Complemento mi publicación anterior compartiendo las ideas centrales de la campaña del Día mundial de la salud 2019, la cual está dedicada a que todas las personas reciban atención de salud integral y de calidad en el corazón de la comunidad.
Esta campaña tiene especial relevancia para nosotros, pues, para la mayoría de los panameños de recursos financieros escasos o limitados, la Cobertura Universal de Salud, no pasa de ser una quimera. Una ilusión, que no ha sido posible a pesar de las promesas de los políticos de turno y de los miles de millones de balboas que tienen disponibles cada año nuestras instituciones públicas de salud. La población sigue esperando, mientras la situación de nuestro sistema de salud se deteriora, nuestras autoridades no ofrecen la respuesta esperada, parecen tener otra agenda, diferente de la población que los eligió.
La situación es diferente para aquellos ciudadanos que pueden pagar por la atención en una clínica u hospital privado, por lo que el gasto privado en salud es muy elevado y representa el 25% o más del gasto total en salud. Sin embrago, muchas de las personas que acuden al sector privado a buscar soluciones (que debería brindar el sector público) para sus problemas de salud, no tienen los recursos económicos para ello, lo cual contribuye al empobrecimiento de nuestra gente. Y aún esos pocos, tienen que esperar en ocasiones semanas para que los atienda el médico, pues es tal el colapso del sistema público, que el sector privado ha llegado a saturarse, y no son raras las ocasiones en las que no hay cupo en la consulta, o no hay cama disponible, o el salón de operaciones está ocupado y las cirugías se retrasan.
Vayamos a los mensajes claves que nos ofrece la OPS en este día y reflexionemos sin triunfalismos sobre el avance de la Cobertura Universal de Salud en nuestro territorio.