
Comparto mi columna de opinión en La Estrella de Panamá en la cual reflexiono sobre la necesidad de alcanzar la justicia igual para todos en Panamá, pues en nuestro Panamá de los últimos quinquenios lo legal ha estado expuesto a errores e inequidades. Han abundado las denuncias sobre corrupción y la incapacidad de nuestros poderes para hacer justicia, llegándose a afirmar que esta, además de ciega, es altamente selectiva, dependiendo sus acciones de los intereses del mandatario de turno y el partido político en el poder.
Los argumentos esbozados tanto por los defensores y detractores ignoran que la raíz de la crisis de nuestro sistema judicial está en la carencia de suficientes principios y valores éticos y morales de muchos funcionarios, y de no pocos ciudadanos.