
Los panameños necesitamos desarrollar nuestra capacidad para ejercer el efectivo control social de la gestión pública. Y no digo que desconfíe de las actuales autoridades, _aunque todavía no se han ganado mi confianza_ , pero el desgobierno y los errores cometidos por varias de nuestras pasadas administraciones nos obliga a estar alertas, dejar de ser los convidados de piedra _marginados y sin voz en el manejo de la cosa pública_ de siempre y ser parte activa, acompañante, vigilante y proponente del quehacer público.
En ese sentido, comparto mi columna dominical en La Estrella de Panamá, en la cual me refiero al complicado contexto que enfrentamos a aporto algunas ideas para desarrollar un efectivo control social de la gestión pública.