Luego de más de cinco meses de estar padeciendo la epidemia de COVID-19 en Panamá, los invito a que hagamos un alto en el camino para hacer un balance de la situación y de nuestro quehacer para enfrentar la enfermedad, en términos de lo llevado a cabo por el gobierno, las empresas privadas y, sobre todo, la población, que es a fin de cuentas la que produce los casos y pone los muertos.
En términos epidemiológicos, lo primero que destacarán los titulares, es que estamos llegando a los 80,000 casos y superamos las 1,700 defunciones. Pero estas cifras no son estáticas, han ido evolucionando en el tiempo, producto de la agresividad del virus y, lógicamente de las acciones u omisiones de las instituciones y los habitantes. Veamos por separado cada indicador. Veamos las siguientes reflexiones publicadas hoy en La Estrella de Panamá.

La semana pasada, la Sociedad Panameña de Salud Pública, SPSP, de la cual formo parte, publicó un comunicado en el cual hace un “llamado urgente a la población panameña, sus organizaciones populares y autoridades, para detener, la ola expansiva del coronavirus que embarga todo el país, evitando así el colapso de todos los servicios de salud, púbicos y privados, una cantidad inmanejable de casos graves y muertes, así como un estado de carencias extremas de artículos de primera necesidad”.
Recientemente los medios internacionales y nacionales nos han traído la buena noticia de que, gracias al esfuerzo colectivo de países, organizaciones y empresas; se han logrado avances en la producción de la vacuna contra el COVID-19. Hay resultados alentadores en diferentes ensayos, y estamos cada vez más cerca de una vacuna para prevenir la enfermedad. De hecho, la vacuna que está desarrollando la Universidad de Oxford, en Reino Unido, generó grandes expectativas al inicio de esta semana, tras mostrar que es segura y capaz de provocar una respuesta inmune en la fase de pruebas. Estos resultados, respaldan la evaluación a gran escala de esta vacuna candidata en un programa en fase III en curso. Es una bocanada de esperanzas y optimismo en medio de la angustia que nos genera este feroz enemigo que ha cobrado más de medio millón de vidas en el planeta.
Muchos panameños se preguntan si la estrategia nacional de lucha contra el COVID-19 es suficiente para contener la epidemia que ha causado en 130 días más de 53,000 enfermos y le ha quitado la vida a 1,096 Personas en el país, ubicándonos entre los primeros lugares de los países que más casos y defunciones acumulan en el continente.
La semana pasada la COVID-19 siguió golpeándonos fuertemente. Superamos los 7,000 casos nuevos y reportamos 162 defunciones en el período. Esas cifras superan de lejos las reportadas para cualquier semana previa y nos colocan entre los primeros lugares de América en cuanto a casos y defunciones reportadas por 100 mil habitantes.