
Comparto mi publicación de La Estrella de Panamá dedicada a subrayar que el “Libro Blanco para la transformación, mejora y fortalecimiento del sistema de salud integral en el marco de una política de Estado” es la lectura obligada para la integración real del sistema de salud de Panamá.
No es un texto cualquiera. Es una hoja de ruta surgida de un proceso participativo, que define con claridad qué hacer, cómo hacerlo y en qué tiempos. Su premisa fundamental es contundente: la salud es un derecho universal, no un bien de consumo sujeto a la lógica del mercado. Esa distinción, tantas veces olvidada en los últimos años, debe ser el punto de partida para cualquier esfuerzo serio de integración.
Actualizo esta publicación sobre las fortalezas y debilidades de nuestro sistema de salud con datos del presupuesto para el 2023 tanto del MINSA como como de la CSS. Los invito a demás a ver mi publicación sobre
Sobre el sistema de salud que necesitamos
Es hora de que comencemos a transformar el sistema público de salud para alcanzar una cobertura universal con el fin de que todas las personas y las comunidades tengan acceso equitativo a servicios de salud integrales y garantizados a lo largo de toda su vida, con calidad y sin dificultades financieras; garantía de acceso equitativo a los medicamentos de calidad y a precios justos que necesita la población; modelo de atención basado en la estrategia de Atención Primaria de Salud, APS y fortalecimiento de las redes integradas de servicios de salud.
La primera vez que escuché hablar de la “producción social de salud”, fue de los labios de mi maestro el Dr. José Renán Esquivel, cuando iniciaba mi residencia en Pediatría. Recuerdo que el maestro nos enseñó a todos que la salud no se producía en los hospitales sino en las comunidades, rematando con gran tino que, los hospitales, aunque necesarios para atender enfermos, representan el fracaso de la promoción de la salud y la prevención de enfermedades.
La transformación del sistema público de salud, comenzando por “lograr una coordinación funcional y efectiva entre el MINSA-CSS en todos los niveles de atención, hacia un sistema público de salud integrado por etapas”, fue la primera tarea que para “Salud”, ofreció el Presidente en su plan de acción de campaña titulado “Uniendo Fuerzas”. Y la firma, ahora muy temprano en su gestión, del Decreto Ejecutivo 290, por medio del cual se establece el proceso de coordinación efectiva y sostenible de los servicios integrales de salud, entre el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social, para la población de la República; es una prueba categórica de que ese compromiso se va a cumplir. Y, con ese acto, comienza la transformación del sistema público de salud.