La transformación del sistema educativo de Panamá exige una visión más amplia: un Estado con capacidad de ejecución, instituciones más sólidas, mecanismos efectivos de rendición de cuentas y una cultura política orientada a resultados.
En ese contexto, comparto resumen ejecutivo de la serie de artículos sobre el tema publicados originalmente en mi columna del periódico digital Destino Panamá y los invito a reflexionar sobre los distintos ángulos de la reforma educativa en Panamá: el diagnóstico del sistema, la dificultad de pasar de la intención a la acción, las debilidades de gobernanza, el papel central de la carrera docente y, finalmente, el problema estructural de la ejecución pública.