
Por medicina tradicional se entiende los sistemas codificados o no codificados para la atención de la salud y el bienestar, que comprenden prácticas, competencias, conocimientos y filosofías cuyo origen se halla en contextos históricos y culturales diferentes, que son distintos de la biomedicina y anteriores a esta, y que, con un origen que se basa en la experiencia, evolucionan con la ciencia para utilizarlos en la actualidad. La medicina tradicional hace hincapié en el uso de remedios basados en la naturaleza y los enfoques holísticos y personalizados para restablecer el equilibrio de la mente, el cuerpo y el entorno.
En ese contexto, durante la 78.ª Asamblea Mundial de la Salud, los Estados Miembros acordaron la nueva Estrategia Mundial de la OMS sobre Medicina Tradicional 2025-2034 para impulsar el desarrollo de la práctica basada en la evidencia de la Medicina Tradicional, Complementaria e Integrativa (MTCI) en la próxima década.
Comparto Nota de Prensa de la OMS, los principios rectores de la estrategia y un breve resumen de la medicina tradicional en Panamá.
Medicina tradicional
Durante la 78.ª Asamblea Mundial de la Salud Los delegados hicieron hincapié en la investigación, la innovación, la reglamentación, la equidad y la colaboración para acelerar la integración de la medicina tradicional en los sistemas de salud de todo el mundo.
El 26 de mayo de 2025 se alcanzó un hito importante cuando los Estados Miembros acordaron la nueva Estrategia Mundial de la OMS sobre Medicina Tradicional 2025-2034 para impulsar el desarrollo de la práctica basada en la evidencia de la Medicina Tradicional, Complementaria e Integrativa (MTCI) en la próxima década. Durante el debate sobre la Estrategia, los Estados Miembros deliberaron sobre componentes cruciales para su inclusión, como el establecimiento de una sólida base de evidencia para las prácticas de la medicina tradicional, el desarrollo de mecanismos reguladores para la calidad y la seguridad, la creación de modelos integrados de prestación de servicios de salud cuando corresponda, y la garantía de profesionales cualificados.
Con la Estrategia, la Asamblea reconoció explícitamente no solo el papel de los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas, sino también la importancia de defender sus derechos, promoviendo al mismo tiempo la sostenibilidad ambiental y la conservación de la biodiversidad en el contexto de las MTCI.
En el marco de la Estrategia 2025-2034, la OMS ayudará a los Estados Miembros a fortalecer la base científica de las MTCI, impulsando la seguridad, la calidad y la eficacia, y, cuando corresponda, facilitando su integración en los sistemas de salud, optimizando al mismo tiempo la colaboración intersectorial.
Resumen de principios rectores
El proyecto de estrategia se elaboró sobre la base de los siguientes principios, que también podrán orientar la aplicación de medidas por los Estados Miembros, los asociados y las partes interesadas, así como por la OMS, para alcanzar la visión y el objetivo del proyecto de estrategia.
Base empírica
Los datos empíricos de naturaleza científica u obtenidos a través de la investigación aluden a conocimientos que son explícitos, sistemáticos y reproducibles, y sobre los que se pueden emitir juicios por medio de las correspondientes normas metodológicas. Las decisiones acerca del uso de la Medicina Tradicional (MTCI) deberían basarse en los mejores datos empíricos disponibles sobre seguridad y eficacia dimanantes de la investigación y de la práctica.
Holismo y salud
La Medicina Tradicional (MTCI) abarca distintos sistemas médicos que están arraigados en enfoques holísticos de la salud. Hace hincapié en las conexiones internas que existen en el cuerpo humano, así como en la relación de este con el entorno.
Sostenibilidad y biodiversidad
La atención de la salud debería promover de manera consciente la sostenibilidad medioambiental y la biodiversidad. La MTCI hunde sus raíces en los recursos naturales, los conocimientos médicos tradicionales, la cultura y la historia. Debería contribuir a la protección de la biodiversidad promoviendo unas prácticas de MTCI sostenibles y ajustándose a los principios de «Una sola salud».
Derecho a la salud y a la autonomía
En la Constitución de la Organización Mundial de la Salud se establece que «el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano». Para poder ejercer el derecho a la salud, los servicios y los productos de salud deben estar disponibles y ser eficaces, accesibles, aceptables y de buena calidad para todas las personas, sin discriminación. A fin de poder tomar decisiones informadas, es preciso promover la autonomía en las decisiones en materia de salud.
Derechos de los Pueblos Indígenas
La estrategia de Medicina Tradicional reconoce el papel de la medicina tradicional indígena y la necesidad de conservar la autonomía y los derechos de los pueblos indígenas mediante una legislación y una financiación adecuadas y una participación justa en el contexto nacional de sus Estados miembros. Las personas indígenas también tienen derecho de acceso, sin discriminación alguna, a todos los servicios sociales y de salud, así como a mantener, controlar, proteger y desarrollar su propiedad intelectual sobre los conocimientos tradicionales y a salvaguardarla contra la apropiación indebida y el uso no autorizado. Se inspira en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y en el compromiso para alcanzar los fines ahí enunciados, teniendo en cuenta los contextos y las prioridades nacionales de los Estados Miembros y las restricciones establecidas en el artículo
Cultura y salud
Reconocer la importancia de que las necesidades de salud estén en consonancia con las preferencias, los estilos de vida y las creencias culturales de las distintas poblaciones contribuye a fomentar unos servicios de salud inclusivos, equitativos y culturalmente apropiados que mantengan el respeto por los conocimientos médicos tradicionales y fomenten el diálogo intercultural.
La medicina tradicional en Panamá
La medicina tradicional en Panamá forma parte importante de la diversidad cultural y de los saberes ancestrales que aún hoy conviven con el sistema médico moderno. Este conocimiento ha sido transmitido de generación en generación, especialmente dentro de los pueblos indígenas, afrodescendientes y algunas comunidades rurales.
En Panamá, las prácticas de medicina tradicional tienen diversas influencias:
- Pueblos indígenas: Guna, Ngäbe-Buglé, Emberá-Wounaan, entre otros, han conservado un profundo conocimiento de las plantas medicinales, rituales de sanación, espiritualidad y conexión con la naturaleza.
- Población afroantillana: Ha integrado hierbas, baños y prácticas curativas propias del Caribe.
- Mezcla mestiza: Muchas familias rurales usan remedios caseros a base de plantas, infusiones y ungüentos.
Aunque ampliamente utilizada, la medicina tradicional no siempre está plenamente integrada en el sistema oficial de salud. El Ministerio de Salud (MINSA) ha reconocido algunos aspectos de la medicina tradicional, sobre todo en zonas indígenas, pero falta una política nacional más sistemática de integración. Los desafíos principales son: validación científica, regulación sanitaria, respeto a los derechos culturales y propiedad intelectual de los pueblos originarios.
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“Los desafíos son… la propiedad intelectual de los pueblos indígenas.”, en concordancia con el principio rector 4 de la MTCI: “… Las personas indígenas también tienen derecho … así como a mantener, controlar, proteger y desarrollar su propiedad intelectual sobre los conocimientos tradicionales y a salvaguardarla contra la apropiación indebida y el uso no autorizado.”
Estos enunciados conjuntamente con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas y el Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales reafirman la necesidad de acelerar la actualización de la legislación para asegurar la sobernía de los datos indígenas de salud, mediante enmiendas constitucionales y las actualizaciones de las leyes de protección de datos personales, del sistema de salud y de instituciones de los pueblos indígenas.
Legalizar el uso de los formularios médicos y estadísticos informatizados, los instrumentos digitales de recopilación comunitaria de datos, el consentimiento informado, la autodeterminación informativa, la protección especial para datos sensibles, la transparencia y ética en el manejo, el monitoreo y contro, las sanciones…
Las leyes de derechos humanos que ya contienen las herramientas doctrinarias para reconoc esa soberanía, que en el marco de la gobernanza indígena deben reafirmar el derecho colectivo al controlar, acceder y gobernar los datos de salud que les pertenecen
Este reconocimiento es consistente no solo con el desarrollo progresivode la ley internacional, sino con los principios de dignidad, no discriminación y gobernanza participativa que fundamenta el sistema de derechos humanos.
Gracias Pepe. Estamos de acuerdo!