
La promoción de la salud en todas las políticas, sigue siendo un asunto pendiente en nuestro país. Recordemos que Salud en todas las políticas _en este caso la promoción de la salud_ es un enfoque para la formulación de políticas que considera sistemáticamente las implicaciones sanitarias de las decisiones en todos los sectores, buscando sinergias y evitando los efectos nocivos para la salud de las políticas fuera del sector de la salud para mejorar la salud de la población y la equidad sanitaria.
En ese sentido, actualizo esta entrega reiterandole a las autoridades de salud la necesidad de incorpoprar la promoción de la salud en todas las políticas. Debe ser una estrategia prioritaria que promueva el desarrollo de acciones sociales, políticas y técnicas que aborden los determinantes sociales de la salud, con el fin de mejorar la salud y reducir las inequidades en el contexto del Panamá que queremos.
El desarrollo de una renovada y fortalecida estrategia de promoción de la salud debe ser una prioridad del gobierno y la sociedad pues, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos durante el 2023 el 56% de las defunciones ocurridas en el territorio nacional (12,135) fueron consecuencia de las principales enfermedades no transmisibles (enfermedades del aparato circulatorio, diabetes mellitus y tumores malignos). Todas potenciables evitables si desarrollamos efectivamente el enfoque de promoción de la salud en todas las políticas que necesitamos.
Los invito a inscribirse en el nuevo curso de Promoción de la Salud de la OPS: “Un enfoque integral para la promoción de la salud y el bienestar en el siglo XXI”. El curso está diseñado para ayudar a mejorar la salud, el bienestar y la equidad en el siglo XXI, por lo que es recomendable que, tanto los trabajadores del sector salud, como la sociedad preocupada por la salud, aprovechen, participen y pongan en práctica las enseñanzas.
Hace unos meses señalé la necesidad de poner en perspectiva lo que en aquel entonces llamábamos “el brote de nuevo coronavirus”, solicitando que lo analizáramos en el contexto de la morbilidad y mortalidad nacional. Hoy luego de cinco meses, el virus resultó mucho más letal de lo que muchos preveíamos, causando millones de enfermos y cientos de miles de fallecidos en el mundo, amén del gigantesco daño a la economía y a la salud de la población mundial, que no le ha quedado más remedio que encerrarse en sus casas para defenderse del mortal enemigo. No obstante, sigo pensando igual y reitero mi llamado de poner en perspectiva la pandemia y actuar en consecuencia, cambiando nuestros estilos de vida y promoviendo la salud individual y colectiva.