Este año el Día Mundial de la Salud tiene como lema “Hablemos de la Depresión”, y está dedicado a ayudar a que las personas que padecen depresión, pidan y obtengan ayuda.
“La depresión es una enfermedad que puede afectarnos a todos. Se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta, así como por la incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas, durante al menos dos semanas. Además, las personas con depresión suelen presentar varios de los siguientes síntomas: pérdida de energía; cambios en el apetito; necesidad de dormir más o menos de lo normal; ansiedad; disminución de la concentración; indecisión; inquietud; sentimiento de inutilidad, culpabilidad o desesperanza; y pensamientos de auto lesión o suicidio”.
Alcanzar la equidad en salud es el gran desafío del sistema de salud panameño. La esperanza de vida de un niño difiere enormemente en función de donde se haya nacido. En la Comarca Ngäbe Buglé o en la ciudad de Panamá, donde puede esperar vivir más de 80 años. Dentro de nuestro país, las diferencias con relación a la esperanza de vida, mortalidad materna, alfabetismo, vivienda, ingresos, son dramáticas. Pero eso no tiene por qué ser así y no es justo que sea así. Es injusto que haya diferencias sistemáticas en el estado de salud, cuando estas pueden evitarse mediante la aplicación de medidas razonables. Eso es lo que denominamos inequidad sanitaria.

