La semana pasada sostuve en estas páginas que la verdadera soberanía no consiste únicamente en poseer recursos estratégicos, sino en desarrollar un ecosistema nacional de capacidades nacionales para administrarlos con transparencia, conocimiento y visión de largo plazo. La pregunta que sigue es inevitable: ¿cómo construyen los países esas capacidades?
La experiencia internacional muestra que ninguna nación las desarrolla por generación espontánea. Tampoco son el resultado de una sola ley, una institución o un gobierno. Las capacidades nacionales se construyen deliberadamente, durante décadas, mediante políticas de Estado, inversiones sostenidas y una estrecha colaboración entre múltiples actores. En otras palabras, se construyen creando un verdadero ecosistema nacional de capacidades.
Comparto contenido ampliado de mi artículo original en La Estrella de Panamá, y los invito a reflexionar sobre cómo construimos las capacidades que necesitamos para nuestro desarrollo sostenible.