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Quinta ola de COVID-19 en Panamá

Luego de tres semanas de estar reportando un incremento de casos es evidente que enfrentamos una quinta ola de COVID-19 en Panamá,  y no debería extrañarnos pues, a estas alturas, ya es sabido que el virus se mantendrá presentándose periódicamente. Además, no podemos ignorar que, como venimos realizando menos pruebas de laboratorio, detectamos menos casos.

Las buenas noticias son dos: lo primero es que en esta quinta ola de COVID-19 enfrentamos una variante que ha demostrado ser más contagiosa pero con mucho menor capacidad para provocar enfermedad grave, hospitalizaciones y muertes; por otro lado, y más importante, ahora contamos con vacunas que han demostrado su capacidad de protegernos de la infección grave y mantenemos un exitoso programa de vacunación. Comparto a continuación un breve resumen del panorama epidemiológico actual, los invito a vacunarse con la segunda, terceras o cuarta dosis y actualizo esta publicación recomendando la necesidad de mejorar y garantizar una buena ventilación interior en el contexto de COVID-19 y comparto al final la publicación de OMS «Roadmap to improve and ensure good indoor ventilation in the context of COVID-19«. Es la protección que necesitamos.

Quinta ola de COVID-19 en Panamá: resumen de situación

Casos, defunciones y hospitalizaciones

Por tres semanas seguidas reportamos un claro incremento de los casos, aumentando de 67.2 la semana que terminó el 23 de abril, a 114.7 (el doble) la semana pasada. Es evidente el aumento de los casos diarios durante todo el mes de abril, así como la disminución de las defunciones. La buena noticia es que esta semana solo reportamos dos defunciones, alcanzando un promedio de 0.0 por 100 mil habitantes en la semana pasada. Pero, la variante BA.2 de ómicron (que es altamente contagiosa) se está haciendo predominante en el mundo, y lo hará en nuestro país.

Hoy se detectaron 1,838 nuevos casos ( ayer 652 ) de 10,244 pruebas aplicadas para 17.9% de positividad ( ayer 14.3% ). En defunciones hubo una ( ayer 3 ) Las hospitalizaciones en Cuidados Intensivos son 15 ( ayer 12 ). No dispongo en estos momentos el censo hospitalario de las Salas. Escenario pandemico de una quinta ola de COVID-19, con incremento en contagios y positividad de forma progresiva y sostenida aunque de poca gravedad en los contagios.

Por otro lado, una mirada retrospectiva al comportamiento de la epidemia nos permite apreciar claramente que estamos al inicio de una quinta ola de COVID-19 en el territorio nacional.

Quinta ola de COVID-19 en Panamá: una mirada retrospectiva

Finalmente, aunque las hospitalizaciones mantienen una tendencia a la baja, los casos reportados diariamente siguen aumentando, lo cual debe alertarnos de la posibilidad de que aumenten las hospitalizaciones.

Pruebas de laboratorio por semana

La semana pasada realizamos 46,607 pruebas de laboratorio, manteniendo un promedio que aumentó ligeramente a 6,658.1 pruebas diarias. Por otro lado, otra evidencia de que estamos ante la quinta ola de COVID-19 en Panamá, es el hecho de que por tres semanas consecutivas mantenemos una clara tendencia al aumento de la positividad, lo que significa que también aumenta la transmisión comunitaria del virus, y esta tendencia puede ser mucho mayor, ya que estamos realizando un menor número diario de pruebas de laboratorio.

Avances del programa de vacunación

Aunque hemos aplicado un total de 8,060,363 dosis de vacunas contra la COVID-19, y las coberturas de vacunación siguen aumentando, es preocupante que, de las 3,464,342 personas que recibieron la primera dosis, 3,074,566 (88%) recibieron la segunda y, lo más preocupante, es que solo 1,508,377 (el 43%) han recibido su dosis de refuerzo y solo 803 un segundo refuerzo, mientras que en la población pediátrica (niños entre 5 y 11 años) se han aplicado 400,963; lo que significa que, cerca de 3 millones de panameños no tienen su esquema de protección completo. También es preocupante que, los casos activos mantienen una tendencia al alta y; por 21 días seguidos salimos de la zona de seguridad del 5% de positividad de las pruebas de laboratorio.

Hay que hacer un esfuerzo especial por convencer a esa población de que se ponga su segunda dosis, su refuerzo y, cuando llegue, el segundo refuerzo. Es el camino obligado para frenar el avance de esta quinta ola de COVID-19 en Panamá

Olas de COVID-19: escenarios posibles

Como señalé previamente en esta bitácora, son tres los escenarios posibles para las olas de COVID-19, y todo parece indicar que en nuestro caso el segundo escenario que describen los expertos del Centro de Investigación y Políticas de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota (CIDRAP), cuya lectura recomiendo.

En ese caso, luego de la calma que siguió tras la gigantesca ola de COVID-19 que nos golpeó a principios de este año,  quedaron pequeñas olas ocasionales de casos y ahora estamos avanzando en una quinta ola de COVID-19 en Panamá con apenas una décima parte de los que sufrimos al inicio de este año. Pero, lo importante es tener presente que, este virus vino para quedarse. Seguirá buscando personas susceptibles para infectarlas, y continuará extendiéndose entre la población hasta que haya suficiente inmunidad entre nosotros, ya sea porque más del 85% de los panameños tienen su esquema de vacunación completo (tres o más dosis), o han estado en contacto con el virus, adquiriendo inmunidad.

Un comentario especial sobre la ventilación

Para frenar el avance de esta quinta ola de COVID-19, complementando la vacunación, es indispensable promover la ventilación y filtrado de aire en los espacios cerrados.
Ante cada aumento de casos, los espacios cerrados se convierten en elementos multiplicadores de contagios impactando la economía. Este es un elemento obligatorio para realmente convivir con el virus y tenemos que hacerlo junto con el control de contagios. Y el problema es que la ventilación y filtrado escapan de la individualidad, eso se tiene que hacer desde la responsabilidad de los que administran estos espacios cerrados. Siempre sale el tema de los costos pero, entre tener que pagarle incapacidad a 7/10 trabajadores por 10 días por covid más los costos de oportunidad perdidos por falta de personal vs una inversión de una sola vez, los números salen, siempre y cuando haya que invertir porque una ventana abierta y un abanico puede hacer una enorme diferencia con una inversión marginal. También es importante transmitir a la población la importancia incluso de hacer reuniones en espacios ventilados y abiertos.

Después de la quinta ola de COVID-19: ¿Cómo vivir?

Para dar respuesta a esta pregunta los invito la lectura del artículo de Christina Pagel, Profesora de Investigación Operativa, y Directora de la Unidad de Investigación Operativa Clínica de la UCL; publicado en The Conversation con el título original en inglés “Eight changes the world needs to make to live with COVID”.

La autora señala de entrada, con suficientes argumentos que, cada vez más personas han estado pidiendo un regreso a la normalidad y, con la disminución de ómicron, los gobiernos están comenzando a actuar. Sin embargo, la verdad ineludible es que, a menos que el virus mute a una forma más leve, la vida «normal» a la que estamos regresando será en promedio más corta y más enferma que antes. En resumen, “el mundo anterior a 2020 ya no existe; es posible que queramos que exista, pero simplemente no existe”. No dejen de leer el artículo completo en su idioma original, y preparémonos para vivir con el COVID-19.

El parrafo anterior me obliga a reflexionar sobre lo que puede significar una vida más corta y más enferma que antes y concluyo que al menos dos son los argumentos para hacer tal afirmación: en primer lugar es evidente que la afectación de la economía, las perdidas del trabajo y la posibilidad de socializar como antes, implica una afectación importyante de la calidad de la vida. Por otro lado, la desviación de recursos humanos y financieros para atender la epidemia, afectará la atención integral de otras dolencias, como es el caso de las ENT, e incluso los programas de vacunación.

Conclusiones sobre la quinta ola de COVID-19

Es evidente que estamos al inicio de una quinta ola de COVID-19 en Panamá, y es probable que tengamos muchos más casos circulando porque estamos realizando menos pruebas diariamente, lo cual hace muy difícil conocer los patrones de transmisión y la evolución del virus. El virus que causa la COVID-19 seguirá propagándose, mutando y desarrollando la potencial capacidad de causar enfermos graves, hospitalizaciones y muertes. No desaparecerá simplemente porque dejemos de buscarlo. Debemos realizar suficientes pruebas de laboratorio para tener información real sobre la circulación del virus. La amenaza de una nueva variante peligrosa sigue siendo muy real. Y, aunque sigue disminuyendo el número de muertes, aún no conocemos las consecuencias a largo plazo para la salud de aquellos que sobreviven. Un virus letal no es algo que se pueda ignorar.

Lo más importante es que, para controlar la epidemia, estamos obligados a innovar en las medidas de salud publica, mantener la disciplina ciudadana y, sobre todo aumentar las coberturas de vacunación.

Roadmap to improve and ensure good indoor ventilation in the context of COVID-19

Roadmap to improve and ensure good indoor ventilation
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