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Defunciones por COVID-19: ¿cuántas serán aceptables?

Defunciones por COVID-19Los panameños nos preguntamos cuántas defunciones por COVID-19 vamos a seguir padeciendo en el corto, mediano y largo plazo. Muchos, confiados en el avance de la campaña de vacunación, junto con la disciplina ciudadana y el desempeño de las instituciones de salud; abrigan la esperanza de que más pronto que tarde lograremos acabar con la epidemia. Otros, más recelosos, han aceptado que la enfermedad se convertirá en una endemia, y todos los años, a pesar de las vacunas, tendremos brotes o repuntes que, aunque leves, producirán hospitalizaciones y defunciones.

Pero ¿quién tiene la razón? Ojalá y sean los primeros y logremos erradicar el SARS-CoV-2, causante de la COVID-19. Personalmente lo veo difícil, si no imposible, pues estos virus respiratorios se quedan para siempre y la pregunta será ¿cuántas defunciones por COVID-19 estamos dispuestos a aceptar” Para ayudarnos a darle respuesta a esa pregunta, tomaré prestados (en cursivas y entre comillas) los argumentos del excelente artículo de la prestigiosa revista científica NATURE titulado originalmente en inglés “How many COVID deaths are acceptable in a post-pandemic world?”, complementados con información nacional. Aunque la publicación se refiere principalmente a USA, Israel y Europa, los razonamientos ofrecidos son aplicables a nuestra realidad.

La Publicación comienza poniendo de relieve que “tenemos que aceptar que las personas se infectarán, irán al hospital y morirán de COVID-19 en el futuro. Incluso después de las vacunaciones masivas, algunas hospitalizaciones y muertes por el coronavirus serán inevitables, pero las opiniones difieren sobre cuántas son demasiadas para volver a la normalidad relativa”. Vayamos al contenido del artículo y preguntémonos cómo podremos  vivir con el virus y qué nivel de riesgo estamos dispuestos a absorber.

Defunciones por COVID-19: diferentes naciones, diferentes respuestas

En nuestro caso, el año pasado acumulamos 4,200 fallecidos, pero desde hace 16 semanas mantenemos el claro descenso en el número de casos acumulados y defunciones reportados por millón de habitantes, llegando a un promedio de 4 defunciones diarias durante el pasado mes de abril. Si mantenemos ese promedio podemos terminar el año con 1,400 defunciones por COVID-19, ojalá mucho menos, dependiendo de la cobertura y el efecto de las vacunas.

¿Niveles aceptables de peligro?

Sobre los niveles aceptables de peligro, la publicación de NATURE señala lo siguiente:

En Panamá, de acuerdo con el INEC, cada año fallecen en el territorio nacional más de 15 mil personas por enfermedades crónicas no transmisibles, causas externas de mortalidad (accidentes, homicidios, suicidios), enfermedad por el VIH, neumonías y enfermedades del sistema digestivo. Entonces, antes de contestar la pregunta sobre las defunciones por COVID-19, debemos preguntarnos ¿qué tenemos que hacer para disminuir las defunciones por esas otras enfermedades?, que representan la pandemia que nos acompaña casi desde siempre.

En nuestro país, la Caja de Seguro Social inauguró a finales del año pasado la “Clínica Post COVID”, a fin de prestarle servicios integrales a los pacientes que pudieran tener secuelas como consecuencia de la COVID-19. Se espera que esta iniciativa sea replicada en el resto del país. La Clínica Post COVID, permitirá que en un mismo sitio los pacientes puedan tener acceso a médicos generales, médicos familiares, apoyo de medicina interna, psiquiatría y psicología, entre otras especialidades, además de atención en enfermería. ¡Felicitaciones!

Evitando que los hospitales sean desbordados

Por nuestra parte, de acuerdo con el informe de situación de la OPS en el país correspondiente al 4 de mayo: a nivel nacional se tiene una ocupación del 54% de las camas de hospitalización en sala, del 42% de camas de UCI y semi UCI y del 21% de los ventiladores. Los pacientes severos y críticos se distribuyen el 50% (175) en las Instalaciones de Salud de la Caja del Seguro Social (CSS), el 46% (161) en las del Ministerio de Salud y el 5% (16) en los hospitales privados de Panamá (Figura 2). En abril, se tuvo un promedio de 362 ingresos en sala, variando entre 449 y 269 ingresos. En UCI, un promedio de 63 ingresos, con un máximo de 72 y un mínimo de 55. Esto corresponde a una disminución del 46,4% de los pacientes en sala y un 43,2% de los de UCI respecto a los promedios registrados en marzo (675 en sala y 111 en UCI).

El mismo reporte de la OPS/OMS citado arriba, nos dice que; “en Panamá, desde el 20 de enero hasta el 1 de mayo de 2021, se ha administrado a nivel nacional un total de 639,939 dosis de vacunas, el 70,1% corresponden a primeras dosis (448,735) y el 29.9% a segundas dosis (191,204), y el 54,0% de dosis han sido aplicadas a la población femenina. Además, Según los datos oficiales publicados por Our World in Data, en Panamá registra un 11.9% de dosis administradas por cada 100 personas, ubicándolo como el tercer país de América con más dosis acumuladas después de México, Estados Unidos y Chile; así mismo, es el octavo país a nivel mundial que registra la mayor proporción de población que ha recibido al menos una dosis de la vacuna, con un 11.2%.

Defunciones por COVID-19: Una ecuación de riesgo cambiante

Para finalizar, la publicación de NATURE hace referencia a la ecuación de riesgo sobre las defunciones por COVID-19, la forma en que las personas equilibran los riesgos de infección con los problemas causados ​​por estrictas restricciones, desde que comenzó la pandemia. Y esta ha cambiado para muchos.

Por mi parte, opino que estamos obligados a hacer todo lo que esté en nuestro alcance para evitar las defunciones por COVID-19. Como señalé en un artículo previo, es evidente que estamos en riesgo de un repunte de COVID-19. Aunque el comportamiento actual de la epidemia en nuestro país genere en muchos de nosotros una sensación de calma y tranquilidad, consecuencia de los indicadores de la enfermedad que muestran una clara tendencia hacia la baja; es muy preocupante cuando vemos que, en la mayoría de los países del mundo, en especial en nuestros vecinos inmediatos, la situación es otra.

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