El desarrollo urbano sostenible suele presentarse como un objetivo técnico, pero en realidad es una prueba de gobernanza. En mi más reciente artículo publicado en La Estrella de Panamá, “Ciudades que crecen, Estados que no alcanzan”, planteo una idea incómoda: el problema no es que nuestras ciudades crezcan, sino que el Estado no está logrando alcanzarlas. En un país como Panamá, donde la urbanización avanza más rápido que la planificación, la pregunta ya no es si debemos actuar, sino por qué seguimos llegando tarde.
Y es que el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe vuelve a encender una alarma que ya no admite lecturas complacientes: América Latina y el Caribe avanzan hacia la Agenda 2030 con el freno puesto. Solo el 19% de las metas de desarrollo sostenible se cumplirían al ritmo actual; casi el 40% está estancado o en retroceso. No es solo una mala noticia regional. Es una advertencia directa para Panamá.
Veamos a continuación un resumen del informe de la CEPAL y unas reflexiones sobre la ciudad de Panamá.