Demencia: una prioridad para la salud pública

William Utermohlen pintó autorretratos hasta que la enfermedad difuminó por completo su rostro. La cara de Utermohlen es un mapa del recorrido que la demencia, como enfermedad invisible, trazó en su cerebro. Y sus retratos muestran la batalla de un hombre por aferrarse a sí mismo, a su memoriaComparto con ustedes un resumen de la reciente Nota descriptiva de la Organización Mundial de Salud sobre la “Demencia: una prioridad para la salud pública” y les invito a leer la totalidad de los materiales disponibles en el sitio Web de la OMS dedicado a enfrentar con éxito este importante problema de salud pública que afecta a cerca de 50 millones de personas en el mundo y la La enfermedad de Alzheimer, que es la forma más común de demencia, acapara entre un 60% y un 70% de los casos. Lamentablemente la información disponible en el sitio Web del MINSA correspondiente a la publicación del MINSA ASIS del 2015, no hace referencia a la situación de la demencia en el país. Tampoco encontré estadísticas en el sitio del Instituto Nacional de Salud Mental de Panamá, por lo que como ciudadano preocupado hago un respetuoso llamado de atención a nuestras autoridades sobre la necesidad de superar esta falencia, pues como muestra la siguiente gráfica nuestra población de personas mayores de 60 años va en aumento y ellas necesitan ser reconocidas y tratadas con el afecto y el respeto que se merecen, creando las condiciones de vida y entornos que acrecienten el bienestar y propicien que las personas adopten modos de vida sanos e integrados.Estimación de la población de personas mayores de 60 años en Panamá para poner de relieve ñla necesidad de redoblar nuestros esfuerzos por atender integralmente las necesidades de nuestros adultos mayoresAdvertidos sobre la importancia de proteger a nuestros abuelos, paso a compartir parte de la excelente nota descriptiva de la OMS. Dice así:

La demencia es un síndrome –generalmente de naturaleza crónica o progresiva– caracterizado por el deterioro de la función cognitiva (es decir, la capacidad para procesar el pensamiento) más allá de lo que podría considerarse una consecuencia del envejecimiento normal. La demencia afecta a la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio. La conciencia no se ve afectada. El deterioro de la función cognitiva suele ir acompañado, y en ocasiones es precedido, por el deterioro del control emocional, el comportamiento social o la motivación.

La demencia es causada por diversas enfermedades y lesiones que afectan al cerebro de forma primaria o secundaria, como la enfermedad de Alzheimer o los accidentes cerebrovasculares.

La demencia es una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores en todo el mundo. Puede resultar abrumadora no solo para quienes la padecen, sino también para sus cuidadores y familiares. A menudo hay una falta de concienciación y comprensión de la demencia, lo que puede causar estigmatización y suponer un obstáculo para que las personas acudan a los oportunos servicios de diagnóstico y atención. El impacto de la demencia en los cuidadores, la familia y la sociedad puede ser de carácter físico, psicológico, social y económico.

Parte de la infografía de la OMS que pone de relieve los síntomas de la demenciaLa publicación también nos ofrece Signos y síntomas de esta terrible enfermedad. Estemos bien pendientes de la aparición de alguno de ellos para atender con prontitud las necesidades las personas afectadas. La demencia afecta a cada persona de manera diferente, dependiendo del impacto de la enfermedad y de la personalidad del sujeto antes de empezar a padecerla. Los signos y síntomas relacionados con la demencia se pueden entender en tres etapas. Vemos…

Etapa temprana: a menudo pasa desapercibida, ya que el inicio es paulatino. Los síntomas más comunes incluyen:

  • tendencia al olvido;
  • pérdida de la noción del tiempo;
  • desubicación espacial, incluso en lugares conocidos.

 Etapa intermedia: a medida que la demencia evoluciona hacia la etapa intermedia, los signos y síntomas se vuelven más evidentes y más limitadores. En esta etapa las personas afectadas:

  • empiezan a olvidar acontecimientos recientes, así como los nombres de las personas;
  • se encuentran desubicadas en su propio hogar;
  • tienen cada vez más dificultades para comunicarse;
  • empiezan a necesitar ayuda con el aseo y cuidado personal;
  • sufren cambios de comportamiento, por ejemplo, dan vueltas por la casa o repiten las mismas preguntas.

 Etapa tardía: en la última etapa de la enfermedad, la dependencia y la inactividad son casi totales. Las alteraciones de la memoria son graves y los síntomas y signos físicos se hacen más evidentes. Los síntomas incluyen:

  • una creciente desubicación en el tiempo y en el espacio;
  • dificultades para reconocer a familiares y amigos;
  • una necesidad cada vez mayor de ayuda para el cuidado personal;
  • dificultades para caminar;
  • alteraciones del comportamiento que pueden exacerbarse y desembocar en agresiones.

 Formas más comunes de demencia

Las formas de la demencia son múltiples y diversas. La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia: se calcula que representa entre un 60% y un 70% de los casos.

Tratamiento y atención

No hay ningún tratamiento que pueda curar la demencia o revertir su evolución progresiva. Existen numerosos tratamientos nuevos que se están investigando y se encuentran en diversas etapas de los ensayos clínicos.

Sin embargo, sí existen numerosas intervenciones que se pueden ofrecer para apoyar y mejorar la vida de las personas con demencia y sus cuidadores y familias. Los objetivos principales de los servicios de atención relacionados con la demencia son:

  • diagnosticarla precozmente para posibilitar un tratamiento precoz y óptimo;
  • optimizar la salud física, la cognición, la actividad y el bienestar;
  • identificar y tratar enfermedades físicas concomitantes;
  • detectar y tratar los síntomas conductuales y psicológicos problemáticos;
  • proporcionar información y apoyo a largo plazo a los cuidadores.

 Factores de riesgo y prevención

Aunque la edad es el principal factor de riesgo de demencia, la enfermedad no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. Además, la demencia no afecta exclusivamente a personas mayores. La demencia de inicio temprano (aparición de los síntomas antes de los 65 años) representa hasta un 9% de los casos. Algunas investigaciones han revelado una relación entre la aparición de deterioro cognitivo y factores de riesgo relacionados con el modo de vida que también son comunes a otras enfermedades no transmisibles, como la inactividad física, la obesidad, las dietas malsanas, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol, la diabetes y la hipertensión. Otros factores de riesgo potencialmente modificables son la depresión, el bajo nivel educativo, el aislamiento social y la inactividad cognitiva.

Impactos sociales y económicos

La demencia tiene importantes repercusiones sociales y económicas en lo que respecta a los costos médicos y sociales directos y a los costos referidos a la atención prestada fuera del ámbito institucional. En 2015, el costo social total de la demencia a nivel mundial se estimó en US$ 818 000 millones. Esta cuantía equivale al 1,1% del producto interior bruto (PIB) mundial. El costo total expresado como proporción del PIB varía entre el 0,2% correspondiente a los países de ingresos bajos y medianos, y el 1,4% correspondiente a los países de ingresos altos.

Impacto en las familias y los cuidadores

La demencia tiene un efecto abrumador en las familias de las personas afectadas y sus cuidadores. A menudo surgen presiones físicas, emocionales y económicas que pueden causar mucho estrés a las familias y cuidadores, que necesitan recibir apoyo por parte de los servicios sanitarios, sociales, financieros y jurídicos pertinentes.

Derechos humanos

Con frecuencia a las personas que padecen demencia se les deniegan libertades y derechos básicos de los que las demás personas disfrutan sin problema. En muchos países, el uso de medios de inmovilización tanto físicos como químicos está a la orden del día en los hogares de atención para personas mayores o en los servicios de cuidados intensivos, aunque haya en vigor normativas que defienden el derecho de las personas a ver preservada su libertad y tomar sus propias decisiones.

Hace falta un marco legislativo apropiado y favorable basado en normas de derechos humanos internacionalmente aceptadas para garantizar la máxima calidad en la prestación de servicios a las personas con demencia y sus cuidadores.

Respuesta de la OMS

La OMS reconoce la demencia como una prioridad de salud pública. En mayo de 2017, la Asamblea Mundial de la Salud respaldó el Plan de acción mundial sobre la respuesta de salud pública a la demencia 2017-2025, que establece una serie integral de medidas aplicables por los planificadores de políticas, los asociados internacionales, regionales y nacionales, y la propia OMS en ámbitos tales como: la sensibilización sobre la enfermedad y el establecimiento de iniciativas destinadas a promover la adaptación a la demencia; la reducción del riesgo de demencia; su diagnóstico, tratamiento y atención; la investigación e innovación o el apoyo a los cuidadores de las personas con demencia.

Publicado en Cobertura Universal de Salud, La Salud en Todas las Políticas | Etiquetado | Deja un comentario

Día Mundial del SIDA: todos cuentan!

Emblema de la OPS para la celebración del Día Mundial del Sida 2017, subrayando que todas las personas cuentan!Este año el Día Mundial del Sida subrayará la importancia del derecho a la salud y los desafíos que enfrentan las personas que viven con el VIH para satisfacer ese derecho. En ese sentido, Michel Sidibé, Director Ejecutivo de ONUSIDA, nos dice en su mensaje central que: “El derecho a la salud es un derecho humano fundamental…consagrado en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. El mundo no alcanzará los Objetivos de Desarrollo Sostenible —entre ellos el de poner fin a la epidemia de SIDA para 2030…” Y agrega que “el derecho a la salud significa muchas cosas diferentes: que ninguna persona tenga mayor derecho a la salud que cualquier otra; que exista una infraestructura de servicios de atención sanitaria adecuada; que los servicios de atención sanitaria sean respetuosos y no discriminatorios, y que la atención sanitaria sea la adecuada en términos médicos y de buena calidad…

Para complementar la campaña del Día Mundial del Sida 2017, la Organización Mundial de la Salud destacará la necesidad de que los 36,7 millones de personas infectadas por el VIH, y quienes son vulnerables o están afectados por la epidemia alcancen el objetivo de la Cobertura Universal de Salud, CSU. Bajo el lema «Cada persona cuenta», la OMS abogará por el acceso universal a servicios de atención sanitaria y a medicamentos seguros, eficaces, de calidad y asequibles, así como a medios diagnósticos y otros productos básicos para la salud, al mismo tiempo que se garantiza su protección frente a los riesgos financieros. Adicionalmente, en su nota 10 datos sobre el VIH/sida la OMS nos ofrece datos actualizados sobre la enfermedad y el modo de prevenirla y tratarla.

Métodos recomendables por la OPS para detener el VIHPor su parte la Directora de la Organización Panamericana de la Salud, durante el lanzamiento del informe “Prevención de la infección por el VIH bajo la lupa. Un análisis desde la perspectiva del sector de la salud en América Latina y el Caribe”, señaló que: “el progreso en la lucha contra el sida en la región ha sido importante, con grandes reducciones en las infecciones infantiles, mejoras en el tratamiento y reducción en el número de muertes relacionadas al SIDA, pero no ha alcanzado todavía el impacto deseable en términos de nuevos casos en los adultos. Evitar nuevas infecciones requiere intensificar los esfuerzos y que las personas más vulnerables tengan acceso a todas las opciones y nuevas tecnologías de prevención existentes en un entorno libre de discriminación”. La OPS y ONUSIDA recomiendan en el informe llevar adelante el enfoque de prevención combinada, que basado en evidencia científica, respetando los derechos humanos y libres de discriminación, incluye tres elementos: la oferta amplia de las intervenciones biomédicas más apropiadas a los usuarios, la promoción de comportamientos saludables y el establecimiento de entornos que faciliten el acceso y la práctica de las medidas de prevención.

Para poner en contexto nacional la situación del SIDA, el viceministro de salud, de Panamá en sus declaraciones  durante la presentación del Informe de OPS/OMS y ONUSIDA “Prevención de la Infección VIH bajo la lupa”, publicadas ayer en el diario La Prensa, manifestó que en el país hay 16,653 personas que vine con VIH/SIDA Y anualmente se registran un promedio de 1,400 casos nuevos de VIH, la mayoría de ellos en jóvenes de entre 15 y 24 años de edad, lo que le hace sospechar que en Panamá las personas han perdido el temor esta enfermedad.

Información sobre el VIH/SIDA en Panamá durante el período 2012-2016 de acuerdo a ONUSIDA con cifras oficiales nacionalesHaciéndose eco de estas declaraciones, el editorialista del diario La Prensa, con quien coincido plenamente, nos dice con claridad meridiana en su columna “hoyporhoy” que: “No sólo hay una generación que ya le perdió el miedo al SIDA y realiza prácticas irresponsables con su salud sexual, sino que además, las autoridades de salud y la sociedad civil carecen de los recursos necesarios para cumplir con el objetivo de prevenir esta enfermedad. Aunque el costo de las terapias se abarata, sigue siendo una situación dura y traumática para cada panameño que se contagia. La gran meta mundial de disminuir en 75% las nuevas infecciones para el año 2020 es poco realista, dado el contexto actual. Nuestro país está arrastrado por los prejuicios y la doble moral que ponen fuera del alcance de la población las herramientas preventivas de la educación sexual. Ese es el eslabón que falta para salvarle la vida a miles de jóvenes. El “analfabetismo sexual” nos está matando”.

Complementando las declaraciones del viceministro de salud, la página Web de ONUSIDA, basada en cifras oficiales del país, nos informa que el año 2016 ocurrieron en el país alrededor de 750 muertes relacionadas con el SIDA. Se sabe además que 21,000 personas vivían con el VIH en el 2016, de los cuales el 54% tenían acceso a la terapia antirretroviral. Agrega la información de ONUSIDA que desde 2010, las nuevas infecciones por el VIH han aumentado en un 20% y las muertes relacionadas con el SIDA han aumentado en un 9%. Las poblaciones clave más afectadas por el VIH en Panamá son:

  • Trabajadores sexuales, con una prevalencia del VIH del 2%.
  • Hombres homosexuales (gais) y otros hombres que tienen sexo con hombres, con una prevalencia del VIH del 13.06%.
  • Personas transgénero, con una prevalencia del VIH del 15%.
  • Reclusos, con una prevalencia del VIH del 6,4%

En lo personal exhorto a las autoridades y a la sociedad en general a aprovechar este Día Mundial del SIDA para redoblar nuestros esfuerzos por controlar esta terrible pandemia.

Publicado en Cobertura Universal de Salud, Determinantes Sociales de la Salud | Etiquetado , | 1 comentario

Agenda Urbana de Panamá

Ahenda urgana para Panamá SaludableComparto con ustedes los compromisos que para la agenda urbana de Panamá representan los contenidos de los acuerdos alcanzados hace un año, en ocasión de la Conferencia de Habitat III realizada en Quito, donde las autoridades participantes se comprometieran en adoptar la Nueva Agenda Urbana. Es de justicia subrayar previamente que unos meses antes de la Conferencia, la Alcaldía de Panamá había presentado a la ciudad el Plan de Acción para el Área Metropolitana, titulado “Panamá Metropolitana: Sostenible, Humana y Global”. De los avances del Plan me ocuparé en la próxima publicación, por ahora destaco que el Gobierno Municipal ha contado con suficientes recursos presupuestarios y humanos para el desarrollo de sus tres líneas estratégicas son absolutamente coherentes para abordar nuestra problemática (1) Movilidad y Transporte, Desigualdad Urbana y Uso del Suelo, y Vulnerabilidad a Desastres Naturales.; (2) Agua, Saneamiento y Drenaje, y Gestión de Residuos Sólidos; y (3) Modernización de la gestión municipal.

Antes de compartir con ustedes los compromisos adquiridos en la Conferencia, conviene tener presente para recuperar el protagonismo que debe tener la ciudadanía, el Manifiesto del Foro Habitat Alternativo, en especial cuando nos recuerda que: “hoy los poderes económicos hacen la política urbana, y los políticos –y los gobiernos– se ponen al servicio de la economía. En ese marco, la Declaración de Quito encubre que los problemas y conflictos de la ciudad del siglo XXI tienen causas y agentes responsables concretos. Se plantea una Nueva Agenda Urbana (NAU) complaciente, que separa los procesos urbanos del modelo de la ciudad que está detrás. No se sitúa el abordaje del futuro de las ciudades desde una crítica al capitalismo en su fase actual: mercantilización, comodificación, financiarización…”.

En todo caso la Nueva Agenda Urbana es una propuesta estratégica orientada a la acción que busca un cambio de paradigma que orienta políticas, programas y proyectos, y traza una senda para el desarrollo urbano sostenible. Establece “un ideal común para lograr un futuro mejor y más sostenible, en el que todas las personas gocen de igualdad de derechos y de acceso a los beneficios y oportunidades que las ciudades pueden ofrecer, y en el que la comunidad internacional reconsidere los sistemas urbanos y la forma física de nuestros espacios urbanos como un medio para lograrlo” (Naciones Unidas, 2016a). Así que vayamos sin más preámbulos a los “principios y compromisos” adquiridos en esta Conferencia de NNUU para el desarrollo de ciudades y asentamientos humanos durante los próximos 20 años. Lo cual implica que su desarrollo como agenda urbana para Panamá debe trascender la gestión de las actuales autoridades. Sigue leyendo

Publicado en Determinantes Sociales de la Salud | Etiquetado | Deja un comentario