El Consejo Directivo de la OPS es uno de los cuerpos directivos de la organización y su función es determinar políticas y prioridades de cooperación técnica de la Organización, debatir desafíos regionales en salud pública y establecer estrategias y planes de acción para mejorar la salud de la población y prevenir enfermedades y muertes. Asimismo, actúa como un foro para el intercambio de información e ideas.
En esta importante reunión anual, que se realizará del 23 al 27 de septiembre, en la sede de la organización en Washington, D.C., las autoridades de salud de las Américas considerarán planes de acción que guiarán los programas de cooperación técnica de la OPS en distintos temas, lo cual reviste particular importancia para nosotros, pues estaremos estrenando gobierno en el 2019, y será una excelente oportunidad para conocer y aprovechar la cooperación técnica de la OPS en los temas que nos interesen.
Para cada Plan de Acción se producirán Resoluciones que nuestros representantes aprobarán, por lo que debemos conocerlos y estar preparados para participar con fundamentio. En ese contexto los invito a la lectura de los documentos completos y comparto con ustedes la parte resolutiva que hace explícitos los compromisos que adquiriremos al aprobar cada Plan. Invito con el máximo respeto a nuestras autoridades a prepararse a conciencia para representar al país de la mejor manera posible y negociar la cooperación técnica en las áreas que necesitaremos para cumplir con las responsabilidades adquiridas.
El 28 próximo 28 de julio se celebrará el Día Mundial de la Hepatitis 2018. El lema del día es: “¡Es hora de diagnosticar, tratar y curar!”. Las actividades enfocadas bajo este lema pueden ayudar a lograr los siguientes objetivos a nivel mundial y en los países: a) apoyar la expansión de los servicios de prevención, pruebas, tratamiento y atención de la enfermedad, con un enfoque específico en promover las recomendaciones de la OMS para las pruebas y el tratamiento; b) mostrar las mejores prácticas y promover la cobertura de salud universal de los servicios de atención específicos; y c) mejorar las alianzas y la financiación en la lucha contra este problema de salud pública. Comparto en esta entrega un resumen de la información que nos proporciona la OPS/OMS, y los invito a ver el video que nos ofrece
El reciente lanzamiento del “
Recientemente una persona, a quien agradezco sus aportes, me solicitó más información sobre la diabetes tipo 1, en especial que “se informe que la diabetes tipo 1 no ocurre por mala alimentación, sobrepeso o estilo de vida sedentario”. La inquietud me pareció muy pertinente, pues la inmensa mayoría de las publicaciones sobre la diabetes hacen referencia a la diabetes tipo 2 y su asociación con riesgos como la mala alimentación y el beber alcohol en exceso, asociados con las dislipidemias, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes mellitus. Lo cual definitivamente no es el caso de la diabetes tipo 1.
Salud para todos ha sido, y es el motivador de los que hemos dedicado la vida profesional a la salud pública. Desde el recordado “salud igual para todos” de nuestro Dr. Esquivel, quien revolucionó la salud en Panamá, hasta la celebración del Día Mundial de la Salud de este año que tuvo como lema “salud para todos”, con el propósito de enfatizar la necesidad de alcanzar la “Cobertura sanitaria universal para todas las personas, en cualquier lugar”. Pero la salud para todos no será posible de alcanzar sin el compromiso y el esfuerzo individual de cada uno de nosotros. Claro que el Gobierno tiene un rol fundamental, el cual, dicho sea de paso, muchas veces no cumple cabalmente, como señalé en “
Obesidad y diabetes son dos problemas que más perjudican la saliud de los panameños, como lo evidencian los datos del último informe del “Censo de Salud Preventiva” que llevan a cabo el MINSA y la CSS reveló que desde el 2015 han detectado alrededor de medio millón de adultos mayores de 40 años con obesidad o sobrepeso, dislipidemias, hipertensión arterial, diabetes mellitus y enfermedad renal. Recordemos que todas, principalmente la obesidad y las dislipidemias, están directamente relacionadas con la diabetes y que estas cifras corresponden a la población que se acercó a ser atendida, lo que implica que son personas preocupadas por su salud o que sienten mal, lo cual no es el caso de toda la población, por lo que es muy probable que sean muchos los panameños que padecen una Enfermedad crónica como la diabetes y no lo saben porque todavía no les ha dado síntomas. De hecho, la Organización Mundial de la Salud estima que el 8,5% en la población adulta mundial sufre de diabetes. Si le aplicamos ese porcentaje (8.5%) a la población de adultos mayores de 20 años estimada por el INEC para 2016 (2.6 millones), resulta que alrededor de 220,374 panameños pueden estar padeciendo de diabetes y no lo saben. Redoblemos el esfuerzo por encontrar y tratar la obesidad y diabetes.