El consumo de bebidas azucaradas, aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad infantil. Esta, a su vez, aumenta el riesgo de obesidad, enfermedades no transmisibles, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Así nos lo recuerda la Organización Mundial de la Salud, subrayando que los niños obesos o con sobrepeso tienen además un mayor riesgo de padecer problemas de salud graves, como diabetes de tipo 2, hipertensión arterial, asma y otros problemas respiratorios, trastornos del sueño y hepatopatías. Asimismo, pueden sufrir efectos psicológicos, como baja autoestima, depresión y aislamiento social.
A pesar de ello, nuestra Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), pidió al presidente de la República el veto parcial al proyecto de ley No. 570 “que crea el plan de acción para mejorar la salud y dicta otras disposiciones para establecer el impuesto selectivo al consumo de bebidas azucaradas y los criterios para su uso“.
Alegan los miembros de la prestigiosa organización, que la medida coloca a la industria en desventaja competitiva con otros países de la región, con las consecuencias de la reducción de la inversión industrial y la posible pérdida de empleos. Que no solucionará los problemas de salud que tiene la población, y que se debía educar a la población panameña en la promoción de planes de acción que incentiven hábitos de vida saludable.
La verdad es que la noticia me sorprendió, pues la CCIAP propone en su propuesta de Agenda País 2019-2024, “darles prioridad a las acciones de fomento de la salud, y prevención de enfermedades”. Por esa razón consideré necesario compartir en esta entrega, información adicional para animar a la CCIAP a sumarse a esta iniciativa de Ley, que con seguridad nos beneficiará a todos. Porque, sépanlo: la evidencia científica, epidemiológica y clínica, demuestra que el consumo de bebidas azucaradas no sólo se asocia a obesidad y diabetes, sino también al desarrollo de enfermedades cardiovasculares que son la principal causa de muerte en Panamá. No basta pues con actividad física y promoción de estilos de vida saludables. Son necesarios, pero no suficientes. Veamos alguna información valiosa para sustentar mis planteamientos.
La cifra de embarazo en adolescentes en Panamá, se mantiene estable, sumándose a las miles que al finalizar el año 2019, habrán sufrido esta experiencia que no les corresponde por ser todavía casi niñas, producto de un inicio de su vida sexual en forma no planificada y desprotegida. También al término del año, decenas de nuestras jovencitas habrán adquirido además el VIH, y algunas, aunque muy pocas, es posible que fallezcan por causas del embarazo y el parto.
La semana pasada se presentó un brote de tosferina en la comarca Ngäbe Buglé. Hasta la fecha han fallecido nueve niños y se han confirmado 81 casos de enfermedad. Es sabido que las muertes por tosferina ocurren en niños que no han sido vacunados, o con la vacunación incompleta contra la tosferina en la edad que les corresponde (a los 2, 4 y 6 meses), y tampoco sus madres fueron vacunadas durante el embarazo. Ese precisamente es el caso de los niños fallecidos en el corregimiento de Loma Yuca de la comarca Ngäbe Buglé. Ni ellos ni sus madres fueron vacunados, por esa razón enfermaron y fallecieron algunos.
El fortalecimiento institucional del ministerio de salud consiste fundamentalmente en la mejora de la eficiencia y la eficacia para cumplir con las competencias institucionales que requiere su Función Rectora. Se trata de una condición absolutamente necesaria para aprovechar los recursos humanos, físicos y financieros que tenemos disponibles, y desarrollar el sistema público de salud que merecemos los panameños. Pero eso no será posible mientras no venzamos el nefasto clientelismo político que ha estado presente en la administración pública de los últimos tiempos, propiciando la corrupción impune, de la cual sobran evidencias, como lo destacan nuestros 
Recientemente la COMENENAL denunció las intenciones del gobierno de mantener la externalización de los servicios públicos de salud. Esta vez los asociados se refirieron a la supuesta intención del MINSA, por intermedio de su Unidad de Gestión Administrativa y Financiera (UGAF), de renovar contratos con las Organizaciones Extrainstitucionales (OE´s) para llevar a cabo la atención de salud en las áreas apartadas del país.