
Los invito la lectura de mi columna de opinión en LEP en la cual me pregunto ¿después de la minería qué?, y reflexiono sobre la necesidad de aprovechar la experiencia vivida y lecciones aprendidas para enfrentar los asuntos pendientes para salvar nuestra democracia y promover el desarrollo sostenible para todos con iniciativas amigables con el ambiente, la salud y el bienestar, generadoras de los ingresos que _supuestamente_ nos proporcionaba la industria minera.