
Antes de entrar a los desafíos inmediatos para salvar el país, permítanme poner el tema en el contexto del compromiso que renovamos cada año los cristianos _que somos la mayoría de los panameños_ en este período de Cuaresma que comienza hoy, y nos obliga a luchar contra la tentación y el pecado —léase, juega vivo, qué hay pa mí, indiferencia, clientelismo y corrupción— durante el resto del año, buscando juntos convertirnos en una mejor sociedad.
Pero este escrito no pretende ser un sermón religioso, sino una reflexión sobre la necesidad de cultivar principios y valores que trasciendan los 40 días de Cuaresma y nos ayuden a construir el país que queremos, enfrentando de la mejor manera los desafíos a los que me referiré a continuación.
Desafíos inmediatos para salvar el país
Antes de entrar de lleno en los desafíos inmediatos que enfrentamos, los invito a pensar cómo sería Panamá si nuestros valores estuvieran basados en una ética cívica, aquella en la que todos los ciudadanos nos esforzáramos para pensar, justificar y realizar el gran proyecto de la convivencia justa en una colectividad social; fundamentada por los Derechos Humanos que recogen los valores que deben guiar nuestra conducta para aprender a vivir en comunidad y en armonía.
Dicho lo anterior, le dedico el resto de esta entrega reflexionar sobre los principales desafíos inmediatos que enfrentamos los panameños, y los invito a brindar en el blog, o en las redes que prefieran, aportes sobre este asunto.
Rescatar el fondo de pensiones de la CSS
Para comenzar, me referiré al interminable debate por el rescate del fondo de pensiones de la CSS. Todo está escrito y los diputados siguen discutiendo si aprueban, modifican o rechazan el proyecto e Ley que envió el Ejecutivo. No obstante, vale insistir en que, para rescatar el fondo de pensiones de la CSS en Panamá, es clave aumentar la edad de jubilación, diversificar inversiones, mejorar la recaudación, reducir la evasión, optimizar gastos administrativos, fomentar el empleo formal, revisar beneficios, incentivar aportes voluntarios, fortalecer gobernanza y aplicar reformas sostenibles basadas en proyecciones actuariales.
Defensa de nuestra soberanía
Para defender nuestra soberanía y neutralidad frente a las amenazas del coloso del norte necesitamos una combinación de diplomacia fuerte, diversificación económica, seguridad reforzada y movilización nacional e internacional.
Especial atención merece el establecimiento de un sólido blindaje diplomático y jurídico, a partir de tres procesos: (i) defender el Tratado Torrijos-Carter en foros internacionales; (ii) Para evitar depender de una sola potencia y reducir la influencia estadounidense, panamá debe establecer alianzas estratégicas con potencias y bloques económicos, y; fortalecer la legislación Nacional para restringir la influencia extranjera.
Funcionamiento óptimo de nuestro Canal y fortalecimiento de la ACP
Para optimizar el funcionamiento del Canal de Panamá y fortalecer la ACP, es clave modernizar la infraestructura, garantizar seguridad física y cibernética, y mejorar la gestión del agua. También se requiere transparencia, independencia administrativa y diplomacia estratégica con usuarios clave. La sostenibilidad debe ser prioritaria, incorporando energías renovables y nuevas tecnologías. Con una gobernanza eficiente y acuerdos multilaterales sólidos, el canal seguirá siendo un activo estratégico para Panamá y el comercio global.
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Minería a cielo abierto
Más temprano que tarde los panameños deberemos preguntarnos si es posible la minería metálica sostenible y, lo más importante, si podemos ser un país minero.
En ese sentido vale entender que la minería metálica sostenible es un concepto que busca equilibrar la extracción de minerales metálicos con la conservación del medio ambiente y el bienestar de las comunidades locales. Aunque para muchos semejante declaración es un oxímoron, no son pocos los que afirman que, “si bien la minería puede tener un impacto significativo en el medio ambiente y en las comunidades cercanas, existen enfoques y prácticas que buscan minimizar estos impactos y hacer que la minería sea más sostenible”.
En todo caso, si decidimos ser un país minero, será obligatorio que, se cumpla con los principios y prácticas clave que se aplican en la minería metálica sostenible, y garantizar que el gobierno cumpla cabalmente con sus funciones y no haya posibilidad alguna de clientelismo y corrupción.
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Recuperación plena de la economía
De acuerdo con los expertos, para recuperar la economía de Panamá, se recomienda diversificar sectores como logística, turismo y tecnología, atraer inversión extranjera, fortalecer la educación y capacitación laboral, apoyar a las pymes con financiamiento accesible, optimizar la gestión fiscal, impulsar infraestructura sostenible, mejorar la seguridad jurídica y fomentar alianzas comerciales estratégicas para aumentar la competitividad y el crecimiento económico.
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Seguridad ciudadana
Para enfrentar la delincuencia y fortalecer la seguridad en Panamá, necesitamos modernizar el sistema judicial, aumentar la presencia policial, mejorar la rehabilitación de reclusos, invertir en educación y empleo juvenil, fortalecer la inteligencia criminal, fomentar la participación ciudadana, usar tecnología para vigilancia y reforzar la cooperación internacional contra el crimen organizado.
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Transformación y fortalecimiento de la educación
El sistema educativo panameño enfrenta desafíos significativos en términos de acceso, calidad y equidad. La falta de infraestructura adecuada en muchas escuelas, la escasez de docentes capacitados, las altas tasas de deserción escolar y las brechas de aprendizaje entre estudiantes de diferentes contextos socioeconómicos son solo algunas de las problemáticas que requieren atención urgente.
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Desafíos inmediatos para salvar el país: conclusión
Entonces, qué nos parece si en este período de Cuaresma y los tiempos venideros, enfrentamos los desafíos inmediatos para salvar el país proponiéndonos comenzar a construir una sociedad en la que prevalezca la tolerancia, el respeto y la solidaridad hacia el prójimo, el entorno natural y los objetos públicos. Utilizando el diálogo incluyente y franco como único recurso para solucionar los conflictos. Especialmente los conflictos sociales humanos, haciendo prevalecer la justicia y la igualdad.
Finalmente, reitero la necesidad de comprometernos, pero en serio, con el fortalecimiento de la institucionalidad democrática que necesitamos para desarrollar y fortalecer los cambios y la modernización de las instituciones, implantar la transparencia y rendición de cuentas en todo el aparato estatal; recuperar la confianza nacional y el prestigio internacional y; avanzar hacia el desarrollo pleno para todos en todos los lugares.
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