Actualizo esta entrega con información adicional actualizada sobre las principales amenazas a la salud de los panameños con el propósito de que sean tomadas muy en cuenta en el plan de gobierno en salud de quien resulte ganador en las próximas elecciones, y la población en general. Como veremos más adelante, la mayoría de las amenzas son evitables mediante un abordaje efectivo de los determinantes sociales subyacentes, y los cambios correspondientes en los estilos de vida de las personas.
En ese sentido espero que quien resulte ganador mantenga el compromiso con la Cobertura Universal en la Salud con garantía de una cartera de servicios integrales, de calidad universal, a través de la implementación de las Redes Integradas de Servicios de Salud, como herramienta del Modelo de Atención Primaria de salud.
Describiré primero a las principales causas de muerte en el país por enfermedades y lesiones en el año 2022, y los factores de riesgo asociados a estas muertes, haciendo un énfasis en la mortalidad infantil. Complementaré esta información con las principales amenazas a la salud que nos alerta la OPS/OMS a nivel global en las Américas. Al final reiteraré un breve resumen de la capacidad de respuesta del sistema de salud, como una oportunidad para la formulación de planes, estrategias e intervenciones de salud pública para superar estas amenazas.
El derecho universal a la salud integral fue reconocido por nuestros actuales gobernantes en su Plan Estratégico de Gobierno, afirmando que, “en Panamá la salud no es igual para todos, y enfatizando que, los problemas de salud pública no son solamente por falta de presupuesto, sino por una mala gestión administrativa. La falta de coordinación entre MINSA y Caja del Seguro Social CSS, el desorden, la falta de planificación y la corrupción”.

Actualizo esta entrada sobre el financiamiento del sistema público de salud con un análisis de la información disponible sobre las asignaciones presupuestarias en el MINSA y la CSS durante los últimos diez años (2014 al 2023).
Los invito a la lectura de esta cuarta actualización sobre la producción social de la salud, en la que ofrezco nuevos argumentos para ayudar a cerrar la brecha del acceso universal a servicios de salud, no sin antes subrayar que seguimos pendientes y no hemos avanzado lo suficiente, dadas nuestras fortalezas y oportunidades.