Comparto con ustedes resumen del artículo que publique ayer en La Prensa en el cual me refiero a las recientes declaraciones de la Comisión de Alto Nivel conformada para mejorar el sistema público de salud, durante la presentación de sus logros y metas. Aunque reconozco el esfuerzo y la capacidad de los miembros de la Comisión, las declaraciones me parecieron muy preocupantes y merecen al menos las siguientes preguntas y reflexiones sobre la propuesta de esperar hasta el 2019 para un Pacto por la Salud. Veamos…
Contexto político
Contexto político nacional e internacional
¿Hasta cuándo la escasez de medicamentos?
Comparto con ustedes los principales elementos del artículo que sobre el tema publiqué en La Prensa, esperando que este recordatorio contribuya a mantener vivo el debate sobre el problema de la escasez de medicamentos y la necesidad de mejorar el acceso a medicamentos esenciales, seguros, eficaces, de calidad y costo-efectivos para prevenir, diagnosticar y tratar las afecciones de salud. Veamos…
Contexto nacional de la escasez de medicamentos
Las autoridades nacionales tienen la obligación de asegurar la disponibilidad de medicamentos en el país en todo momento, en las formas y cantidades necesarias y a precios asequibles. Hasta la fecha este no ha sido el caso, la escasez de medicamentos persiste y constituye un grave riesgo para la salud pública, generando frecuentes reclamos y diversas manifestaciones de protesta de la población y gremios de profesionales. Esto significa que, a pesar de los discursos cargados de promesas, la población tendrá que seguir esperando para obtener oportunamente los medicamentos y productos sanitarios que se consideren necesarios para promover, conservar o recuperar su salud.
Y como he manifestado hasta la saciedad en otros artículos; no es por falta de dinero que padecemos la escasez de medicamentos. De acuerdo a cifras oficiales de la CSS y del MINSA, el gasto en medicamentos de nuestras principales instituciones públicas, durante los pasados tres años, fue cercano a los 900 millones de balboas. Y si mantiene la tendencia en la asignación presupuestaria, al término del actual período de gobierno, entre la CSS y el MINSA habrán reportado en sus informes una inversión en medicamentos por la suma de 1,600 millones de balboas. ¡Mucho dinero que para que tengamos escasez!
Cobertura Universal y sus Determinantes Sociales: segundo año…
Les invito a mirar esta bitácora de mi segundo año compartiendo con ustedes conocimientos y experiencias. Para facilitar la lectura he organizado los artículos en tres bloques: (i) temas de salud y enfermedad, individual y colectiva, y sus determinantes; (ii) asuntos relacionados con la transformación de nuestro sistema de salud mediante opciones viables y factibles que nos ayuden a alcanzar la Cobertura Universal de Salud; y (iii) un espacio para analizar y difundir información actualizada sobre temas de relevancia política, económica y social que afectan nuestra vida cotidiana, así como la búsqueda y propuesta de algunas soluciones factibles y viables desde mi punto de vista.
En ese sentido, les presento a continuación un breve resumen de cada grupo de publicaciones, y los invito a hacer “clic” en cada una para acceder a la totalidad de la misma. Espero que sea de vuestro agrado y beneficio…
Agonía y Deber: !Adecentar el País!
Agonía y deber es el título de un artículo escrito por mi padre (QEPD) hace medio siglo. Lo tome prestado para expresar la problemática que nos angustia a todos y el panorama que es cada vez más desalentador, pues a pesar de la denuncia cotidiana, aquí no pasa nada, o no pasa lo que queremos … Leer más
Vivimos en una ciudad enferma
Vivimos en una ciudad enferma, la nuestra no es una ciudad saludable. Si lo fuera, cumpliría con la sencilla definición que nos ofrece la Organización Mundial de la Salud, OMS: “aquella que está constantemente creando y mejorando el entorno físico y social que desarrolla los recursos comunitarios que permiten a las personas se ayudan mutuamente en la realización de todas las funciones vitales y desarrollar todo su potencial” Y, nos viene advirtiendo desde hace algún tiempo que “el entorno urbano tiene un impacto directo en la salud de los habitantes, y destaca el papel fundamental de la planificación urbana en la consecución de un siglo XXI saludable. En especial, la Organización hace un llamamiento a las autoridades municipales, residentes y promotores de una vida saludable, entre otros, para que examinen atentamente las inequidades sanitarias en las ciudades y tomen las medidas oportunas…”
Para aterrizar esa definición de la OMS en neustro contexto capitalino, compartiré a continuación, el estado de algunos parámetros que hacen de la nuestra una ciudad enferma.
El Director que necesitamos en la CSS
El director que necesitamos en la CSS, debe provenir de un proceso de selección transparente, que permita, que el mejor candidato, sin que exista favoritismo de índole alguna, sea escogido. El nuevo Director General debe ser un ciudadano ejemplar, tener la formación profesional, experiencia, capacidad, solvencia ética y moral, para concentrarse, sin amarres ni compromisos, en garantizar la ejecución efectiva y eficiente de las políticas y lineamientos estratégicos de la institución, teniendo como Norte los Principios y Valores Institucionales dados en la Ley Orgánica de la CSS.
Mi primer argumento es que los problemas de la CSS, no son el producto de una “excesiva carga de trabajo”, sino de los desaciertos cometidos, en este caso por el exdirector, y del estilo de gestión pública que define nuestras Administraciones de las últimas décadas, a lo que me referiré más adelante. De hecho sistemas de seguridad social de mayor complejidad que el nuestro, se gestionan exitosamente con una estructura organizacional similar. Veamos…