
La variante BA.5 ya es dominante en Panamá, y junto con la BA.4 representan más del 60% de los casos reportados. Esta variante, es ultra contagiosa, es capaz de reinfectar a quienes han sobrevivido a una infección anterior por Ómicron, y algunos estudios sugieren que es capaz de infectar las células pulmonares que la anterior subvariante BA.2 de Ómicron. Además, tiene una tasa de crecimiento más alta que otras variantes circulantes, como Delta, BA.1 y BA.2, que pueden ser atribuible a una mayor evasión inmune y/o transmisibilidad intrínseca. Por lo tanto, el riesgo de adquirir COVID-19 sigue siendo muy alto.
Para ilustrar el riesgo de esta situación comparto en esta entrega un resumen de las palabras del director general de la OMS en la sesión informativa de los Estados miembros sobre la COVID-19 el 12 de julio, complementado con un resumen gráfico de la situación de la epidemia de COVID-19 en el país.



Comparto traducción libre del prólogo del director general de la OMS en el nuevo Plan estratégico de preparación, disponibilidad y respuesta para poner fin a la emergencia mundial de COVID-19 en 2022; un resumen de los objetivos estratégicos y los invito a la lectura completa del
La variante BA.2 de ómicron se está convirtiendo rápidamente en la fuente predominante de infecciones en medio del aumento de casos en todo el mundo y, de acuerdo con muchos expertos, aunque se desconocen los motivos exactos detrás del aumento veloz de casos en Europa, es casi una certeza que se debe a una combinación de la variante BA.2 de ómicron (que es altamente contagiosa), el cambio de comportamiento de la población y la inmunidad que declina.