Comparto con ustedes los principales elementos del artículo que sobre el tema publiqué en La Prensa, esperando que este recordatorio contribuya a mantener vivo el debate sobre el problema de la escasez de medicamentos y la necesidad de mejorar el acceso a medicamentos esenciales, seguros, eficaces, de calidad y costo-efectivos para prevenir, diagnosticar y tratar las afecciones de salud. Veamos…
Contexto nacional de la escasez de medicamentos
Las autoridades nacionales tienen la obligación de asegurar la disponibilidad de medicamentos en el país en todo momento, en las formas y cantidades necesarias y a precios asequibles. Hasta la fecha este no ha sido el caso, la escasez de medicamentos persiste y constituye un grave riesgo para la salud pública, generando frecuentes reclamos y diversas manifestaciones de protesta de la población y gremios de profesionales. Esto significa que, a pesar de los discursos cargados de promesas, la población tendrá que seguir esperando para obtener oportunamente los medicamentos y productos sanitarios que se consideren necesarios para promover, conservar o recuperar su salud.
Y como he manifestado hasta la saciedad en otros artículos; no es por falta de dinero que padecemos la escasez de medicamentos. De acuerdo a cifras oficiales de la CSS y del MINSA, el gasto en medicamentos de nuestras principales instituciones públicas, durante los pasados tres años, fue cercano a los 900 millones de balboas. Y si mantiene la tendencia en la asignación presupuestaria, al término del actual período de gobierno, entre la CSS y el MINSA habrán reportado en sus informes una inversión en medicamentos por la suma de 1,600 millones de balboas. ¡Mucho dinero que para que tengamos escasez!
Para ayudarnos a eliminar la transmisión vertical de enfermedades, la
En general se considera que los adolescentes son un grupo sano. Sin embargo, muchos mueren de forma prematura debido a accidentes, suicidios, violencia, complicaciones relacionadas con el embarazo y enfermedades prevenibles o tratables. Más numerosos aún son los que tienen problemas de salud o discapacidades. Además, muchas enfermedades graves de la edad adulta comienzan en la adolescencia. Por ejemplo, el 