
Luego de tres años de pandemia es obligatorio retomar el documento oficial con el plan para el Década de Envejecimiento Saludable 2020-2030, que consiste en diez años de colaboración concertada, catalizadora y sostenida. Se espera que el Decenio ofrezca la oportunidad de aunar a los gobiernos, la sociedad civil, los organismos internacionales, los profesionales, las instituciones académicas, los medios de comunicación y el sector privado en torno a diez años de acción concertada, catalizadora y de colaboración para mejorar las vidas de las personas mayores, sus familias y las comunidades en las que viven. Por otro lado los invito a la lectura del reciente informe de la Academia Nacional de Medicina titulado originalmente Global Roadmap for Healthy Longevity. La publicación subraya que, se necesita una transformación multisectorial de toda la sociedad para garantizar que las sociedades que envejecen en todo el mundo estén preparadas para prosperar en 2050.
Esta es una muy buena noticia para la humanidad y para los panameños, pues en el país, las personas de edad son las que más han padecido los efectos negativos de la pandemia de COVID-19, aportando el 75% de los fallecidos por esta enfermedad, amén del 64% de todas las causas de mortalidad, principalmente por ENT. Representan más del 12% de la población, y para el 2050 sumarán 1.5 millones de personas mayores de 60 años. La inmensa mayoría mantiene todas sus habilidades personales y sociales, y aspira a seguir envejeciendo de forma saludable y productiva, aprovechando las oportunidades disponibles y contribuyendo al desarrollo del país. Sin embargo, el alcance de estas oportunidades y contribuciones depende en gran medida de un factor: la salud.