Comienzo subrayando que la historia clínica única es el primer gran paso para integrar el sistema público de salud en Panamá.
No debe entenderse como un proyecto tecnológico. Es una política pública. Es una herramienta para garantizar el derecho a una atención continua, segura y de calidad.
Comparto _con algunas ampliaciones y cuatro lecturas complementarias para respaldar la propuesta_ las reflexiones publicadas originalmente en mi columna de Destino Panamá para ayudar a implementar la historia clínica única, como un punto de encuentro capaz de generar beneficios inmediatos para la población, sin alterar los derechos de los usuarios ni la organización institucional existente.