
Termino esta serie sobre la sistematización compartiendo preguntas clave para sistematizar la integración en Panamá. Son de suma importancia pues la calidad de la sistematización depende directamente de la calidad de las preguntas. Si las preguntas son pobres, el proceso termina siendo un informe; si son buenas, se convierte en aprendizaje estratégico.
Veamos un marco de preguntas clave, pensado específicamente para la integración del sistema de salud en Panamá, organizado en bloques. No son preguntas retóricas: son preguntas incómodas que la Comisión y el equipo técnico deberían atreverse a responder por escrito.
Preguntas clave para sistematizar la integración en Panamá
Preguntas sobre el sentido y los supuestos del proceso
Estas definen el “para qué” real de la integración.
- ¿Qué problema concreto del sistema de salud buscamos resolver con la integración?
- ¿Qué supuestos damos por ciertos sobre cómo funciona hoy el sistema y sus actores?
- ¿Qué entendemos exactamente por “integración” en esta etapa: coordinación, articulación o unificación?
- ¿Qué resultados serían considerados un fracaso, aunque políticamente se diga que hubo avances?
- ¿Qué no pretende resolver la integración (y por qué)?
Aquí suelen aparecer los malentendidos estratégicos.
Preguntas sobre gobernanza y toma de decisiones
Claves para separar técnica, política y poder.
- ¿Quién decide qué, y con base en qué criterios?
- ¿Qué decisiones fueron técnicas y cuáles políticas?
- ¿Dónde hubo conflictos de autoridad o superposición de mandatos?
- ¿Qué actores tuvieron poder de veto, explícito o implícito?
- ¿Cómo se gestionaron los desacuerdos dentro de la Comisión?
Sin estas respuestas, la sistematización se vuelve decorativa.
Preguntas sobre el proceso real (no el diseñado)
Aquí se contrasta el papel con la realidad.
- ¿Qué estaba planificado y qué terminó ocurriendo realmente?
- ¿Qué hitos se retrasaron y por qué?
- ¿Qué decisiones se tomaron por urgencia y luego se normalizaron?
- ¿Qué capacidades institucionales se sobreestimaron?
- ¿Dónde el proceso avanzó más rápido de lo que la gestión permitía?
Este bloque revela los puntos ciegos del diseño.
Preguntas sobre resistencias y tensiones
Imprescindibles para entender el conflicto, no para ocultarlo.
- ¿Dónde surgieron las principales resistencias y de qué tipo fueron?
- ¿Qué resistencias eran técnicas, cuáles laborales y cuáles políticas?
- ¿Qué preocupaciones eran legítimas y cuáles defensivas?
- ¿Qué conflictos se resolvieron y cuáles solo se postergaron?
- ¿Qué concesiones se hicieron y a cambio de qué?
La integración sin conflicto documentado es una ficción.
Preguntas sobre costos de transición
Las que casi nunca se quieren responder.
- ¿Qué costos operativos generó la integración en el corto plazo?
- ¿Dónde aumentó temporalmente la carga de trabajo?
- ¿Qué servicios se vieron afectados durante la transición?
- ¿Qué fallas se produjeron en coordinación o información?
- ¿Qué costos no estaban previstos inicialmente?
Aquí se protege la honestidad del proceso.
Preguntas sobre resultados y efectos tempranos
Más allá del discurso oficial.
- ¿Qué cambió efectivamente para los usuarios?
- ¿Qué mejoras son verificables y cuáles solo percibidas?
- ¿Qué problemas persistieron a pesar de la integración?
- ¿Dónde se generaron efectos no esperados?
- ¿Qué indicadores mejoraron, cuáles empeoraron y cuáles no cambiaron?
Sin evidencia, no hay aprendizaje.
Preguntas sobre comunicación y legitimidad social
Claves para sostener el proceso en el tiempo.
- ¿Cómo se explicó la integración a la ciudadanía?
- ¿Qué mensajes generaron confianza y cuáles confusión?
- ¿Qué expectativas se crearon y cuáles no se pudieron cumplir?
- ¿Cómo se gestionaron las críticas públicas?
- ¿Qué se hubiera comunicado de forma distinta?
La legitimidad también se construye —o se pierde— comunicando.
Preguntas sobre sostenibilidad y futuro
Las más importantes y las más evitadas.
- ¿Qué depende críticamente de la voluntad política actual?
- ¿Qué componentes sobrevivirían a un cambio de gobierno?
- ¿Qué aprendizajes deberían convertirse en norma o política de Estado?
- ¿Qué errores no deberían repetirse bajo ningún escenario?
- ¿Qué haríamos distinto si tuviéramos que empezar hoy?
Aquí la sistematización deja de ser pasado y se vuelve futuro.
Conclusión
Si las preguntas son pobres, el proceso termina siendo un informe; si son buenas, se convierte en aprendizaje estratégico. Una sistematización rigurosa madura no busca respuestas complacientes, sino respuestas útiles. No persigue unanimidad, sino claridad. Y no pretende cerrar el debate, sino elevar su calidad.
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