
Concluyo esta seguidilla sobre la minería refiréndome al impacto de la minería metálica en la salud y el ambiente, y el modelo regulatorio para proteger mejor la salud colectiva. Aunque he manifestado repetidamente en este blog mi posición sobre el tema, considero que es necesario retomarlo para estar bien informados a la hora de participar en el debate que se avecina.
En ese sentido les presento una síntesis actualizada y sólida, separando claramente lo que hoy dice la evidencia científica sobre minería metálica, salud humana y medio ambiente, y el modelo regulatorio para proteger mejor la salud colectiva.
Espero que esta información sea de utilidad para anticipar el debate si la reapertura de la mina vuelve al centro de la agenda.



Este miércoles de ceniza, la mayoría de los católicos que asistan a la iglesia, recibirán con evidente fervor y compromiso de conversión, la imposición de la ceniza que, de acuerdo con la tradición simboliza la caducidad de la condición humana; es un signo penitencial y, lo más importante para mí; como signo de conversión hacia una mejor sociedad, que, subrayo, debe ser la nota dominante durante toda la Cuaresma y por siempre en nuestras vidas.