Comienza el año 2021 y los panameños, junto con todos los países del planeta deberemos seguir luchando con esperanzas renovadas contra la epidemia de COVID-19 que nos causó en el 2020 más de 250,000 enfermos, 4,000 fallecidos, grandes pérdidas económicas y un irreparable sufrimiento en miles de hogares. Pero, como señalé hoy en mi artículo de opinión en La Estrella de Panamá, ¡no estamos derrotados!, iniciaremos el año contando ahora con la llegada inminente de nuevas herramientas efectivas que evolucionan cada día y, ojalá, con un compromiso renovado y disciplinado para el cumplimiento de las medidas de bioseguridad a nivel individual, familiar y social.
Este año 2021 tendremos acceso progresivo y oportuno a nuevas vacunas que nos protegerán de enfermar gravemente, y contribuirán a crear la llamada inmunidad de grupo que beneficiará a toda la población. Pero no olvidemos que tomará tiempo vacunar a todos contra el COVID, por lo que debemos seguir adhiriéndonos a medidas probadas que nos mantienen a todos y cada uno de nosotros a salvo. Estas medidas simples pero efectivas salvarán vidas y reducirán el sufrimiento que tantas personas enfrentaron en 2020.