Participación social para la cobertura universal de salud

Que no nos falte la necesaria voluntad política...

Participación social para la cobertura universal de salud

La necesidad de fortalecer la participación social para la cobertura universal de salud quedó claramente establecida en la recién terminada Asamblea Mundial de la Salud, nuestro país, junto con los demás países del globo terráqueo, aprobó la Resolución A77/A/CONF./3, por medio de la cual nos comprometimos a aplicar, fortalecer y mantener una participación social periódica y significativa en las decisiones relacionadas con la salud en todo el sistema, según proceda, teniendo en cuenta el contexto y las prioridades nacionales.

Para nosotros debe ser de obligatorio cumplimiento lo acordado, pues desde hace quinquenios ha sido y es una prioridad nacional alcanzar la salud para todos en todos los lugares. Además contamos con los recursos financieros, humanos, leyes, reglamentos, pactos diversos, y toda suerte de material bibliográfico con indicaciones precisas de qué hacer y cómo hacerlo. Comparto la Resolución y complemento con información adicional sobre la cobertura universal de salud: ¿qué significa y cómo podemos alcanzarla?

Participación social para la cobertura universal de salud, la salud y el bienestar

¿Qué significa la cobertura universal de salud?

La cobertura universal de salud implica que todas las personas puedan acceder a toda la gama de servicios de salud de calidad, cuando y donde los necesiten, sin sufrir dificultades económicas. Abarca toda la gama de servicios de salud esenciales, desde la promoción de la salud hasta la prevención, el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos a lo largo del curso de la vida. La expresión engloba dos conceptos de cobertura relacionados entre sí:

  • Acceso a un abanico completo de servicios de salud, incluida la promoción, la prevención, el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos. Estos servicios deberían ser de buena calidad.
  • Protección frente a los riesgos financieros derivados de la asistencia sanitaria. Mediante algún tipo de prepago obligatorio que posteriormente se mancomuna para distribuir los riesgos.

En este contexto, la necesidad de promover las voces de todas las personas que se encuentran en situaciones vulnerables y/o de marginación es obligatoria. Es harto conocido que, a pesar de las promesas de campaña, y de los casi 45 mil millones de balboas que han tenido disponibles entre el Minsa y la CSS desde el 2019 hasta la fecha, la población _que no dispone de los recursos financieros para pagar por la atención en una clínica u hospital privado_ sigue esperando por el prometido acceso equitativo a los servicios integrales y garantizados, que necesitan a lo largo del curso de vida, con calidad y sin dificultades financieras.

No me detendré a describir los beneficios sanitarios que no hemos alcanzado porque son evidentes para propios y extraños. De hecho, basta con echarle una mirada a las estadísticas vitales del INEC de los últimos 15 años y verificar con desaliento y tristeza que no avanzamos en el control efectivo de las principales causas de enfermedad y muerte en nuestro territorio.

Resoluciones que amparan la Cobertura Universal de Salud

En este ámbito comparto de entrada dos importantes Resoluciones, de las cuales somos signatarios como país y por ende estamos obligados éticamente a desarrollar en nuestro contexto:  la Resolución de la Asamblea General de las Naciones aprobada por unanimidad en diciembre de 2012 en la cual se hace un llamado a todos los países a planificar o realizar la transición de sus sistemas de salud hacia la Cobertura Universal de Salud; y la Resolución CD53.R14 del Consejo Directivo de la OPS, disponible en la cual se resuelve aprobar la Estrategia para el acceso universal a la salud y la Cobertura Universal de Salud, y se insta a los Estados Miembros a tomar acción, teniendo en cuenta su contexto y prioridades nacionales. También los invito a visitar la página de la OPS dedicada al tema. Y ver más en este blog aquí.

Hoja de Ruta de Panamá

Las autoridades de salud de Panamá aprobaron hace algunos años la Hoja de Ruta para la Cobertura Universal de Salud, seleccionando las siguientes cuatro Líneas Estratégicas, que deberemos desarrollar como país:

  1. Ampliar el acceso equitativo a servicios de salud, integrales, de calidad, centrados en las personas y las comunidades.
  2. Fortalecer la rectoría y la gobernanza.
  3. Aumentar y mejorar el financiamiento, con equidad y eficiencia, y avanzar hacia la eliminación del pago directo que se convierte en barrera para el acceso en el momento de la prestación de servicios.
  4. Fortalecer la coordinación intersectorial para abordar los determinantes sociales de la salud.

Compromisos que adquirimos al suscribir la Resolución “Participación social para la cobertura universal de salud”

En particular, la Resolución aprobada solicita que cada país lleve a cabo las actividades necesarias y suficientes para:

  • fortalecer las capacidades del sector público para concebir e implementar una participación social significativa;
  • promover una participación equitativa, diversa e inclusiva, prestando especial atención a promover las voces de todas las personas que se encuentran en situaciones vulnerables y/o de marginación;
  • garantizar que la participación social influya en una toma de decisiones transparente en materia de salud a lo largo del ciclo normativo, a todos los niveles del sistema;
  • aplicar y mantener una participación social periódica y transparente a través de una serie de mecanismos apoyados por políticas públicas y leyes; asignar recursos del sector público suficientes y sostenibles en apoyo de una participación social eficaz;
  • facilitar el fortalecimiento de la capacidad de la sociedad civil para propiciar una participación social diversa, equitativa, transparente e inclusiva y;
  • apoyar la investigación conexa, y la puesta en marcha de proyectos/programas piloto, y el correspondiente seguimiento y evaluación, para promover la implementación de la participación social.

El compromiso es de gran magnitud y debemos honrarlo, pues _como he señalado previamente_ la Cobertura Universal de Salud no es solo una cuestión de salud, sino también una cuestión propia del desarrollo, la cual produce claros beneficios sanitarios, económicos y políticos. Todos interrelacionados y de gran importancia.

Un mandato para el Director General de la OMS

Pero la Resolución de marras no se limita a solicitarle a los países una serie de actividades para promover la necesaria participación social. También pide al Director General de la OMS que, armonice el apoyo técnico relativo a la participación social entre las divisiones de la OMS y los tres niveles de la Organización.

  • Tal armonización del apoyo técnico obliga a la OMS a abogar por la implementación periódica y sostenida de una participación social significativa tanto en el sector de la salud como en otros sectores y organizaciones multilaterales que afectan a la equidad en materia de salud y al bienestar, como medio para acelerar el progreso equitativo en pro de la cobertura universal de salud, la seguridad sanitaria y los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud.
  • También compromete la cooperación técnica de la Organización para elaborar orientaciones técnicas e instrumentos operacionales para fortalecer y sostener la participación social, incluido el seguimiento y la evaluación de su implementación en los países, y proporcionar capacitación y apoyo técnico a petición de los Estados Miembros.
  • Y, no menos importante, solicita al director y su equipo, documentar, publicar y difundir las experiencias de los Estados Miembros en la implementación de una participación social significativa a través de diferentes tipos de mecanismos, en diferentes etapas del ciclo normativo y a diferentes niveles del sistema; lo cual facilitará la puesta en común y el intercambio periódicos de las experiencias de los Estados Miembros en lo que respecta a la participación social.

Finalmente reitero que, para nosotros debe ser de obligatorio cumplimiento lo acordado. Desde hace quinquenios ha sido y es una prioridad nacional alcanzar la salud para todos en todos los lugares. Además contamos con los recursos financieros , humanos, leyes, reglamentos, pactos diversos, y toda suerte de material bibliográfico con indicaciones precisas de qué hacer y cómo hacerlo.

Los Comités de Salud de Panamá y la participación social para la cobertura sanitaria universal

La necesidad de los Comités de salud, fue reconocida hace cincuenta años, cuando siendo ministro de salud el Dr. José Renán Esquivel, el gobierno, basado en nuestra Constitución Política, promulgó el Decreto 401 de 1970, por medio del cual, se constituyeron los comités de salud de las comunidades, se definieron sus objetivos, y se ordenó coordinar e integrar su labor con las del Ministerio de Salud. Aquel Decreto subrayaba en su exposición de motivos que, “las comunidades en su necesidad de promover, proteger, recuperar y rehabilitar la salud de sus miembros deberán contar con un instrumento de organización popular con capacidad de plantear sus necesidades y participar en la planificación y ejecución de los programas del Ministerio de salud”.

A partir de la promulgación, los Comités de salud, participaron en todas las acciones asociadas a los programas de salud; aseguraron los medios necesarios para que los derechos en salud fueran ejercidos por todos los miembros de la comunidad y, lo más importante; velaron por el cumplimiento de programas orientados hacia la consecución del estado óptimo de salud en toda la población. Por cierto, el Decreto 401, no solo está vigente, sino que fue reglamentado mediante el Decreto 708 del 2002, en el que se declara de interés público la constitución legal de los Comités de Salud en las comunidades. Es decir, no tenemos excusa para no promover el desarrollo de Comités de salud en todo el territorio nacional. Ver más aquí.

Que no nos falte _nuevamente_ la necesaria voluntad política.


Descubre más desde El Blog de Jorge Prosperi

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

2 comentarios en «<h1>Participación social para la cobertura universal de salud</h1> <h3>Que no nos falte la necesaria voluntad política...</h3> »

  1. La experiencia sobre el funcionamiento de los comités de salud demuestra su escasa influencia en la gestión sanitaria pública, así como en la fiscalización, monitoreo y evaluación de la calidad del gasto y de los servicios.
    Mientras los comités carezcan de capacidad de decisión sobre la nominación de autoridades de salud territoriales y de los establecimientos locales y, además, el control sobre las asignaciones presupuestarias, su labor se reduce a un observatorio cuyas recomendaciones no son vinculantes y desestimulan todas las iniciativas ciudadanas.

    Responder

Deja un comentario

Descubre más desde El Blog de Jorge Prosperi

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde El Blog de Jorge Prosperi

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo