Panamá necesita mucho más que un nuevo ministro de Educación. Necesita una conducción capaz de transformar, con visión de Estado, un sistema educativo que durante décadas ha acumulado diagnósticos, propuestas, reformas parciales y buenos propósitos, pero que todavía no logra garantizar aprendizajes de calidad para todos los estudiantes.
No se trata de desconocer los avances ni el esfuerzo de miles de docentes, directores y funcionarios. Tampoco de comenzar nuevamente desde cero. Por el contrario, uno de los mayores errores de nuestra política educativa ha sido creer que cada administración debe empezar de nuevo.
Comparto contenido de mi artículo original en el diario digital Destino Panamá. Agrego al final un listado de publicaciones complementarias, y los invito a reflexionar sobre ¿Qué educación necesita Panamá para convertirse en el país que queremos?

