El reciente lanzamiento del “Mes de los ODS” por parte del gobierno, lo cual es loable, me motiva a reflexionar nuevamente sobre nuestros avances en el logro del ODS sobre salud, el cual persigue “garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades”. Pero antes de entrar en mi análisis conviene subrayar de entrada que los logros alcanzados por el país son el producto del esfuerzo de generaciones de funcionarios del sector salud desde la creación del Ministerio de Salud en 1969, quienes desde entonces, a pesar de los vaivenes políticos, ejecutan con compromiso en los niveles regionales y locales las acciones de promoción, protección, reparación y rehabilitación de la salud que por mandato constitucional son de responsabilidad del Estado. Pero también mostramos malos resultados y tendencias negativas que hay que corregir, capitalizando las experiencias y fortaleciendo la participación de la sociedad en el cuidado de la salud. No cabe pues el proselitismo triunfalista y es el momento de la declaración objetiva, sincera y humilde de lo que se ha hecho, lo que se está haciendo, las dificultades y lo que tenemos que hacer para dejarle el camino señalado a la próxima administración.
No menos importante será superar dos elementos de contexto que impiden nuestro desarrollo pleno y limitan los avances en el logro del ODS sobre salud: la profunda desigualdad que nos caracteriza, generada por un modelo económico que beneficia principalmente a una pequeña parte de la población, en perjuicio reconocido de nuestras comarcas, provincias más pobres y parte de la población que vive hacinada en los distritos y corregimientos más pobres de las principales provincias y; acabar con el clientelismo político y la corrupción impune, mediante la aplicación efectiva de la Justicia y la recuperación de nuestros valores éticos y morales.
Dicho esto, comparto en esta entrega una actualización del estado de los indicadores de las principales Metas para el logro del ODS sobre salud. No olvidemos que las Metas propuestas deben estar cumplidas para el 2030 y que muchas de ellas requieren que redoblemos el esfuerzo para alcanzar aquellas de los ODM que nos quedaron pendientes.
Hemos trazado un nuevo rumbo para la OMS. Así lo manifestó a los delegados durante su
Una Asamblea de la Salud decisiva. Eso ha manifestado el director de la OMS sobre esta
Llevo varios años preguntándome si es posible salvar nuestro sistema de salud. Y, aunque ya me convencí de que no será esta administración la que lo haga, confío en que las próximas autoridades logren lo que hace falta por garantizar el acceso universal a servicios de salud integrales con eficiencia, equidad, calidad y calidez, a través de un sistema público de salud que coordine de manera efectiva los esfuerzos de nuestras instituciones. En ese contexto, para celebrar el Día del Médico, renovando mi compromiso ético con la salud de la población, consideré obligatorio compartir con ustedes las ideas centrales de diversos artículos que he publicado sobre el tema. Aunque algunos lo consideren repetitivo, es un asunto de vital importancia que requiere de su discusión permanente.
Los medicamentos que necesita nuestra población no están disponibles muchas veces. Esto no tiene justificación alguna pues, cuando termine el período de este gobierno, el cual, afortunadamente para la mayoría de los panameños, se encuentra en su último año, el Sector público de salud, de acuerdo a la información oficial de la 
La celebración del