Las asociaciones público privadas pueden ser una opción para complementar las intervenciones de los sistemas públicos de salud para asegurar el acceso universal a servicios de salud con oportunidad, eficiencia, calidad y equidad, en un contexto caracterizado por el envejecimiento de la población y el incremento de las enfermedades crónicas no transmisibles, junto con la presencia de enfermedades agudas, reemergentes, y las asociadas con los diferentes riesgos sociales; el cual hace mucho más complejo el cumplimiento con este desafío. Para responder a estos requerimientos, Panamá se encuentra en pleno debate por la transformación del sistema público que necesitamos, y abundan las propuestas para organizar este sistema de salud. Entre estas no se debería descartar la opción de explorar la conveniencia de llevar a cabo asociaciones público privadas en salud, pues el sector privado, adecuadamente regulado por la autoridad sanitaria nacional, puede ser desde un prestador de servicios ocasional hasta una organización integrada completamente a la red asistencial.
Esto último es un asunto de gran importancia para el país, ya que, a pesar del discurso político-ideológico de cualquier tinte, la presencia del sector privado en los asuntos públicos, con o sin la debida y necesaria regulación y fiscalización del gobierno, ha sido relevante desde el inicio mismo de nuestra existencia como República.
En ese contexto, con el propósito de complementar el debate sobre la transformación del sistema de salud, comparto en esta entrega un breve resumen de tres puntos de vista sobre la conveniencia de propiciar el desarrollo de asociaciones público privadas en salud: las Notas Técnicas del Banco Interamericano de Desarrollo sobre asociaciones público-privadas en salud; el Informe de la Internacional de Servicios Públicos, explicándonos por qué las asociaciones público privadas (APP) no funcionan; y el reciente documento Visión País 2050, que constituye el aporte insigne de APEDE al país para la definición de políticas públicas de Estado que impulsen el desarrollo sostenible.