En seguimiento a mi artículo anterior les presento algunas reflexiones para el análisis crítico de la Política Nacional de Salud de Panamá 2026–2035. No soy ni puedo ser exhaustivo, por lo que espero que estas consideraciones sirvan de estímulo para enriquecer el texto con los aportes de los interesados.
Comencemos reconociendo que la nueva Política representa, sin duda, uno de los esfuerzos más ambiciosos de planificación sanitaria en Panamá en los últimos años. Su arquitectura conceptual es sólida, moderna y alineada con estándares internacionales.
Sin embargo, la pregunta clave no es si está bien diseñada, sino si puede realmente implementarse en el contexto institucional y político del país. Veamos algunas reflexiones.




