
Este año, el Día Mundial de la Seguridad del Paciente gira en torno a la cuestión de la mejora del diagnóstico para la seguridad del paciente, y su lema es: «¡Diagnósticos correctos, pacientes seguros!». En esa fecha, los pacientes y sus familias, los trabajadores de la salud, los dirigentes del sector de la salud, los responsables de la formulación de políticas y la sociedad civil insistirán en la importancia capital de un diagnóstico correcto y oportuno para mejorar la seguridad del paciente.
Gracias al diagnóstico, podemos conocer el problema de salud del paciente. Para llegar a un diagnóstico, los pacientes y sus equipos de atención de la salud deben trabajar conjuntamente a fin de recorrer el complejo y en ocasiones largo proceso de diagnóstico. Este proceso incluye la discusión con el paciente, el reconocimiento físico, la realización de pruebas y el estudio de los resultados antes de llegar al diagnóstico definitivo y determinar el tratamiento. En cualquier etapa pueden producirse errores, que pueden tener consecuencias importantes. Un diagnóstico tardío o incorrecto o la ausencia de diagnóstico pueden prolongar la enfermedad y, en ocasiones, causar discapacidad o incluso el fallecimiento.



Actualizo este artículo sobre las oportunidades para salvar el sistema de salud, pues a partir del 1 de julio tendremos un nuevo gobierno y debe ser _ahora sí_ la hora de salvar nuestro sistema de salud. Luego de enfrentar con éxito la epidemia de COVID-19, estamos en el momento propicio de aprovechar las
Garantizar una vida sana y bienestar para todos en todas las edades es el objetivo sobre salud con el que nos comprometimos al suscribir en el 2015 la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible.