Nuevamente el tema de la integración de los servicios de salud se enfrenta al escrutinio público. Esta vez un grupo de diputados, de manera independiente decidieron proponer una Ley que “crea el marco legal regulatorio para el acceso a servicios de salud y medicamentos mediante la compensación de costos, en beneficio de pacientes asegurados y no asegurados en la diferentes instalaciones de salud de la república de Panamá”.
Como era de esperar, la propuesta de ley, que por cierto ya fue aprobada en tercer debate y enviada al Presidente para su aprobación o veto; ha generado manifestaciones de rechazo provenientes de casi todos los sectores de la sociedad. Principalmente porque la Ley no considera en su exposición de motivos los acuerdos de la Mesa de Diálogo para la Transformación del Sistema Público de Salud de Panamá, entre los que se encuentra una propuesta de ley para la integración de los servicios de salud, ni la importante producción de la Comisión de Alto Nivel para la Transformación del Sistema Nacional Público de Salud; ni deja nada claro cómo se abordará el delicado tema del financiamiento sostenible de tal sistema.
Actualizo este artículo compartiendo el texto de dos artículos de opinión que he publicado en La Estrella de Panamá sobre el tema: el primero preguntándome si ¿Llegó la hora de la integración del sistema público de salud?, y en segundo ofreciendo algunas ideas para el próximo diálogo nacional en el que se discutirá este importante asunto.

Los panameños queremos un sistema de salud que nos ayude a alcanzar ese estado de
Llevo varios años preguntándome si es posible salvar nuestro sistema de salud. Y, aunque ya me convencí de que no será esta administración la que lo haga, confío en que las próximas autoridades logren lo que hace falta por garantizar el acceso universal a servicios de salud integrales con eficiencia, equidad, calidad y calidez, a través de un sistema público de salud que coordine de manera efectiva los esfuerzos de nuestras instituciones. En ese contexto, para celebrar el Día del Médico, renovando mi compromiso ético con la salud de la población, consideré obligatorio compartir con ustedes las ideas centrales de diversos artículos que he publicado sobre el tema. Aunque algunos lo consideren repetitivo, es un asunto de vital importancia que requiere de su discusión permanente.