
Las listas de espera son el punto donde la política pública se convierte en experiencia concreta del paciente. No son un problema administrativo menor: son el síntoma más visible de la fragmentación y, al mismo tiempo, la prueba más honesta de si la integración mejora o no la vida de las personas.
En este sentido _para contribuir al debate sobre la integración del sistema público de salud_ le dedico este artículo a reflexionar sobre: ¿Qué son —y qué no son— las listas de espera?, ¿qué debería cambiar de verdad con la integración del sistema de salud?, ¿Quién pierde poder con la lista única (y por qué eso es buena noticia)?




