La Rectoría del Ministerio de Salud, constituye la capacidad del Estado para tomar responsabilidad por la salud y el bienestar de la población, al igual que para conducir el sistema de salud en su totalidad. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), “identifica tres grandes responsabilidades para efectivamente ejercer la gobernanza del sector salud: (i) proveer visión y dirección al sistema de salud; (ii) recolectar “inteligencia”; y (iii) ejercer influencia mediante la regulación y otros mecanismos. Igualmente, enfatiza que la capacidad del gobierno para ejercer un pobre o buen desempeño de la gobernanza del sector salud puede afectar todos los resultados del sistema de salud”.
La necesidad de fortalecer esta capacidad rectora cobra especial relevancia ahora que las nuevas autoridades del sistema público de salud coinciden en señalar la necesidad de unificar los servicios de salud de la CSS y el Minsa. Es indispensable para que el MINSA ejerza su función rectora, y tome don éxito su responsabiidad efectiva por la salud y el bienestar de la población.
En ese sentido comparto la descripción de las dimensiones de la Función Rectora, y los invito a reflexionar sobre la necesidad de superar esta falencia, pues la Rectoría del Ministerio de Salud, es la más importante función de la autoridad sanitaria nacional. Es indispensable para que el MINSA pueda influenciar de forma efectiva los principales recursos críticos (financieros, recursos humanos, servicios, medicamentos y tecnología) de nuestro sistema de salud y, lo más importante, para que ejerza con éxito el liderazgo de la construcción del sistema público de salud que queremos para alcanzar la cobertura universal de salud, superando las limitaciones institucionales de nuestro fragmentado sistema de salud.
Actualizo esta publicación sobre las fortalezas y debilidades de nuestro sistema de salud con datos del presupuesto para el 2023 tanto del MINSA como como de la CSS. Los invito a demás a ver mi publicación sobre
Sobre el sistema de salud que necesitamos
El Colegio Médico de Panamá publicó esta semana una versión actualizada del Código de Ética médica, el cual se fundamenta en el objetivo de concretar la combinación de la excelencia técnica y la ética humanista para el beneficio de la población que demande los servicios de salud. Del mismo modo, desarrolla una serie de deberes y derechos y procura constituirse como referente del buen comportamiento profesional del médico.
Los invito a lectura de este interesante artículo de The Conversation sobre la Privatización de los sistemas de salud, en el cual los autores ofrecen argumentos para dar respuesta a la pregunta: 