La ONU ha vuelto a colocar la crisis de la vivienda en el centro de la agenda mundial, recordando que una vivienda adecuada no es solo un bien económico o un espacio físico, sino un derecho humano.
La preocupación no es menor. ONU-Hábitat estima que unos 2,800 millones de personas en el mundo carecen de una vivienda adecuada, más de 1,000 millones viven en asentamientos informales y más de 300 millones no tienen vivienda. La organización advierte además que la crisis se relaciona con el aumento del costo de la vivienda, la pobreza, la desigualdad, la urbanización acelerada, los desplazamientos y el cambio climático.
Comparto el contenido de mi columna en La Estrella de Panamá dedicado a reflexionar sobre ¿cómo estamos enfrentando este desafío en Panamá?