Seleccionar página

Los derechos de los niños

Derechos de los niñosLos derechos de los niños, niñas y adolescentes quedaron claramente establecidos a partir de la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 20 de noviembre de 1989. Allí los países establecieron el compromiso internacional de proteger, promover y garantizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes a desarrollarse y alcanzar su pleno potencial, así como a lograr que sus voces sean escuchadas.

En ese momento, nadie podía anticipar que al inicio del 2020 la humanidad se vería afectada por la llegada de un nuevo coronavirus, causante de una pandemia que ha causado decenas de millones de enfermos, cerca de un millón de fallecidos, y enormes pérdidas económicas, forzándonos a enfocar nuestros recursos en controlar la enfermedad, poniendo en pausa obligatoriamente muchos programas, entre ellos los dedicados al desarrollo integral pleno de la niñez y la adolescencia. Luego de siete meses de pandemia, es obligatorio retomar este compromiso. En ese contexto, actualizo esta entrega, con el contenido de mi artículo de opinión del día de hoy en La Estrella de Panamá, y los invito a complementar ,la lectura con el documento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), titulado “América Latina y el Caribe a 30 años de la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño”.

El estudio “reseña los logros alcanzados en la consecución de los derechos de la infancia y la adolescencia, así como los retos que aún tienen pendientes los gobiernos y comunidades, para garantizar el pleno desarrollo de la infancia y la adolescencia. Examina las políticas públicas que han permitido avanzar en el cumplimiento de los derechos a la vida y al desarrollo, a un nivel de vida digno, a la salud, a la protección social, a la alimentación y la vivienda, a la educación, la protección, la participación y la identidad de los niños y niñas de la región. Se busca también visibilizar los desafíos que persisten para garantizar la efectiva vigencia de los derechos de la niñez que, en cuanto derechos humanos, son interdependientes y deben ser universales”. (más…)

Enfermedades crónicas no transmisibles: ¡es hora de actuar!

Enfermedades crónicas no transmisiblesMás de 12,000 panameños mueren cada año en el territorio nacional producto de enfermedades crónicas no transmisibles, como la hipertensión, los infartos, la diabetes, enfermedades pulmonares, y todos los tipos de cánceres. Esas defunciones representan más del 60% de todas las causas de muerte, afectan a personas que todavía estaban en edad productiva y tenían mucho que ofrecerles a sus familias y al país.  Y no estamos solos en este trágico escenario, pues de acuerdo con la ONU, en el mundo, “cada 2 segundos, alguien de entre 30 y 70 años de edad muere prematuramente a causa de enfermedades crónicas no transmisibles”. Además, la carga económica de las ENT es enorme, y la inversión financiera para aliviar esta carga en pacientes, familias y cuidadores es comparativamente muy pequeña. Las ‘inversiones óptimas’ de la OMS proporcionan no sólo el retorno financiero de la inversión sino además salud y beneficios sociales.

Sobre este importante asunto manifesté en mi artículo de hoy en La Estrella de Panamá, que, “esta es la verdadera pandemia que viene ocurriendo en el país y en el planeta desde hace por lo menos 30 años”. En nuestro caso, ninguno de los gobiernos que hemos tenido en ese período, con algunas excepciones muy esporádicas, a pesar de existir las suficientes evidencias y compromisos internacionales, se puso a trabajar en serio por un modelo de atención necesario para promover la salud y la vida, prevenir y tratar oportunamente estas enfermedades. Tampoco fue la prioridad el desarrollo de un modelo económico más humano y equitativo, preocupado por el abordaje de las diferencias injustas y evitables y enfocado en el bienestar de todos. (más…)

Desigualdad y pobreza en tiempos de COVID-19

Desigualdad y pobrezaLa desigualdad y pobreza que padecen miles de panameños, causa que la epidemia de COVID-19 tenga un impacto catastrófico en la salud y condiciones de vida de las personas más vulnerables de nuestro país. El virus, aprovechando la complicidad histórica de gobiernos y sectores de la sociedad panameña; ha golpeado con más fuerza a los panameños que padecen múltiples carencias y privaciones de todo tipo, a lo que se agregan las precarias condiciones previas de salud de muchos ancianos que son los que al final de cuentas, están poniendo los muertos en esta batalla. En ese sentido, cuando superemos esta epidemia, los panameños estamos obligados a comprometernos con superar la injusta desigualdad, alcanzar el desarrollo para todos en todos los lugares y, claro está, la equidad en salud.

Para superar esta situación, es obligatorio medir el impacto real de la COVID-19 entre la población más vulnerable, en términos de pobreza multidimensional y factores de riesgo relacionados con las condiciones previas de salud. Es decir, ¿cuál es la distribución de los enfermos y los muertos de acuerdo a la incidencia e intensidad de las principales carencias o privaciones no monetarias que afectan sus condiciones de vida? Es obligatorio conocerlo para poder actuar con equidad, es decir, priorizando nuestras intervenciones entre los que fueron y están más afectados. Comparto a continuación el texto de mi artículo sobre el tema, hoy en La Estrella de Panamá. (más…)

Inactividad física y COVID-19

Inactividad física y COVID-19

La inactividad física, junto con la obesidad, que está directamente relacionada, es el principal factor de riesgo de muerte prematura por enfermedades del sistema circulatorio y diabetes mellitus, responsables por cerca de 8,000 defunciones anuales en el país. En cambio, la actividad física regular está asociada a menores riesgos de cardiopatía, accidente cerebrovascular, diabetes, cáncer de mama y de colon. También mejora la salud mental, reduce el riesgo de padecer depresión y deterioro cognitivo, retrasa la aparición de la demencia y mejora la sensación general de bienestar, contribuyendo a una mejor calidad de vida.

¿Y esto qué tiene que ver con el COVID-19? Pues mucho, como lo demuestra el hecho de que el 70% de las muertes causadas por esa enfermedad, corresponden a personas mayores de 60 años, la mayoría con factores de riesgo asociados a enfermedades del sistema circulatorio o la diabetes. Y si mantenemos la funesta tendencia de los últimos meses, terminaremos el año con cerca de 5,000 defunciones por esta causa, de las que el 3,500 corresponderán a personas mayores de 60 años, la mayoría de las cuales es muy probable que hayan padecido alguna de las enfermedades concomitantes arriba señaladas, y además sean más propensos al llamado síndrome de distrés respiratorio agudo, que es una de las principales causas de muerte secundaria al covid-19.  Y estoy afirmando, con todas sus letras, que, si nuestros mayores de 60 años mejoran sus condiciones físicas, tienen mucho más chance de sobrevivir a la COVID-19. Comparto a continuación mis argumentos hoy en La Estrella de Panamá. (más…)

Posiciones encontradas frente al confinamiento

Posiciones encontradasLa semana pasada manifesté que, “llegó la hora de levantar la cuarentena y salir a la calle”. Como era de esperar, esa afirmación generó posiciones encontradas, ya que no todos los panameños estamos de acuerdo sobre ese asunto, pues la epidemia de COVID-19 continúa fuera de control en Panamá. En solo nueve días del mes de agosto hemos sumado casi 10,000 mil casos y más de 200 defunciones. Aunque también hay que destacar que casi el 65% de nuestros enfermos se han recuperado, y este indicador muestra una clara tendencia al aumento.

Frente a esa realidad, algunos ciudadanos prefieren no salir ni a la esquina, sobre todo los que tienen las comodidades suficientes en casa para permanecer confinados, y pueden generar ingresos suficientes por medio del llamado teletrabajo. Otros, que son la mayoría, tienen que salir. Para ellos no es una cuestión de preferencia, es una obligación vital. Tienen que salir “sí o sí”, a ganarse la vida y llevar el sustento a sus casas. Como dije antes, subrayo ahora, que, será también vital vigilar de cerca el avance del proceso y estar dispuestos a regresar al confinamiento, tan pronto como aparezcan señales de que no estamos cumpliendo. (más…)

¿Es hora de salir a la calle?

Salir a la calleLuego de casi cinco meses de confinamiento, ya va siendo hora de que los panameños, especialmente los que vivimos en las ciudades, hagamos un alto y consideremos seriamente si seremos capaces de levantar la cuarentena y salir a la calle. Cuidándonos cada uno y a nuestros familiares y vecinos, para reactivar totalmente los trabajos, los formales y los informales, recuperar nuestros espacios públicos con distanciamiento físico y, lo más importante, reconquistar la confianza perdida en la vida urbana.

En ese sentido, la mayoría de los expertos de la salud pública y de las ciencias sociales coinciden en la necesidad de recuperar el espacio público; pero de manera sostenible, resiliente e inclusiva; con distanciamiento físico y practicando las medidas de higiene personal y colectivas harto conocidas. Para nosotros será fundamental avanzar con mucha precaución, pues la gran mayoría de los casos de COVID-19 que reportamos provienen de corregimientos urbanos o semiurbanos ubicados en las principales ciudades del país, donde las condiciones de muchas viviendas propician el contagio entre los miembros de la familia que habitan dentro de un mismo espacio reducido. Para ampliar sobre este asunto, comparto con ustedes los argumentos plantados hoy en mi columna de opinión en La Estrella de Panamá (más…)