El primer Informe Mundial publicado por la Organización Mundial sobre esta letal enfermedad nos recuerda que según las estimaciones, 422 millones de adultos en todo el mundo tenían diabetes en 2014, frente a los 108 millones de 1980. La prevalencia mundial de la diabetes casi se ha duplicado desde ese año, pues ha pasado del 4,7% al 8,5% en la población adulta. Ello supone también un incremento en los factores de riesgo conexos, como el sobrepeso o la obesidad. Además la diabetes provocó 1,5 millones de muertes. Un nivel de glucosa en la sangre superior al deseable provocó otros 2,2 millones de muertes, al incrementar los riesgos de enfermedades cardiovasculares y de otro tipo. Un 43% de estos 3,7 millones de muertes ocurren en personas con menos de 70 años. El documento pone de relieve además que la diabetes y sus complicaciones conllevan importantes pérdidas económicas para las personas que la padecen y sus familias, así como para los sistemas de salud y las economías nacionales por los costos médicos directos y la pérdida de trabajo y sueldos.
Problemas de salud
Principales problemas de salud en la población
Recordatorio por la Salud y la Vida
A manera de recordatorio por la salud y la vida comparto resúmenes de ocho artículos sobre temas importantes para la salud individual y colectiva. En las siguientes publicaciones estaré compartiendo resúmenes sobre otros temas de gran importancia. En todos presento información actualizada, nacional e internacional, fuentes bibliográficas reconocidas, descripción, análisis, conclusiones y recomendaciones legales, políticas, … Leer más
Por la prevención y control integral del cáncer
Los invito a reflexionar sobre la necesidad de fortalecer nuestra capacidad para la prevención y control integral del cáncer, pues, de acuerdo con la información del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, actualizada al 2015, alrededor de 3,000 ciudadanos fallecen cada año por tumores malignos (ocho personas por día). De ellos el 53% fueron hombres y el 47% mujeres. Por su parte el Ministerio de Salud nos informa que los principales tumores malignos que afectan a la población panameña son los de cuello uterino, próstata, mama femenina, estómago y tráquea, bronquios y pulmón. Destaca que los dos cánceres con mayor incidencia son el de próstata y el de mama, los que se pueden captar oportunamente a través de las campañas de prevención que se realizan cada año. Cabe destacar que cáncer cérvico uterino muestra un descenso gradual, producto de los esfuerzos en las mismas campañas. Los cánceres de estómago, colon, pulmón, bronquios y tráquea la tendencia es a mantenerse estables. Aunque es muy probable que la distribución señalada se mantenga, no puedo ni debo omitir subrayar que la información del MINSA corresponde a datos del 2012, por lo que recomiendo a nuestra institución rectora, actualizar los datos que ofrece en su página Web.
La Diabetes: otro asesino silencioso
En los últimos 10 años la diabetes ha sido responsable directa por el fallecimiento de más de 10,000 personas, de las cuales la mayoría eran mayores de 60 años, afectando casi por igual a hombres y mujeres (Instituto Nacional de Estadística y Censo). En el mismo período alrededor de 50,000 personas fallecieron por causa de enfermedades circulatorias directamente relacionadas a este padecimiento, lo que significa que cada día el país pierde 16 ciudadanos por estos padecimientos. La diabetes es por lo tanto un importante problema de salud pública y una de las cuatro enfermedades no transmisibles (ENT) que deben ser intervenidas con carácter prioritario, lo cual, en mi opinión, como lo ratifican las cifras señaladas, no ha sido abordado con el suficiente compromiso y efectividad por parte de nuestras autoridades y la sociedad en su conjunto. De hecho, la publicación del MINSA sobre la situación de salud de la población en el 2015, no se refiere en forma directa a la diabetes, limitándose a afirmar que “…las enfermedades crónicas, incluyendo las cardiovasculares, ocupan un muy importante lugar tanto en la morbilidad general como en la mortalidad de nuestro país, principalmente en los adultos y adultos mayores…es apremiante reforzar la vigilancia de las enfermedades y de sus factores de riesgo, así como realizar intervenciones efectivas en los estilos de vida de la población panameña…”.
El asesino silencioso: cuida tu salud!
La hipertensión arterial es un asesino silencioso. De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud, la hipertensión arterial es el principal factor de riesgo para padecer y morir debido a un evento cardiovascular de forma prematura. La mayoría de las veces no da síntomas de alerta, es silenciosa, y es la segunda causa de discapacidad en el mundo. También es la principal causante de la enfermedad isquémica cardíaca y de los accidentes cerebrovasculares. En Panamá, de acuerdo a la publicación del INEC “Estadísticas Vitales”, las enfermedades circulatorias, directamente relacionadas con la HTA, son responsables de más de 5,000 fallecimientos cada año. Por su parte el Ministerio de Salud hace referencia al estudio de PREFREC realizado en el 2010, el cual informó que el 28.4% de las personas reportaron el antecedente de hipertensión por diagnóstico médico y 24.1% tenían valores de presión arterial clasificados como HTA (obviamente extemporáneo y necesita actualizarse). Más recientemente el Censo Nacional de Salud Preventiva ha encontrado que el 36% de las personas mayores de 40 años sufre de hipertensión y una gran parte no lo sabía porque esta enfermedad es un asesino silencioso.
Hablemos de la Depresión
Este año el Día Mundial de la Salud tiene como lema “Hablemos de la Depresión”, y está dedicado a ayudar a que las personas que padecen depresión, pidan y obtengan ayuda.
“La depresión es una enfermedad que puede afectarnos a todos. Se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta, así como por la incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas, durante al menos dos semanas. Además, las personas con depresión suelen presentar varios de los siguientes síntomas: pérdida de energía; cambios en el apetito; necesidad de dormir más o menos de lo normal; ansiedad; disminución de la concentración; indecisión; inquietud; sentimiento de inutilidad, culpabilidad o desesperanza; y pensamientos de auto lesión o suicidio”.