sostengo además que estos bienes comunes constituyen el patrimonio estratégico del sistema de salud. Son activos, en su mayoría intangibles, que rara vez ocupan titulares, pero de ellos depende la resiliencia del sistema sanitario, su capacidad para responder a las crisis y, en última instancia, el bienestar de las generaciones presentes y futuras.