Actualizo este artículo sobre las oportunidades para salvar el sistema de salud, pues a partir del 1 de julio tendremos un nuevo gobierno y debe ser _ahora sí_ la hora de salvar nuestro sistema de salud. Luego de enfrentar con éxito la epidemia de COVID-19, estamos en el momento propicio de aprovechar las fortalezas de nuestro sistema público, y las oportunidades externas que se nos presentan para acabar de una vez por todas con el clientelismo político que facilita la corrupción impune de los últimos tiempos, así como la debilidad demostrada para la Gerencia de la CSS y la insuficiente Rectoría del sistema de salud.
como he señalado en otras ocasiones, considero que existen suficientes argumentos legales, políticos, estratégicos y técnicos para sustentar la conveniencia de la conformación de un sistema único público de salud. También tengo claro que la integración, por sí sola, no es la solución total, pues, la situación de las redes de servicios de salud del Minsa y de la CSS debe mejorar, superando las debilidades existentes en la gestión administrativa y clínica. Pero, eso sí, la “integración efectiva” es, en mi opinión, el mejor camino para superar la segmentación y fragmentación que afecta a nuestros servicios de salud.
Vayamos pues sin más preámbulos a las oportunidades para salvar el sistema de salud y reflexionemos, pero en serio, si seremos capaces de aprovecharlas.
Sobre el sistema de salud que necesitamos
Llevo varios años preguntándome si es posible salvar nuestro sistema de salud. Y, aunque ya me convencí de que no será esta administración la que lo haga, confío en que las próximas autoridades logren lo que hace falta por garantizar el acceso universal a servicios de salud integrales con eficiencia, equidad, calidad y calidez, a través de un sistema público de salud que coordine de manera efectiva los esfuerzos de nuestras instituciones. En ese contexto, para celebrar el Día del Médico, renovando mi compromiso ético con la salud de la población, consideré obligatorio compartir con ustedes las ideas centrales de diversos artículos que he publicado sobre el tema. Aunque algunos lo consideren repetitivo, es un asunto de vital importancia que requiere de su discusión permanente.