
Este año el Día Mundial de la Salud 2025, que se celebra hoy 7 de abril, dará inicio a una campaña de un año de duración sobre la salud materna y del recién nacido. La campaña, titulada Comienzos saludables, futuros esperanzadores, instará a los gobiernos y a la comunidad de la salud a intensificar los esfuerzos para poner fin a las muertes prevenibles de madres y recién nacidos, y a dar prioridad a la salud y el bienestar de las mujeres a largo plazo.
Este tema debe ser una prioridad de nuestras autoridades de salud pues, de acuerdo con el INEC, cada año fallecen en nuestro país 485 recién nacidos y 40 madres producto de complicaciones del embarazo, parto y puerperio
Comparto mensajes de la OMS en este día mundial de la salud, un cuadro resumen de la situación de la mortalidad de madres y recién nacidos en nuestro país, y un listado de las publicaciones en este blog sobre la salud materna y del recién nacido.
Mensajes de la OMS en este día mundial de la salud 2025
De acuerdo con la OMS, cada año pierden la vida trágicamente cerca de 300,000 mujeres durante el embarazo o el parto, más de dos millones de recién nacidos fallecen en su primer mes de vida y alrededor de dos millones más nacen muertos. Estas cifras equivalen aproximadamente a una muerte prevenible cada siete segundos.
Si las tendencias actuales se mantienen, cuatro de cada cinco países seguirán estando lejos de alcanzar las metas de mejora de la supervivencia materna de aquí a 2030, y uno de cada tres no logrará las metas relativas a la reducción de la mortalidad neonatal. Se trata de unas cifras alarmantes. Conozcamos los mensajes principales para enfrentar esta situación.
Mensajes principales
- Podemos poner fin a las muertes evitables de madres y recién nacidos: la OMS insta a redoblar los esfuerzos en todo el mundo para garantizar el acceso de las mujeres y los recién nacidos a una atención de alta calidad, sobre todo en los países más pobres, durante las emergencias humanitarias y en los lugares vulnerables, donde se concentra la mayoría de las muertes maternas y neonatales.
- Más allá de la supervivencia, es necesario realizar inversiones significativas para mejorar la salud y el bienestar de las mujeres a largo plazo: en todo el mundo, las mujeres necesitan tener acceso a profesionales de la salud que atiendan sus preocupaciones y satisfagan sus necesidades, incluso en los meses posteriores al embarazo, cuando millones de ellas carecen de un apoyo fundamental, a pesar de las consecuencias duraderas para su salud que pueden sufrir después del parto.
- Para mejorar la salud de las madres hay que respetar los derechos de las mujeres y las niñas: mejorar la salud de las madres implica respetar los derechos de las mujeres y las niñas para que puedan planificar sus vidas y proteger su salud. Su capacidad de acción y su autonomía son fundamentales para reducir la mortalidad materna y neonatal y garantizar la salud de todas las personas.
Resumen de los mensajes para los responsables políticos
El texto subraya la urgencia y posibilidad de poner fin a las muertes maternas y neonatales prevenibles, señalando que las experiencias globales demuestran avances posibles mediante inversiones adecuadas. Invertir en salud materna y neonatal no solo mejora la supervivencia, sino que representa una inversión en capital humano con un alto retorno económico —entre 9 y 20 dólares por cada dólar invertido— en países de ingresos bajos y medios.
Uno de los pilares clave es garantizar atención prenatal de calidad, con al menos ocho consultas médicas y una ecografía temprana. Durante el parto, el acceso a personal calificado es esencial, ya que el 70% de las muertes maternas se deben a causas obstétricas directas. Además, las causas indirectas, como VIH, malaria, anemia y diabetes, también deben ser abordadas mediante prevención y diagnóstico temprano.
Respecto a los recién nacidos, se enfatiza la importancia de atención básica al nacer y servicios especializados para los bebés prematuros o con bajo peso, quienes requieren hospitalización permanente y apoyo familiar. Se destaca el impacto positivo del modelo de partería continua, y la necesidad de fortalecer el acceso a métodos anticonceptivos modernos, que podría reducir significativamente embarazos no deseados y sus riesgos.
Más allá de la supervivencia, se promueve una atención respetuosa y empática, especialmente en casos de pérdidas perinatales. También es fundamental el apoyo posparto, pues muchas mujeres enfrentan complicaciones de salud física y mental duraderas, incluida la depresión. Las políticas de conciliación familiar, como licencias de maternidad adecuadas y apoyo a la lactancia, son vitales para el bienestar de madre e hijo.
Por último, se resalta el empoderamiento de las niñas y mujeres como un elemento transformador: el acceso a la educación y a la toma de decisiones sobre su salud mejora directamente los indicadores de salud materna y neonatal. La equidad y el enfoque en los contextos más vulnerables son claves para cerrar brechas y avanzar hacia una sociedad más saludable e inclusiva.
Ver los mensajes completos aquí y accede a las herramientas de comunicación aquí.
Breve resumen de la situación la mortalidad materna y neonatal en Panamá

La razón de mortalidad materna (RMM) en Panamá ha mostrado variaciones en los últimos años. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), la RMM fue de 63.9 por cada 100,000 nacidos vivos en 2022 y de 60.1 en 2023. El Ministerio de Salud (MINSA) reportó una RMM de 62.5 por cada 100,000 nacidos vivos para el año 2023. Las principales causas de muerte materna en Panamá incluyen hemorragias obstétricas, trastornos hipertensivos y sepsis. Además, se observa que la mayoría de las muertes maternas ocurren en mujeres de entre 25 y 34 años.
Es importante destacar que las regiones comarcales presentan tasas más altas de mortalidad materna en comparación con las áreas urbanas. Por ejemplo, en 2021, la Comarca Ngäbe Buglé registró una RMM de 128 por cada 100,000 nacidos vivos, significativamente superior al promedio nacional. Estos datos subrayan la necesidad de continuar fortaleciendo las políticas de salud materna, especialmente en áreas rurales y comarcales, para reducir las disparidades y mejorar la atención prenatal y postnatal en todo el país.
Por su parte la mortalidad neonatal en Panamá ha experimentado fluctuaciones en los últimos años. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), en 2023, la tasa de mortalidad neonatal fue de 7.4 por cada 1,000 nacidos vivos. Las principales causas de mortalidad neonatal incluyen nacimientos prematuros, malformaciones congénitas y complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto. Ministerio de Salud
Para abordar este problema, el Ministerio de Salud (MINSA) ha implementado diversas estrategias enfocadas en mejorar la atención prenatal y perinatal, fortalecer los servicios de salud materno-infantil y promover prácticas seguras durante el embarazo y el parto. Sin embargo, persisten desafíos, especialmente en áreas rurales y comarcales, donde el acceso a servicios de salud de calidad es limitado. La reducción de la mortalidad neonatal en Panamá requiere un enfoque integral que incluya la mejora en la calidad de la atención médica, la educación y el empoderamiento de las madres, así como el fortalecimiento de las infraestructuras de salud, especialmente en las regiones más vulnerables del país.
Publicaciones sobre el tema en este blog
- Atención de calidad a madres y recién nacidos
- 720 muertes maternas todos los días
- Mortalidad Materna: actualización necesaria
- Supervivencia de los bebés pequeños y prematuros
- Supervivencia maternoinfantil: buenas y malas noticias a nivel mundial…
- Reducción de la mortalidad materna: resultados y desafíos
- Cuidemos a nuestros Recién Nacidos
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