La cobertura de los centros de salud en Panamá

Un enfoque crítico desde la gestión en salud pública

La cobertura de los centros de salud en Panamá

Comparto artículo del doctor Israel Cedeño dedicado a analizar el importante asunto de la expansión de la cobertura de los centros de salud en Panamá. Es el objetivo fundamental para cualquier sistema de salud que aspire a la equidad y la accesibilidad.

Cedeño nos ofrece sólidos argumentos para concluir que, “en lugar de perseguir una cobertura horaria indiscriminada, en Panamá debemos enfocarnos en construir un sistema de atención primaria robusto, eficiente y seguro, que cumpla con los verdaderos objetivos de la salud pública: promover la salud, prevenir la enfermedad y garantizar una atención de calidad y pertinente para todos sus ciudadanos, en los niveles de complejidad pertinentes y con los recursos justos y necesarios”.

Vayamos sin más preámbulos al contenido del artículo, y los invito a ofrecer sus comentarios y aportes en el blog.

Introducción necesaria

En la República de Panamá, la discusión sobre la mejora en la atención en centros de salud, Policentros, MINSA-CAPSI y policlínicas es recurrente y vital para la población. A menudo, se asocia esta mejora con la extensión de los horarios de atención, e incluso la apertura 24/7 de los centros de atención primaria.

Sin embargo, un análisis riguroso desde la perspectiva de la gestión en salud pública y la estrategia de Atención Primaria en Salud (APS) de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), revela que la solución es mucho más compleja y matizada. Veamos…

El desafío de la cobertura de los centros de salud y el recurso humano

De acuerdo con el Dr. Cedeño, especialista en epidemiología, planificación y gestión de servicios sanitarios con más de 20 años de experiencia en el campo de la Salud Pública y Gerencia en sector privado y estatal; la premisa de que para ampliar los horarios de atención se necesita más personal es incuestionable. La atención en un centro de salud no recae únicamente en médicos y enfermeras. Requiere de un ecosistema completo de profesionales: técnicos de farmacia, laboratorio, radiología, administrativos, personal de limpieza, seguridad y directivos. Aumentar las horas de servicio sin considerar la totalidad de la plantilla es inviable y poco profesional.

Las estadísticas nacionales e internacionales, tal como las publicadas por la OPS, sugieren ratios de personal de salud por cantidad de población para asegurar una atención de calidad. Por ejemplo, la OMS y la OPS han instado a los países a fortalecer sus sistemas de salud a través de una fuerza laboral bien distribuida y capacitada, lo cual incluye una adecuada proporción de médicos, enfermeros y personal de apoyo. En el contexto panameño, esto implica una planificación estratégica que vaya más allá de simplemente contratar más personal, sino que asegure su distribución equitativa y su sostenibilidad a largo plazo.

Seguridad y coherencia en los horarios de atención

Uno de los aspectos más críticos y a menudo subestimados es la seguridad. Un número considerable de centros de salud en Panamá se encuentran en lo que popularmente se conocen como «áreas rojas», zonas con altos índices de criminalidad. Extender los horarios de atención hasta altas horas de la noche en estas ubicaciones expone al personal de salud y a los pacientes a riesgos inaceptables.

La seguridad no es un tema trivial. La gestión en servicios de salud debe priorizar la protección de sus trabajadores y usuarios. Por lo tanto, cualquier plan para ampliar la cobertura horaria debe estar en consonancia con una evaluación de riesgos detallada y medidas de seguridad adecuadas, lo que en muchos casos no es factible. Forzar al personal a laborar en horarios de riesgo, o pedirle a la población que acuda a buscar atención médica en zonas peligrosas durante la noche, es una medida irresponsable y contradictoria con los principios de protección y bienestar.

La estrategia de atención primaria en salud (APS): más allá de la demanda espontánea

Aquí es donde la comprensión de la Atención Primaria en Salud se vuelve crucial. La estrategia de APS, definida en la histórica Declaración de Alma-Ata y reafirmada en documentos más recientes de la OMS y la OPS, no exige que todos los centros de primer nivel estén abiertos 24/7 para atender «demanda espontánea» de pacientes a cualquier hora.

La verdadera esencia de la Atención Primaria de Salud se centra en:

  • Promoción de la Salud: Educar a la población sobre hábitos de vida saludables para prevenir enfermedades.
  • Prevención de la Enfermedad: Vacunación, tamizaje, control de enfermedades crónicas no transmisibles (como diabetes e hipertensión), y saneamiento básico.
  • Atención Pertinente: Ofrecer una atención de calidad y oportuna, pero dentro de un marco estructurado que garantice la sostenibilidad y la seguridad.
  • Enfoque en la Comunidad: El personal de salud trabaja de manera proactiva en las comunidades para abordar los determinantes sociales de la salud, no solo espera a que los pacientes acudan a una policlínica.

Contrastar esto con la necesidad de atención en los niveles secundario y terciario es fundamental. Las enfermedades que requieren atención de emergencia o tratamientos complejos (cirugías mayores, cuidados intensivos, patologías oncológicas avanzadas) deben ser atendidas en hospitales de segundo y tercer nivel, que están equipados con la tecnología, infraestructura y personal especializado para manejarlas las 24 horas del día, los 7 días de la semana. La distinción es clave: un centro de atención primaria no tiene la capacidad técnica ni el propósito de ser un hospital de emergencias.

Un enfoque coherente y sostenible

Basándonos en los principios de la estrategia de Atención Primaria en Salud de la OMS y la OPS, podemos concluir que la solución para mejorar la cobertura en los centros de salud de Panamá no pasa necesariamente por tenerlos abiertos las 24 horas. Tal enfoque sería costoso, insostenible y, en muchos casos, peligroso para el personal y la población.

La verdadera mejora reside en fortalecer el sistema con un enfoque en la calidad y pertinencia de la atención. Esto incluye:

  • Optimizar el personal existente: Asegurando una dotación adecuada de personal técnico, administrativo y asistencial para los horarios actuales y priorizando su formación continua.
  • Enfocarse en la prevención: Incrementar las actividades de promoción de la salud y prevención de enfermedades en las comunidades, lo que reduce la carga de la demanda espontánea por patologías que podrían haberse evitado.
  • Mejorar la logística y la referencia: Fortalecer los mecanismos de referencia y contrarreferencia para que los pacientes con padecimientos más complejos sean trasladados de manera eficiente a los niveles de atención secundaria y terciaria que sí están diseñados para operar de manera continua.
  • Inversión en seguridad: Implementar planes de seguridad y proteger al personal y a la población en áreas de alto riesgo, lo que puede implicar horarios de atención ajustados a la realidad de cada zona.

Conclusión sobre la cobertura de los centros de salud en Panamá 

En lugar de perseguir una cobertura horaria indiscriminada, en Panamá debemos enfocarnos en construir un sistema de atención primaria robusto, eficiente y seguro, que cumpla con los verdaderos objetivos de la salud pública: promover la salud, prevenir la enfermedad y garantizar una atención de calidad y pertinente para todos sus ciudadanos, en los niveles de complejidad pertinentes y con los recursos justos y necesarios.


Descubre más desde El Blog de Jorge Prosperi

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde El Blog de Jorge Prosperi

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde El Blog de Jorge Prosperi

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo