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Día Mundial de la Seguridad del PacienteLa semana pasada se celebró el Día Mundial de la Seguridad del Paciente, y este año si hace hincapié en la carga significativa de perjuicios causados a las mujeres y los recién nacidos a los que se presta una atención materno infantil no exenta de riesgos, sobre todo en el momento del parto, que es cuando se ocasionan la mayor parte de los daños. Esta cuestión es especialmente importante habida cuenta de la perturbación de los servicios de salud causada por la pandemia de COVID-19, que ha agravado este problema.

El Día Mundial de la Seguridad del Paciente, establecido por la Asamblea Mundial de la Salud en 2019 en virtud de la resolución WHA7 2.6 relativa a la acción mundial en pro de la seguridad del paciente, se celebra el 17 de septiembre de cada año para dar a conocer este tema en todo el mundo, fomentar la colaboración de la población para que la atención de salud sea más segura y promover las acciones mundiales encaminadas a prevenir y reducir los daños causados a los usuarios. Comparto a continuación la Nota de Prensa de la OMS, con los objetivos y mensajes centrales de este año y pensemos sobre lo que tenemos que hacer en nuestro país.

Cada año se selecciona un tema distinto para destacar un aspecto prioritario de la seguridad del paciente en torno al cual se necesita actuar para que la asistencia de salud no cause daños que se pueden evitar y para alcanzar la cobertura sanitaria internacional. Puesto que la experiencia de las mujeres durante el parto también se ve afectada por problemas como la violencia y la inequidad en materia de género, el Día Mundial de la Seguridad del Paciente subraya la importancia de la atención respetuosa y la relación de este concepto con la seguridad.

Objetivos de las campaña del Día Mundial de la Seguridad del Paciente

  1. Sensibilizar sobre las cuestiones vinculadas a la seguridad de la madre y el recién nacido, especialmente durante el parto.
  2. Colaborar con múltiples partes interesadas y adoptar estrategias eficaces e innovadoras para mejorar la seguridad de la madre y el recién nacido.
  3. Hacer un llamamiento a todas las partes interesada para que adopten medidas urgentes y sostenibles a fin de intensificar los esfuerzos, llegar a quienes no se ha llegado antes y garantizar cuidados seguros para las madres y los recién nacidos, especialmente durante el parto.
  4. Promover la adopción de prácticas óptimas en el punto de atención a fin de prevenir los riesgos y daños evitables para todas las mujeres y los recién nacidos durante el parto.

Mensajes clave de la campaña

Mujeres embarazadas o en el periodo que rodea al parto

  • Acuda a todas sus citas y a las de su bebé durante el embarazo y después del parto.
  • Participe activamente en su propio cuidado y en el de su bebé.
  • Comuníquese abiertamente con el equipo de salud y plantee cualquier pregunta o duda que tenga sobre sí misma o sobre su bebé.
  • Solicite el apoyo del acompañante de su elección durante el parto.
  • Prepárese física y mentalmente para el parto y para los primeros días tras el nacimiento de su bebé.

Cónyuges o parejas, familias y comunidades

  • Apoye a su cónyuge o su pareja durante el embarazo y el parto.
  • Alce la voz para defender los derechos que tienen sus seres queridos a una atención segura y respetuosa durante el embarazo y después del parto.
  • Siga las precauciones de seguridad para evitar la transmisión de la COVID-19 y otros riesgos para la salud pública en sus interacciones sociales y cuando visite el establecimiento de salud.
  • Contribuya a iniciativas comunitarias de apoyo a las madres, los recién nacidos y el personal de salud.
  • Participe activamente y colabore con los responsables de formular políticas para establecer servicios de maternidad y neonatología más seguros.

Personal de salud

  • Hacer todo lo posible para que el parto sea una experiencia positiva para todas las mujeres y los recién nacidos y prestar en todo momento una atención segura y de calidad.
  • Generar un entorno de confianza e implicar a las mujeres en la toma de decisiones durante el parto.
  • Aplicar medidas de seguridad durante el embarazo, el parto y el periodo perinatal, velando en todo momento por la seguridad de la medicación, la seguridad quirúrgica, la seguridad hematológica, la seguridad radiológica, la seguridad de los dispositivos médicos, la higiene y la prevención de infecciones.
  • Trasladar al supervisor o a un colega cualquier inquietud con respecto a la seguridad durante el parto o cualquier sospecha de maltrato a una madre o a un bebé.
  • Colaborar con el resto de los miembros del equipo: cuanto más cohesionado esté el equipo, mayor será la seguridad del parto.

Dirigentes y administradores de los servicios de atención sanitaria

  • Invertir de forma prioritaria en la seguridad, el bienestar, la capacidad y la supervisión de apoyo del personal de salud con miras a garantizar la seguridad de la asistencia sanitaria.
  • Establecer una cultura de seguridad en la que el personal de salud no tenga miedo de comunicar cualquier problema de seguridad a fin de mejorar los sistemas.
  • Promover un entorno en el que se implique a las mujeres en la toma de decisiones compartidas durante el parto, de forma que se mantenga en todo momento su dignidad, privacidad y confidencialidad y se evite cualquier maltrato.
  • Garantizar que todos los partos sean atendidos por personal cualificado y que se permita la presencia del acompañante que prefiera la mujer durante el parto.
  • Contar con infraestructura adecuada (agua, electricidad, etc.) y con los suministros oportunos para garantizar la higiene y la prevención y control de infecciones.

Instancias normativas y directores de los programas

  • Invertir en los sistemas de salud: asignar recursos suficientes para un acceso equitativo a servicios de maternidad y neonatología seguros y de calidad.
  • Contar con personal de salud competente y suficiente y establecer un entorno de trabajo seguro y propicio.
  • Crear mecanismos para hacer partícipes a las mujeres, las familias, las comunidades, las asociaciones de profesionales de la salud y la sociedad civil a fin de conseguir servicios de maternidad y neonatología más seguros.
  • Elaborar y aplicar orientaciones actualizadas sobre el parto seguro y respetuoso.
  • Establecer sistemas de notificación y aprendizaje para orientar las mejoras en la atención de las madres y los recién nacidos. 

Reflexiones finales sobre la seguridad del paciente

  •  Al final agrego que, es abrumadora la cantidad de información internacional que demuestra que “todos los días, innumerables pacientes en todo el mundo están en riesgo por la atención insegura y terminan requiriendo tratamiento para dolencias causadas por el mismo sistema que supuestamente los ayudaría a mejorar”.
  • Lamentablemente en Panamá no tenemos información actualizada sobre esta situación, por lo que es obligatorio que se investigue, publique y corrija.
  • También es obligatorio que nuestras autoridades de salud lleven a cabo lo antes posible una nueva evaluación (altamente participativa) de las Funciones Esenciales de Salud Pública, en especial la relacionada con la capacidad del MINSA para velar por la calidad de la atención que se ofrece en la red de servicios de salud públicos y privados.
  • No menos importante será que nuestras autoridades se comprometan con implementar planes de acción nacionales, regionales y locales, tomando como marco de referencia los objetivos contenidos en la Estrategia y plan de acción para mejorar la calidad de la atención en la prestación de servicios de salud 2020-2025, aprobado en el Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud.
  • De acuerdo a mi colega Jose Villacís, experto ecuatoriano en el tema, «al margen del desarrollo vertiginoso de tecnologías biomédicas, los efectos benéficos sobre la evolución del enfermo recaen principalmente en la calidad de la relación médico – paciente (RMP), que contribuye a disminuir los niveles de la yatrogenia y la dyspraxis«. En ese sentido agrega el colega, «la medición digitalizada, estructurada y permanente de la satisfacción del usuario y la toma de acciones correctivas inmediatas y efectivas incrementa la confianza del paciente en las instituciones sanitarias. Simultáneamente, la auditoría sistemática y en línea del expediente clínico en los diferentes niveles terapéuticos se orienta a la mejora continua de la calidad técnica de la atención. Estas herramientas investigativas pueden contribuir a disponer de información actualizada sobre los efectos de la atención insegura, para la toma informada de decisiones«.

Tienen la palabra nuestras autoridades y gremios…!

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