
Los panameños tenemos que entrar en un diálogo social constructivo que nos permita alcanzar un entendimiento mutuo y resolver como hermanos nuestros problemas o conflictos. No podemos seguir encerrados en nuestras trincheras políticas, ideológicas, económicas, étnicas, sociales, o de cualquier tipo. Al fin y al cabo todos somos panameños, estamos obligados a identificar cuáles son nuestros intereses comunes y complementarnos sin exclusión para trabajar juntos de manera productiva para construir el país que queremos y necesitamos.
En este contexto, comparto algunos argumentos y condiciones para que el diálogo social sea efectivo y genere resultados sostenibles. Es un proceso complejo y deben darse ciertas condiciones clave, tanto institucionales como sociales para tener un diálogo social constructivo que nos permita resolver los asuntos pendientes que tenemos.