
A medida que el envejecimiento de la población y la urbanización avanzan rápidamente en todo el mundo, es obligatorio hacer que nuestras ciudades y comunidades sean más amigables con los mayores. Es crucial para maximizar las oportunidades que ofrecen las vidas más largas.
Mantengo la referencia a la guía publicada por la OMS sobre Programas nacionales para ciudades y comunidades amigables con las personas mayores y complementar con la lectura del material sobre envejecimiento saludable disponible en este blog.
En ese sentido, el documento de la OMS proporciona un marco claro sobre cómo se pueden establecer y mantener dichos programas en todos los países para acelerar la creación de entornos amigables con las personas mayores: mejor lugares para crecer, vivir, trabajar, jugar y envejecer. La guía es una de las contribuciones de la OMS a la Década de las Naciones Unidas para el Envejecimiento Saludable (2021-2030) .
Programas nacionales para ciudades y comunidades amigables con las personas mayores: una breve mirada a la guía
De acuerdo con la guía de la OMS, “el lugar donde vive la gente determina el envejecimiento saludable, a través de barreras o incentivos que afectan las oportunidades, las decisiones y el comportamiento, así como la experiencia de la vejez. La urbanización rápida y no planificada presenta riesgos para la salud, la sociedad y el medio ambiente. Los entornos adaptados a las personas mayores, ya sea vivienda, transporte, espacios al aire libre, atención médica y social y otros aspectos de la comunidad en general, fomentan el envejecimiento saludable, lo que permite a las personas mayores ser y hacer lo que valoran”.
Agrega la Organización que, “en respuesta al envejecimiento de la población y la urbanización, la comunidad global amigable con las personas mayores ha crecido y se ha fortalecido en los últimos 15 años, con más y más ciudades y comunidades comprometidas con convertirse en mejores lugares para envejecer. Las ciudades y comunidades amigables con las personas mayores están diseñadas para satisfacer las necesidades de la amplia diversidad de personas mayores, promover su salud, autonomía, inclusión y contribuciones en todas las áreas de la vida comunitaria, respetar sus decisiones y estilos de vida, y anticipar y responder. flexiblemente a las necesidades y preferencias relacionadas con el envejecimiento”.
En ese orden de cosas, “el objetivo principal de la guía es brindar orientación a las autoridades nacionales y las partes interesadas responsables o involucradas en la formación o el mantenimiento de programas nacionales para ciudades y comunidades amigables con las personas mayores”.
“Incluye sugerencias para la participación significativa de las personas mayores en la creación de entornos favorables a la edad; ejemplos concretos de programas nacionales de ciudades y comunidades amigables, como su desarrollo y sus arreglos institucionales, incluido el papel de las agencias e instituciones nacionales; y los pasos a considerar en la creación de un programa nacional nuevo o en el fortalecimiento de uno en cada aspecto de su desarrollo”.
“La guía debe ayudar a las personas mayores y sus familias a vivir en comunidades (urbanas, suburbanas, rurales, remotas, grandes o pequeñas) que promuevan su autonomía, dignidad, salud y bienestar. Los beneficiarios finales de esta guía son, por tanto, las personas mayores, sus familias y las comunidades de todo el mundo”.
Implementación y fortalecimiento de programas nacionales de Ciudades y Comunidades adaptadas a las Personas Mayores
- asociaciones, redes y partes interesadas.
- liderazgo y pensamiento estratégico.
- recursos humanos, financieros, institucionales y culturales.
- creación de capacidad.
- conocimiento, investigación e innovación; y
- monitoreo y evaluación
“Cada uno de estos elementos interrelacionados debe estar presente en un programa nacional de ciudades y comunidades amigables con las personas mayores y ser considerado en los componentes subnacionales”.
“Los recursos y el cronograma para el desarrollo de un programa nacional dependen de las iniciativas ya implementadas, los recursos disponibles para los pasos iniciales y cuánto tiempo toman los procesos consultivos participativos para alcanzar objetivos comunes y una visión compartida. El paso más importante es garantizar que todos los aspectos críticos del desarrollo de un programa nacional de ciudades y comunidades amigables con las personas mayores sean claros, incluida la dirección que se tomará, las prioridades y las acciones en diferentes niveles gubernamentales y sectores relevantes, con una participación significativa de las personas mayores en cada paso”.
Liderazgo urbano para comunidades adaptadas a las personas mayores en la era pos-pandémica
Cinco lecciones para desarrollar resiliencia ante emergencias sanitarias desde 16 ciudades europeas
La pandemia de COVID-19 afectó más duramente a las personas mayores. Este informe de políticas, destinado a planificadores, formuladores de políticas y políticos, fue elaborado por las 16 ciudades de un Grupo de Trabajo sobre Envejecimiento Saludable y la Oficina Regional de la OMS para Europa. Ofrece imporantes experiencias para tener comunidades adaptadas a las personas mayores
Durante la pandemia, las ciudades proporcionaron liderazgo y programas innovadores para enfrentar los cuatro desafíos clave: supervivencia, equidad, creación de condiciones para que las personas se adapten y prosperen, y garantizar que las personas mayores tengan una voz que sea escuchada y tomada en cuenta.
A partir de la experiencia de las ciudades, cinco lecciones deberían orientar las ciudades amigables con las personas mayores, resilientes y adaptables para todo tipo de emergencias sanitarias: construir resiliencia juntos; usar un ciclo de preparación, respuesta y recuperación; adoptar un enfoque que abarque todos los riesgos; invertir en infraestructura comunitaria; y crear sistemas para recibir retroalimentación de los ciudadanos mayores. Las personas mayores no deben quedar atrás cuando las ciudades se preparan, responden y se recuperan de futuras crisis.
Ver el documento completo aquí.
Por una ciudad de Panamá inclusiva y saludable para todos
Como señalé en “Por una ciudad inclusiva, segura, resiliente y sostenible”, los citadinos queremos vivir en una ciudad inclusiva y saludable, segura, resiliente y sostenible y, no hay que ser un genio para concluir que nuestra principal ciudad, donde habitan más de 2 millones de personas en su área metropolitana en conjunto, dista, pero mucho de ser una ciudad inclusiva, segura y saludable para todos.
Pero, la recuperación de nuestra ciudad para que sea una ciudad adaptada a las personas mayores, es un asunto de todos los ciudadanos, y no solamente de las autoridades y empresas. Si queremos que nuestra ciudad sea inclusiva y saludable, segura, resiliente y sostenible, debemos ejercer nuestro derecho y deber de participar activamente en la gobernanza y la gestión de nuestra ciudad, comenzando por identificar problemas, proponer soluciones, sumarnos para el desarrollo de estas y; eligiendo con inteligencia en la próxima contienda electoral. Ahí están las metas del ODS 11, y ahora esta gúia de la OMS. Hagamos el esfuerzo por aplicar la gúia y cumplir las metas.
