Seleccionar página

¿Cuántas dosis de refuerzo necesitaremos?

Mi respuesta a la pregunta sobre ¿Cuántas dosis de refuerzo necesitaremos? es: ¡Todas las que sean necesarias! Pues las vacunas salvan vidas, y para el caso de Ómicron, necesitamos por ahora, las dos originales y una adicional, sumando en total tres dosis.

En ese sentido, para ampliar sobre este vital tema comparto un resumen de los argumentos que considero principales del artículo publicado en la revista científica NATURE referido al debate actual sobre cuál es el número mágico de las vacunas de refuerzo, y los invito a la lectura del artículo original, que contiene los puntos de vista de la comunidad científica entrevistada. Me queda claro que no es un asunto resuelto. Es un tema de vital importancia para nosotros ahora que sabemos que las vacunas de refuerzo contra el COVID-19 brindan una capa adicional de protección contra la enfermedad, pero no sabemos cuánto ayudarán y con qué frecuencia se necesitarán, ahora que la variante Ómicron es predominante en todo nuestro territorio y en todo el planeta. Vayamos a los mensajes de la publicación.

La publicación comienza subrayando que, a fines del año pasado, los estudios demostraron que las terceras inyecciones (dosis de refuerzo) de las vacunas contra el COVID fueron efectivas para brindar un poco más de protección contra la infección, particularmente frente a la variante Ómicron, agregando a renglón seguido que, algunos países ahora ofrecen cuartas dosis, pero los científicos dicen que el refuerzo continuo podría no ser una estrategia viable, ni es así como se suponía que se usarían estas vacunas. Por nuestra parte, ya hemos colocado cerca de un millón de estas dosis de refuerzo.

  • Por ejemplo, a principios de enero, Israel comenzó a ofrecer cuartas dosis de refuerzo a personas mayores e inmunocomprometidas y a trabajadores de la salud, con la esperanza de proteger a los grupos vulnerables de una ola de infecciones por Ómicron. Esta semana, datos preliminares del Ministerio de Salud de Israel probaron la eficacia de la cuarta dosis de la vacuna y se encontró que entre los adultos de 60 años o más, la cuarta dosis aumenta la protección contra la infección hasta 2 veces, en comparación con los que se vacunaron previamente con la tercera dosis. Además, la cuarta dosis aumenta la protección contra enfermedades graves hasta 3 veces o más en comparación con las personas vacunadas previamente con la tercera dosis.
  • Pero los investigadores están debatiendo si una tercera dosis será suficiente para conferir inmunidad duradera contra Ómicron y las variantes emergentes en la mayoría de las personas, o si se necesitará una cuarta dosis, o incluso refuerzos regulares, como lo son para la influenza.
  • Algunos investigadores dicen que la respuesta depende del efecto deseado, ya sea que los refuerzos estén destinados a prevenir infecciones y retrasar la transmisión del virus, o si el objetivo es reducir la enfermedad grave y mantener a las personas fuera del hospital. Otros apuntan a la evidencia de que las dosis adicionales podrían ampliar la respuesta inmune lo suficiente como para reconocer nuevas variantes. La mayoría está de acuerdo en que necesitamos nuevas vacunas que ofrezcan una protección más amplia contra futuras variantes.

Vacunación en Panamá: una breve mirada

En Panamá, de acuerdo con el informe del Programa Ampliado de Inmunización del día 27 de enero, se han aplicado en el país 7,040,071 dosis de vacunas contra la Covid-19. De ese total, 3,207,514 se han colocado en primera dosis; 2,855,480 en segunda dosis y 9,801 en tercera dosis para pacientes inmunosuprimidos. Dosis de refuerzo se han colocado 967,276 y 57,595 vacunas pediátricas. La cobertura de la población alcanza al 80.8% con primera dosis; y 71.9% con segunda dosis. Además, el 30.9%, mayores de 16 años, está cubierta con dosis de refuerzo y la vacunación pediátrica ha llegado al 11.2% de los niños entre 5 y 11 años.

Por otro lado, de acuerdo el informe de OPS/OMS del 25 de enero, basado en datos oficiales publicados por Our World in Data, hasta el 22 de enero de 2022, en Panamá al menos 57 de cada 100 personas tienen esquemas completos de vacunación y el 71% de las personas han recibido al menos una dosis de la vacuna COVID-19, siendo uno de los países que tiene la mayor proporción de la población completamente inmunizada, por encima de la media mundial del 52%.

Por otro lado, hasta el 22 de enero, el promedio móvil de dosis aplicadas en 7 días por cada 100 personas es de 0,58, superando la media mundial de 0,35 y estando en cuarto lugar entre los países con el valor más alto del indicador como son Canadá, Argentina y Brasil. Así mismo, se registra 146,5 dosis aplicadas por cada 100 personas también por encima de la media mundial de 125,3.

Finalmente, es importante subrayar que del 90% de los fallecidos a consecuencia del virus desde inicio de la estrategia de vacunación en enero de 2021 hasta la fecha no estaba vacunados contra el coronavirus. Además, en el caso de los pacientes hospitalizados en sala y UCI, el 87.7% no tiene esquema completo de vacunación contra el 12.3% que sí cuenta con la vacunación completa, de acuerdo con el informe de la tercera semana epidemiológica.

Limitaciones de dosis de refuerzo de las vacunas

  • Ómicron cambió el pensamiento sobre los refuerzos. Eso es porque, frente a la variante, las personas que antes se consideraban completamente vacunadas ahora tienen “una respuesta de anticuerpos que es insuficiente para prevenir infecciones”.
  • A medida que se propagaron los brotes de Ómicron, se utilizaron refuerzos para aumentar los niveles de anticuerpos neutralizantes, frenar los casos y aliviar la tensión en los hospitales. Pero la preocupación es que los refuerzos no bloquean las infecciones por mucho tiempo.
  • Los datos de Israel, recopilados entre junio y noviembre del año pasado cuando Delta era dominante, y detallados en línea antes de la revisión por pares, indican que la inmunidad de una tercera inyección (refuerzo de ARNm) disminuye en unos meses, lo que refleja la disminución después de dos dosis3.
  • Por otro lado datos del Reino Unido, recopilados a fines de 2021, sugieren que la inmunidad de los refuerzos podría disminuir incluso más rápido contra Ómicron que contra Delta. Sin embargo, otro estudio de laboratorio, publicado como preimpresión que aún no ha sido revisado por pares, sugiere que los anticuerpos neutralizantes provocados por una tercera dosis podrían mantener la protección contra las infecciones de Ómicron hasta por cuatro meses.
  • Por su parte, la OMS, en un comunicado emitido el 11 de enero, advirtió que “es poco probable que una estrategia de vacunación basada en dosis de refuerzo repetidas de la composición original de la vacuna sea apropiada o sostenible”.
  • Las dosis repetidas de refuerzo de las vacunas existentes probablemente también ofrezcan solo rendimientos decrecientes en términos de protección contra futuras cepas. Es probable que las nuevas vacunas que se dirigen a variantes específicas sean mucho más efectivas, agrega.
  • Sin embargo, los datos preliminares publicados en Israel esta semana, sobre participantes del estudio mayores de 60 años, sugieren que una cuarta dosis, al menos cuatro meses después de una tercera inyección, revive los niveles de anticuerpos, duplica la resistencia contra la infección por Ómicron y triplica la protección contra las hospitalizaciones, en comparación con sólo tres dosis.

Sobre la protección amplia y duradera

  • Otros estudios, que analizaron diferentes partes de la respuesta inmunitaria del cuerpo, sugieren que una tercera inyección ya podría proporcionar inmunidad duradera en la mayoría de los casos. La protección contra enfermedades graves parece más duradera y probablemente se deba a las células B y T de memoria, que siguen siendo capaces de luchar contra Ómicron incluso cuando las defensas de los anticuerpos disminuyen.
  • Datos reales de los Estados Unidos, el Reino Unido e Israel muestran que una tercera inyección (de refuerzo) de una vacuna de ARNm protege a la mayoría de las personas contra la hospitalización por hasta cinco meses contra Delta, y por tres meses o más contra Ómicron.

Mejor solución que un sinfín de refuerzos

  • Finalmente, los científicos entrevistados consideran que, en lugar de administrar inyecciones de refuerzo interminables, una mejor manera de frenar la pandemia sería desarrollar nuevas vacunas que “tengan un efecto más prolongado y duradero, y que permitan una protección adecuada contra múltiples cepas existentes y emergentes”.
  • Los primeros datos sobre las vacunas específicas de Ómicron se esperan dentro de unos meses, aunque incluso eso podría ser demasiado tarde dada la rapidez con la que se propaga la variante. Sería preferible una vacuna pan-coronavirus que cubra todas las cepas, así como los virus relacionados, pero «aún no está claro si esto será posible. Siempre hay una incertidumbre sustancial cuando se trata de la evolución viral”.
  • Hasta que tengamos nuevas vacunas, las estrategias deben priorizar la protección de las personas contra enfermedades graves, el refuerzo para proteger a los grupos vulnerables y el uso de antivirales para mantener a las personas alejadas de la enfermedad. “Necesitamos mantener nuestro enfoque muy firmemente en la protección contra enfermedades graves. Ese es el criterio con el que deberíamos juzgarnos”.

Conclusión sobre el número mágico de dosis de refuerzo

Como señalé al inicio, mi respuesta a la pregunta sobre ¿cuál es el número mágico de las vacunas de refuerzo? Sigue siendo: ¡Todas las que sean necesarias! Pues las vacunas salvan vidas, y para el caso de Ómicron, el número mágico por ahora es “3”.

Así que vacúnate con tus tres dosis, cuida tu vida, la de tu familia y tu país. Y no te olvides de seguir cumpliendo con las medidas de protección individual y colectivas que conocemos

 

A %d blogueros les gusta esto: