
De acuerdo con UNICEF, el Estado Mundial de la Infancia 2024 ha decidido mirar hacia adelante y situarse en el año 2050. Y plantea la siguiente pregunta: ¿cuál es la mejor manera de lograr un futuro donde todos los niños y niñas disfruten de sus derechos? ¿Cómo podemos construir un mundo donde todos puedan sobrevivir, prosperar y desarrollar plenamente su potencial?
Este texto presenta un resumen de las tres megatendencias que definirán el futuro de la infancia a nivel global: la transición demográfica, las crisis climáticas y medioambientales, y las tecnologías de vanguardia. Cada una de ellas plantea tanto oportunidades como desafíos que debemos abordar para asegurar el bienestar de las próximas generaciones.
Complemento al final con el Compendio estadístico del Estado mundial de la infancia 2024 (SOWC, por sus siglas en inglés), un recurso esencial que acompaña al informe insignia de UNICEF. El Compendio estadístico complementa el informe con datos detallados y perspectivas granulares, y sirve como un recurso vital para investigadores, defensores y responsables de políticas que buscan evidencia para fundamentar su trabajo. Juntos, el informe y el compendio ofrecen una visión integral de los desafíos y las oportunidades que enfrentan los niños en 2050.
Para el 2050 en nuestro país el 19% de la población (1,045,353) tendrá menos de 15 años de edad y se verá afectada por las megatendencias que prevé el informe, por lo debemos analizarlo y tomar decisiones para prepararnos de la mejor manera. Y proteger los derechos de nuestros niños.
Actualizo esta entrega dedicada a reflexionar sobre necesidad de avanzar en la Protección Integral a la Primera Infancia y al Desarrollo Infantil Temprano, invitándolos a la lectura de la Publicación de la CEPAL titulada “Addressing inequality in early childhood: the impacts of the COVID-19 pandemic on new generations of children in Latin America and the Caribbean”. el documento tiene como objetivo abordar aspectos clave relacionados con el impacto de la pandemia en el desarrollo y las políticas de primera infancia. Se destaca en particular la importancia de asegurar la protección integral de la primera infancia y fortalecer la resiliencia y la preparación para enfrentar crisis similares en el futuro, con especial atención en los ámbitos de la salud y la educación.