
La OMS y la OMM publican un nuevo informe y orientaciones para proteger a los trabajadores de los desafíos del calor extremo para la salud.
En Panamá, las condiciones de calor extremo y peligrosas se han intensificado en los últimos años debido al cambio climático y a fenómenos como El Niño, generando temperaturas que superan con facilidad los 35 °C y niveles de humedad relativa por encima del 80%. Esta combinación provoca sensaciones térmicas extremas que incrementan el riesgo de deshidratación, golpes de calor y complicaciones cardiovasculares, especialmente en personas mayores, niños y trabajadores al aire libre. Además, la exposición prolongada a estas condiciones impacta la productividad laboral, la seguridad alimentaria y la disponibilidad de agua, lo que convierte al calor extremo en un desafío de salud pública y de adaptación climática urgente para el país.
Comparto resumen de Nota de Prensa de la OMS y OMM y complemento al final con publicación de la OPS sobre las “olas de calor”.
Proteger a los trabajadores de los desafíos del calor extremo para la salud
De acuerdo con Nota de Prensa de la OMS y OMM, a medida que el cambio climático provoca olas de calor más frecuentes e intensas, muchos trabajadores que periódicamente se ven expuestos a condiciones de calor peligrosas ya sienten los efectos para la salud del aumento de las temperaturas, en particular, los trabajadores manuales de sectores como la agricultura, la construcción y la pesca. El aumento de los episodios de calor también está provocando problemas de salud en poblaciones vulnerables de los países en desarrollo, como los niños, los adultos de edad avanzada y las poblaciones de ingreso bajo.
Este nuevo informe y orientaciones técnicas, titulado Climate change and workplace heat stress (Cambio climático y sobrecarga calórica en el lugar de trabajo), se basa en cinco decenios de investigación y evidencia, e insiste en que el aumento de las temperaturas afecta gravemente a la salud y la productividad de los trabajadores. Según la OMM, 2024 fue el año más caluroso del que existen registros. Cada vez es más frecuente que las temperaturas superen durante el día los 40 °C e incluso los 50 °C, un claro indicio de que es necesario actuar ya para hacer frente a los efectos cada vez más graves que tiene la sobrecarga calórica en trabajadores de todo el mundo. “Proteger a los trabajadores del calor extremo no es solo un imperativo de salud, sino una necesidad económica”.
Constataciones principales
El informe y orientaciones destaca una serie de cuestiones clave relacionadas con los efectos que tiene el calor extremo en la salud.
- La frecuencia e intensidad de los eventos de calor extremo ha aumentado considerablemente, lo que acentúa los riesgos para quienes trabajan tanto al aire libre como en interiores.
- La productividad de los trabajadores cae entre un 2 % y un 3 % por cada grado por encima de los 20 °C.
- Los riesgos para la salud incluyen la insolación, la deshidratación, la disfunción renal y los trastornos neurológicos, y todos ellos representan una amenaza para la salud y la seguridad económica a largo plazo.
- Aproximadamente la mitad de la población mundial sufre las consecuencias adversas de las altas temperaturas.
Para afrontar estos retos, el informe pide que se implementen planes de acción ocupacionales contra el calor, adaptados a sectores y regiones concretos, y formulados en colaboración con empresarios, trabajadores, sindicatos y expertos en salud pública.
Desafíos del calor extremo para la salud: medidas recomendadas para proteger a los trabajadores
Las orientaciones trazan un camino claro para que gobiernos, empleadores y autoridades de enfrenten los desafíos del calor extremo para la salud. Las medidas recomendadas incluyen:
- Formular estrategias encaminadas a combatir los efectos para la salud que tiene el calor en el lugar de trabajo que contengan planes y consejos personalizados que tengan en cuenta las características meteorológicas locales, profesiones concretas y la vulnerabilidad de los trabajadores;
- Poner el acento en las poblaciones vulnerables, prestando especial atención a los trabajadores de mediana edad y de edad avanzada, las personas con afecciones crónicas y las personas con menor condición física, que pueden ser más susceptibles a los efectos de la sobrecarga calórica;
- Actividades de educación y sensibilizacióndirigidas a personal de respuesta inicial, profesionales de la salud, empleadores y trabajadores a fin de que identifiquen y traten adecuadamente los síntomas de la sobrecarga calórica, que suelen diagnosticarse erróneamente;
- Involucrar a todas las partes interesadas, desde los trabajadores y los sindicatos hasta los expertos en salud y las autoridades locales, en la elaboración conjunta de estrategias para combatir los efectos del calor en la salud que sean pertinentes a nivel local y cuenten con un amplio respaldo.
- Concebir solucionesque no solo sean efectivas, sino también prácticas, asequibles y ambientalmente sostenibles, velando por que las políticas puedan implementarse a escala.
- Apostar por la innovaciónadoptando tecnologías que puedan ayudar a proteger la salud mientras se mantiene la productividad.
- Promover que prosiga la investigación y la evaluacióna fin de reforzar la eficacia de las medidas sobre salud y calor en el lugar de trabajo y garantizar la máxima protección para los trabajadores en todo el mundo.
Llamamiento a la acción
Estas orientaciones son un recurso clave para los responsables de la formulación de políticas, los funcionarios de salud pública y los empleadores a fin de mitigar el creciente impacto de la sobrecarga calórica en el lugar de trabajo. Están en consonancia con los principales Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que piden la adopción de medidas decisivas para proteger a los trabajadores vulnerables, reducir la pobreza y promover el crecimiento económico sostenible. Es esencial implementar inmediatamente políticas y programas que protejan la salud y la productividad de los trabajadores frente al cambio climático.
En el contexto de una crisis climática que se está acelerando, estas orientaciones son una herramienta vital para ayudar a los países a responder de manera decisiva, protegiendo vidas, medios de subsistencia y economías de la creciente amenaza del calor extremo.
Clima de Panamá
Es un hecho conocido de que Panamá es un país con un ambiente tropical, ya que estamos situados en la Zona Intertropical. Y los territorios ubicados en esta zona poseen climas tropicales con una alta temperatura media anual.
Para que los trabajadores de la construcción de Panamá afronten las olas de calor, deben adoptar medidas de hidratación, vestimenta y pausas, mientras que las empresas deben planificar los horarios, proporcionar zonas de sombra y agua potable, y fomentar la rotación de tareas y descansos más frecuentes. Es fundamental que las empresas y trabajadores colaboren para implementar estos planes de acción adaptados a las condiciones específicas de cada obra, informando sobre el clima y monitoreando la salud de los trabajadores para prevenir el agotamiento por calor.
Ver más en la página del IMHPA y en la página del Ministerio de Ambiente
Olas de calor
En este episodio de la serie de la OPS “Hablemos de Salud”, la entrevista es con el Dr. Celso Bambaren, Jefe de la Unidad de Preparación ante Emergencias Sanitarias de la OPS, sobre un fenómeno cada vez más frecuente y peligroso: las olas de calor. ¿Qué son? ¿Cómo afectan a nuestro cuerpo y a la salud pública? ¿Quiénes son más vulnerables y cómo podemos protegernos? Descubre cómo el cambio climático, la urbanización y la falta de preparación agravan sus efectos, y qué medidas simples pueden salvar vidas. Un episodio esencial para entender y enfrentar este desafío climático.
