
Sin una sistematización de la integración del sistema público de salud panameño, la integración corre el riesgo de convertirse en relato político y no en política pública sostenible. En el caso de Panamá, donde la integración Minsa–CSS es un proceso complejo, históricamente postergado y cargado de tensiones institucionales, sistematizar la experiencia no es un lujo académico: es una condición de gobernabilidad sanitaria.
Comparto algunos argumentos para sustentar la necesidad de una sistematización rigurosa y les invito a complementar con sus aportes en el blog.




