
Comparto resumen del avance las metas del ODS 11 sobre ciudades y comunidades sostenibles y los invito a la lectura del informe completo disponible al final.
Crear ciudades seguras, resilientes y sostenibles debe ser el propósito de nuestros alcaldes, representantes de corregimiento y juntas comunales. Se requiere inversiones coordinadas en vivienda asequible, infraestructura resiliente al clima y gobernanza inclusiva. Las ciudades deben fortalecer el acceso a la tierra, mejorar el transporte y ampliar la financiación, priorizando al mismo tiempo la restauración de espacios verdes y la planificación climáticamente inteligente en las zonas desfavorecidas.
También es obligatorio que los ciudadanos ejerzamos nuestro derecho y deber de controlar la gestión de alcaldes, representantes de corregimientos y juntas comunales para cerrarle las puertas al clientelismo y la politiquería frente a tantas necesidades de los panameños, las cuales, por cierto también las conocemos y las conocen las autoridades.
Avance de las metas del ODS 11: una mirada general
- Con la rápida urbanización y con más de la mitad de la población mundial viviendo en ciudades, la asequibilidad de la vivienda ha alcanzado niveles críticos. Hasta 3 mil millones de personas en todo el mundo tienen dificultades para acceder a un lugar donde vivir, y 1120 millones viven en barrios marginales o asentamientos informales sin servicios básicos.
- Las amenazas climáticas intensifican las vulnerabilidades urbanas. Las ciudades son fundamentales para las iniciativas contra el cambio climático a medida que crece la población urbana, con el aumento de las temperaturas y los riesgos de inundaciones que amenazan a miles de millones de personas. Los espacios verdes abiertos están desapareciendo, lo que socava la resiliencia climática.
- Solo el 19 % de las ciudades en 50 países demuestra una fuerte participación de la sociedad civil en la planificación urbana, lo que amenaza la equidad y la prestación eficaz de servicios, especialmente para los grupos marginados.
Resumen del avance de las metas del ODS 11
Vivienda asequible y asentamientos informales
La crisis mundial de asequibilidad de la vivienda ha adquirido proporciones sin precedentes. Entre 1.600 y 3.000 millones de personas enfrentan dificultades para acceder a una vivienda adecuada, y 1.120 millones viven en barrios marginales o asentamientos informales carentes de servicios esenciales. En promedio, las familias destinan el 31 % de sus ingresos a gastos de vivienda, aunque con fuertes variaciones regionales: África Subsahariana presenta la carga más alta (43,5 %), mientras Europa y Norteamérica registran una mucho menor (21,4 %).
Resolver esta crisis requiere modernizar el parque de viviendas informales y públicas, facilitar suelo periurbano asequible, mejorar la conectividad del transporte, simplificar regulaciones, asegurar la tenencia de la tierra y expandir el acceso a hipotecas y microfinanzas. La disponibilidad de datos desglosados es indispensable para orientar políticas eficaces y garantizar la inclusión urbana.
Urbanización acelerada y adaptación climática
Con más de la mitad de la población mundial viviendo ya en ciudades —proyectándose un aumento hasta el 70 % para 2050—, los entornos urbanos son determinantes en la lucha contra el cambio climático. Para 2040, más de 2.000 millones de personas podrían vivir en ciudades donde la temperatura aumentará al menos 0,5 °C, y más de un tercio de la población urbana estará expuesta a temperaturas promedio anuales superiores a 29 °C.
Los riesgos de inundaciones urbanas también aumentan: para 2025, 1.000 millones de personas vivirán en zonas propensas a inundaciones fluviales, la mitad en contextos urbanos. Además, los espacios verdes —clave para la resiliencia climática— disminuyeron del 19,5 % al 13,9 % entre 1990 y 2020.
La brecha de financiación es profunda: las ciudades requieren entre 4,5 y 5,4 billones de dólares al año hasta 2030 para infraestructura climáticamente resiliente, pero solo recibieron 831.000 millones en 2021–2022, y apenas el 1 % se destinó a adaptación. Para acelerar el cambio se necesitan viviendas bajas en carbono, restauración de espacios verdes, gobernanza multinivel y mayor disponibilidad de datos.
Reducción del riesgo de desastres y resiliencia de infraestructuras
Los desastres siguen afectando seriamente la infraestructura urbana. Entre 2015 y 2023, un promedio de 92.199 infraestructuras fueron dañadas o destruidas cada año en 115 países, y se registraron más de 1,6 millones de interrupciones de servicios esenciales —sobre todo educación y salud—.
Las estrategias locales de reducción del riesgo han avanzado: en 2024, 110 países reportaron planes alineados con estrategias nacionales, y el 73 % de los municipios los implementan. Sin embargo, la construcción de infraestructuras resilientes sigue dependiendo de financiamiento estable y compromiso político sostenido.
Participación ciudadana limitada en la planificación urbana
La inclusión ciudadana en la toma de decisiones urbanas es baja. Un estudio de 2024, realizado en 152 ciudades de 50 países, reveló que solo 19 % de las ciudades presenta fuerte participación de la sociedad civil; un 18 %, participación media; y el resto, baja o nula. Esto debilita la equidad, la eficacia de los servicios y la confianza institucional, afectando sobre todo a mujeres, jóvenes, personas con discapacidad y residentes de asentamientos informales.
Reforzar la participación requiere sistemas de gobernanza que faciliten la expresión y organización ciudadana, así como procesos transparentes de planificación, presupuestación e implementación.
Gestión de residuos sólidos urbanos y expansión urbana
La expansión urbana ha puesto en evidencia grandes desigualdades en la gestión de residuos sólidos. Entre 2010 y 2024, datos de más de 4.300 ciudades muestran coberturas casi universales en Europa y Norteamérica (99,4 %) y en Oceanía (98,9 %). Sin embargo, regiones como Asia Oriental y Sudoriental (64,7 %) y África Subsahariana (62,6 %) enfrentan enormes desafíos.
Superar estas brechas requiere inversión en infraestructura de recolección, herramientas digitales, contenedores inteligentes, tecnologías de valorización energética y alianzas público-privadas.
Políticas urbanas nacionales y financiamiento local
Aunque más países están adoptando políticas urbanas nacionales alineadas con el ODS 11, la financiación local sigue rezagada. En 2023, 68 países cumplieron al menos un requisito del indicador 11.a.1, y aumentó el número de países que abordan dinámicas demográficas o fortalecen el espacio fiscal local. Aun así, avanzar en la descentralización financiera es clave para que las ciudades innoven y reduzcan su dependencia de transferencias centrales.
Preservación del patrimonio cultural y natural
El número de países que reportan gastos en patrimonio se triplicó en cinco años, alcanzando 82 países. La mediana global del gasto es de 21,22 dólares per cápita, pero con fuertes diferencias: 83,3 dólares en países desarrollados frente a 3,86 dólares en países en desarrollo. Persisten, por tanto, amplias brechas en financiamiento y protección del patrimonio.
Lecturas complementarias sobre ciudades y comunidades sostenibles
- Publicaciones sobre ciudades en este Blog
- Ciudades y comunidades sostenibles
- Sustainable Development Report 2025
- Informe sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2024
- Segundo Informe Nacional Voluntario de los ODS
- Desafíos para alcanzar los ODS
- Sistemas de ordenamiento territorial en América Latina y el Caribe: documento resumen
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