
En ese contexto, comparto con ustedes un breve resumen de la información que nos ofrecen la OMS y la OPS, subrayando de entrada la necesidad de hacer donaciones regulares para tener acceso oportuno y asequible a sangre y productos sanguíneos seguros y de calidad.
Donación voluntaria de sangre en las Américas
De acuerdo con la OPS, hasta el año 2017, la donación voluntaria de sangre sumaba 5 millones de unidades, el 46,5% de la sangre para transfusiones en América Latina y el Caribe. Esto representó un aumento de menos del 1% con respecto a 2015, y dista mucho de la meta del 100% recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para garantizar un suministro suficiente y seguro de sangre para las transfusiones. Actualmente, la mayor parte de las donaciones de sangre provienen de la llamada “donación de reemplazo”, seguida de la donación autóloga y la donación remunerada.
El porcentaje de donaciones voluntarias también varía significativamente de un país a otro de la región. La donación voluntaria de sangre constituye el 90% de las donaciones en 10 países. En 5 países representa entre el 50% y el 90% de las donaciones y en 22 países, menos del 50%.
Para promover el aumento en la donación voluntaria de sangre, la OPS/OMS recomienda que los países destinen la infraestructura y los recursos necesarios para crear y mantener servicios nacionales integrados para la donación de sangre; que aseguren la calidad y la seguridad de la sangre y los hemo-componentes en sus sistemas; que fortalezcan las redes de distribución, de modo que la sangre y los hemo-componentes estén disponibles en el momento y el lugar donde se necesitan; y prestar una atención de alta calidad a los donantes de sangre, entre otras medidas.
Mensajes principales de la Campaña
El tema tiene por objeto alentar vivamente a más personas en todo el mundo a convertirse en donantes y a hacer donaciones regulares, acciones que constituyen la piedra angular para crear una base sólida sobre la que establecer un suministro de sangre sostenible a nivel nacional que permita atender a las necesidades de transfusión de todos los pacientes.
- Necesitamos suficiente sangre segura para todos los que la necesitan en el mundo.
- Cada dos o tres segundos, alguien en algún lugar necesita sangre.
- Las transfusiones de sangre y hemoderivados salvan millones de vidas cada año.
- La salud es un derecho humano; todas las personas en todo el mundo deberían poder recibir transfusiones de sangre seguras, cuando y donde las necesiten.
- Es necesario realizar donaciones de sangre con regularidad en todo el mundo para que las personas y las comunidades tengan acceso a sangre y hemoderivados seguros y de calidad.
- Cualquier persona que pueda donar sangre debería considerar la posibilidad de hacerlo de forma regular, voluntaria y no remunerada para que todos los países dispongan de un suministro suficiente.
- La seguridad y el bienestar de los donantes de sangre es fundamental, pues los anima a donar regularmente y garantizar sangre segura para todos.
- El acceso a sangre y hemoderivados seguros es esencial para la cobertura sanitaria universal y uno de los elementos fundamentales de los sistemas de salud eficaces.
- Aunque la necesidad de sangre segura para todos y sus hemoderivados es universal, existen diferencias marcadas en cuanto al nivel de acceso a sangre y hemoderivados seguros entre los distintos países y dentro de ellos.
- En muchos países, los servicios de transfusión sanguínea siguen teniendo problemas para ofrecer sangre y hemoderivados suficientes y garantizar al mismo tiempo su calidad e inocuidad.
Ya lo sabes panameño: “dona sangre segura para todos, y comparte vida”. Es un acto solidario con las personas que más lo necesitan. Y no tiene riesgo para tu salud.
